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jueves, 23 de marzo de 2017
Conversión. A.N. Wilson. "He vuelto a la fe gracias al ejemplo de la gente que conozco. No son famosos ni santos, pero se han portado como amigos y han afrontado la vida y la muerte con la luz de la Resurrección”. (Novelista, biógrafo y articulista de renombre en la prensa británica).
1 Conversión. A.N. Wilson. "He vuelto a la fe gracias al ejemplo de la gente que conozco. No son famosos ni santos, pero se han portado como amigos y han afrontado la vida y la muerte con la luz de la Resurrección”. (Novelista, biógrafo y articulista de renombre en la prensa británica). cfr. El escritor A.N. Wilson cambia de ateo a cristiano Fuente: New Statesman - Fecha: 11 Mayo 2009 - Aceprensa Desde que Richard Dawkins y compañía comenzaron su particular cruzada para salvar al mundo de la creencia en Dios, las filas del ateísmo han sufrido algunas bajas importantes. Primero fue el filósofo inglés Antony Flew que, tras estudiar los recientes hallazgos científicos sobre el origen de la vida, llegó a aceptar la existencia de Dios (cfr. Aceprensa, 16- 04-2009). Ahora le ha seguido Andrew Norman Wilson, un novelista, biógrafo y articulista de renombre en la prensa británica. A diferencia de Flew, que no ha abrazado ninguna religión en particular, la conversión intelectual de A. N. Wilson ha sido una vuelta a casa. Nacido en 1950 y bautizado en la Iglesia de Inglaterra, perdió la fe a finales de los años ochenta. Por entonces escribió un panfleto incendiario titulado Against Religion. El pasado 2 de abril, tras un lento proceso de maduración interior, anunció su regreso a la fe cristiana en un artículo publicado en el New Statesman (2-04-2009). En su etapa de ateo convencido, Wilson escribió una biografía sobre el célebre apologista cristiano C.S. Lewis. El libro aunaba la fascinación con la perplejidad. Wilson no entendía cómo un hombre con tanto talento podía perder el tiempo escribiendo sobre algo tan infantil como el cristianismo. A su juicio, había alguna causa psicológica oculta que había trastornado gravemente el alma de Lewis. Hablando de su abandono de la fe, explica que “el sentido de la presencia de Dios en el mundo y la creencia en la existencia de un Dios misericordioso, chocó brutalmente con la concepción terrible que yo tenía del mundo”. Por aquella época Wilson retomó la amistad con Richard Dawkins –al que conoció en Oxford– y con Christopher Hitchens, dos de los más vehementes ateos del mundo. Con tono bromista, Wilson recuerda su reencuentro con Hitchens, que le sometió a una dura prueba de catecismo ateo: “‘¿Así que ya no crees en Dios?’ ‘No’, contesté orgulloso. ‘¿Ni en la vida eterna ni en un más allá?’ ‘No’, volví a responder dócilmente”. “¡Por fin podía unirme al credo que defendían tantos (¿tantos?) colegas míos del mundo occidental: que los hombres y las mujeres son pura materia (signifique esto lo que signifique), que no hay más que lo que vemos, y que Dios, Jesús y la religión no son más que tonterías. O peor aún: la causa de todos los problemas del mundo, desde Jerusalén hasta Belfast, desde Washington hasta Islamabad”. o Desencantando con el ateísmo Wilson explica que su visión negativa del cristianismo comenzó a gestarse en un ambiente cargado de prejuicios. “Como mucha gente ilustrada de Gran Bretaña y del norte de Europa, crecí en una cultura que era abrumadoramente laicista y antirreligiosa. Las universidades, los presentadores de TV y los medios en general, no sólo eran indiferentes a la religión sino antirreligiosos”. 2 “Para vergüenza mía, reconozco que fue esto lo que me hizo perder la fe en mi juventud. Pensé que ser creyente era algo trasnochado. Con la mentalidad de un niño pequeño, sentía de forma visceral que ser religioso era algo tan poco atractivo como tener granos o pecas”. Impregnado de esta mentalidad, Wilson comenzó a triunfar como escritor y articulista en diversos periódicos británicos (The Spectator, Evening Standard, Daily Mail, Daily Telegraph…). También cosechó premios con diversos ensayos, novelas y biografías. Aunque nunca planteó un ataque directo a la religión, algunas de sus obras desprenden cierto tufo antirreligioso. La conversión de Wilson no fue nada abrupta. Se reencontró con la fe, dice, tras un lento proceso de desencanto con el ateísmo. La vida era demasiada rica y profunda, como para dejarlo todo en manos del materialismo. También atribuye su cambio a un crecimiento interior que le ha llevado a dejar a un lado los prejuicios. “Mi regreso a la fe me ha sorprendido a mí más que a nadie. ¿Por qué volví? En parte, por la confianza que he ganado con la edad. En lugar de achicarme ante los detractores de la religión, he caído en la cuenta de que cuando profeso mi fe en Cristo resucitado estoy desafiando a todos esos listillos”. “Pero hay algo más que eso. En buena medida, he vuelto a la fe gracias al ejemplo de la gente que conozco. No son famosos ni santos, pero se han portado como amigos y han afrontado la vida y la muerte con la luz de la Resurrección”. “Lo que vivimos en la Pascua responde a las preguntas sobre la dimensión espiritual de las personas. Este mensaje cambia la vida porque ayuda a comprender que nosotros, como Cristo, somos seres espirituales”. Tras su salida del ateísmo, Wilson reprocha la ceguera de sus antiguos compañeros de viaje: “Cuando pienso en mis amigos ateos, incluido mi padre, me parece que estoy ante personas que no tienen oído para la música, o que nunca han estado enamorados”. “No han descubierto –como creen ellos– el tremendo engaño de la religión (…) El problema es que no se han dado cuenta de algo muy sencillo. Quizá es demasiado obvio para entenderlo; tan obvio como los amantes creen que deben estar juntos, o tan obvio como la decisión final del que se fuga”. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Antonio Oriente, el «Nathanson de Italia», fundador de «Ginécólogos Católicos» conoce el otro lado: él también fue doctor abortista. También él, como Nathanson, vivía su cotidianeidad practicando abortos rutinariamente y hoy, sin embargo, es fundador y vicepresidente de laAsociación Italiana de Ginecólogos y Obstetras Católicos. Un cambio radical que él explicó recientemente en un congreso realizado por la asociación.
1 Antonio Oriente, el «Nathanson de Italia», fundador de «Ginécólogos Católicos» conoce el otro lado: él también fue doctor abortista. También él, como Nathanson, vivía su cotidianeidad practicando abortos rutinariamente y hoy, sin embargo, es fundador y vicepresidente de laAsociación Italiana de Ginecólogos y Obstetras Católicos. Un cambio radical que él explicó recientemente en un congreso realizado por la asociación. El fundador de «Ginecólogos Católicos» conoce el otro lado: él también fue doctor abortista Antonio Oriente, fundador y vicepresidente de la Asociación Italia de Ginecólogos y Obstetras Católicos, no lo esconde: «Soy ginecólogo y hasta hace pocos años mataba a los hijos de los demás con mis propias manos», lamenta. Actualizado 15 mayo 2013 – Religión en libertad Sabrina Pietrangeli Palazzi / L´Ottimista Al principio fue Bernard Nathanson. Hablamos del famoso ginecólogo estadounidense que durante su época de trabajo activo coleccionó más de 75.000 abortos, hasta que se dio cuenta de lo que significaba la «humanidad» del feto y realizó un auténtico camino de conversión que le llevó a escribir «La mano de Dios». Desde ese momento, su trabajo se convirtió en una lucha por completo a favor de la vida incipiente. Pero «la mano de Dios» continúa trabajando en todos los continentes, y también Italia tiene su propio Nathanson: es el doctor Antonio Oriente. También él, como Nathanson, vivía su cotidianeidad practicando abortos rutinariamente y hoy, sin embargo, es fundador y vicepresidente de laAsociación Italiana de Ginecólogos y Obstetras Católicos. Un cambio radical que él explicó recientemente en un congreso realizado por la asociación. Silencio absoluto «Me llamo Antonio Oriente, soy ginecólogo y, hasta hace pocos años, yo, con estas manos, mataba a los hijos de los demás». Hielo. Silencio absoluto. La frase pronunciada es seca, sin reflejo de duda, lúcida. La verdad sin falsas beaterías, con la crudeza lógica y la simplicidad de quien ha comprendido y ya ha pagado las consecuencias. La de quien ha tenido el tiempo de pedir perdón. 2 Llaman la atención dos cosas de esta frase y son dos enormes verdades: la palabra «mataba», que desvela el engaño del término interrupción voluntaria, y la palabra «hijos». No embriones, no agrupaciones de células, sino hijos. Simplemente. Y el doctor Oriente consideraba que su práctica cotidiana de abortos era una forma de asistencia a las personas que tenían un «problema». «Venían a mi estudio –cuenta-, y me decían: “Doctor, he tenido una aventura con una mujer, yo no quería dejar a mi familia, amo a mi esposa. Pero ahora esta mujer está embarazada, ayúdeme...”. Y yo le ayudaba. O a lo mejor llegaba una chica y decía: “Doctor, era la primera vez que me acostaba con alguien, no es el chico con el que me quiero casar, ha sido simplemente algo ocasional. Mi padre me matará si se entera... ¡Ayúdeme!”. Y yo la ayudaba. No pensaba que me estaba equivocando». Años de calvario Pero la vida continuaba haciéndole pensar: él, como ginecólogo que era, también traía niños a la vida. Su mujer, como pediatra, atendía a los niños de los demás. Pero no conseguían tener hijos propios. Una esterilidad insidiosa y sin motivo era la respuesta a su vida cotidiana. «Mi mujer ha sido siempre una mujer de Dios. Sólo gracias a ella y a su oración cambió algo. Para ella no tener hijos era un sufrimiento inmenso, enorme. Todas las noches que volvía a casa la encontraba triste y deprimida. No podía más. Después de años de calvario, una noche cualquiera no tenía el valor de volver a casa. Desesperado, apoyé la cabeza en mi escritorio y comenzé a llorar como un niño». Y precisamente allí, en ese momento, la mano de Dios se hizo presente a través de una pareja que el doctor Oriente atendía desde hacía tiempo. Vieron la luz encendida tarde en su estudio, temieron que hubiera pasado algo y subieron. Encontraron al doctor en este estado que el define como «de tener compasión» y, por primera vez, abre su corazón a dos personas que eran solamente pacientes, practicamente desconocidos. Le dijeron: «Doctor, nosotros no tenemos una solución a su problema. Sin embargo, le podemos presentar a una persona que sí puede darle un sentido: Jesucristo». Y lo invitaron a un encuentro de oración que él esquivó hábilmente. Pasó el tiempo y una noche, siempre inseguro sobre si volver a casa o no, decidió hacerlo a pie y, al pasar junto a un edificio, se sintió atraído por una música. Entró y 3 se encontró en una sala donde algunas personas (casualmente el grupo de oración de la pareja que lo había invitado) estaban cantando. En un momento se encontró de rodillas llorando y recibió una revelación sobre su propia vida: «¿Cómo puedo pedir un hijo al Señor cuando yo mismo mato a los hijos de los demás?». El «no hacer» se convierte en un problema Atrapado por un fervor improvisado, coge un papel y escribe su testamento espiritual:«Nunca más muerte, hasta la muerte». Después llama a su «Amigo» y se lo entrega, advirtiéndolo para que vigile sobre su constancia y su fe. Pasan las semanas y el doctor Oriente comienza a vivir de otra manera. Comienza también a coleccionar problemas, sobre todo entre los colegas en su ambiente de trabajo. En ciertos casos el «no hacer» se convierte también en un problema: profesional, económico, de imagen. Una noche vuelve a casa y se encuentra a su mujer vomitando. Piensa en alguna indigestión, pero continua vomitando en los días siguientes. Entonces, propone a su mujer hacer un test de embarazo, pero ella se niega vehementemente. Eran demasiados los meses en los que ella, silenciosamente, los hacía, y recibía una puñalada al ver que siempre eran negativos... Pero después de un mes con este malestar, él le obliga a hacer un examen de sangre que muestra presencia del BetaHCG: ¡Estaban esperando un hijo! Han pasado los años. Los dos hijos que la familia Oriente ha recibido como un don son hoy adolescentes. La vida de este médico ha cambiado totalmente. Es menos rico, menos famoso, una «mosca» en un ambiente donde el aborto se considera aún como una «forma de ayuda» a quien, debido a una vida poco ordenada o de un engaño, lo solicita. Pero él se considera rico, profundamente rico. De alegría familiar, de sus valores, del amor de Dios, de esa mano que le acaricia cada día haciéndole sentir digno de ser un «Hijo suyo». www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Fabrice Hadjadj, filósofo de primera línea, de familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista … hasta que leyó la Biblia. Ahora es uno de los mayores intelectuales católicos. Es un converso pero se ha hablado muy poco de este proceso, quizás porque él mantiene que la conversión sólo es el punto de salida, no el de llegada. La lectura de Nietzsche le llevaba al nihilismo aumentando en él una “violencia anti-cristiana” pues la palabra de Dios “me daba urticaria”.
1 Fabrice Hadjadj, filósofo de primera línea, de familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista … hasta que leyó la Biblia. Ahora es uno de los mayores intelectuales católicos. Es un converso pero se ha hablado muy poco de este proceso, quizás porque él mantiene que la conversión sólo es el punto de salida, no el de llegada. La lectura de Nietzsche le llevaba al nihilismo aumentando en él una “violencia anti-cristiana” pues la palabra de Dios “me daba urticaria”. De familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista... hasta que leyó la Biblia Era comunista y de origen judío. Sólo quería atacar a la Iglesia. Ahora Fabrice Hadjadj es uno de los mayores intelectuales católicos. Actualizado 15 mayo 2013 – Religión en libertad Javier Lozano / ReL Fabrice Hadjadj es uno de los intelectuales católicos más importantes en este momento. Las obras de este pensador y profesor francés se están convirtiendo en referencia en el pensamiento cristiano y hasta Juan Manuel de Prada ha dicho de su libro La fe de los demonios que es “el mejor libro de teología divulgativa que se ha escrito en décadas”. Es un converso pero se ha hablado muy poco de este proceso, quizás porque él mantiene que la conversión sólo es el punto de salida, no el de llegada. Sin embargo, este camino hacía Dios dice mucho de cómo es y muestra una vez más el poder salvífico que hay en la Escritura, un vuelco a la vida en un pestañear de ojos. “La Palabra me daba urticaria” “Mi familia era judía y de extrema izquierda y yo crecí en el espíritu de la revuelta”, cuenta el mismo Hadjadj. Desarrolló en él un ateísmo marcado por el anarquismo. Además, la lectura de Nietzsche le llevaba al nihilismo aumentando en él una “violencia anti-cristiana” pues la palabra de Dios “me daba urticaria”. Pese a las seguridades que este joven francés creía tener, Dios siempre sorprende y le tenía deparada una gran sorpresa. “Un día un amigo mío publicó un libro de aforismos, en el que cada uno de ellos venía precedido por una cita bíblica”, recuerda Fabrice, que gracias a esto vio la oportunidad de ridiculizar a Dios. “Quería leer la Biblia para hacerme reír”, afirma. “Había encontrado un procedimiento mordaz para ridiculizar las Escrituras. El problema es que para burlarse bien de la Biblia, hay que leerla”. La lectura de Isaías y Job Con su intención de burlarse de la Iglesia y de Dios, continua, “comencé con la lectura de Isaías y de Job. ¡El shock! ¡Qué soplo más increíble! Más tarde releí los Evangelios. ¡Cuanta sencillez unida a tanta profundidad! La palabra de Jesús no era una palabra como cualquier otra: era la palabra en carne, en hueso y 2 en espíritu”. “Había querido desviar la Escritura, y era ella la que me devolvió al camino”, agregó. La enfermedad de su padre y el juicio a un pronazi Ese fue el primer encuentro que tuvo con Dios y que le fascinó. Algo que ya tenía en su corazón aunque olvidase lo ocurrido. Sin embargo, “unos meses más tarde mi padre enfermó. No sabía que hacer para ayudarle. Corrí a la iglesia de Saint-Séverin, cerca de mi casa en París. Esta era la iglesia en la que me había burlado de los feligreses unos días antes. Entonces oré y fue una revelación. No era una gran luz, era una voz descendiendo del Cielo. Estaba en paz y la paz me mostró que la oración es la esencia de la palabra, el lugar propio del hombre”. Cuenta el mismo Hadjadj que “otro signo de Dios en mi vida fue el juicio a Paul Touvier”, un colaboracionista nazi condenado por crímenes contra la humanidad por ordenar fusilar a siete judíos en 1944. “Asistí porque un amigo mío era abogado en el juicio. Vi a ese tipo en el banquillo de los acusados, un tipo como tú y yo que no podía ver al diablo”. Esa tarde en su casa este joven se preguntaba si “habría sido mejor que este hombre”. “De repente descubrí mi miseria interior” y pensó en Cristo, “como un Inocente, un absoluto Inocente vino para redimirme con toda la humanidad manchada por el mal, para salvarme con todos, víctimas y verdugos”. Cinco años más tarde “fui bautizado en la Abadía de Solesmes”. Supo años más tarde que fue precisamente el lugar en el que el condenado en el juicio al que asistió y que le abrió los ojos se había escondido durante meses. Profesor, padre de familia y defensor de la vida Su vida cambió por completo tras descubrir la fe. No quería tener hijos y ahora tiene seis. Desde su columna en Le Figaro y desde otros medios ha sido uno de los intelectuales que con más vehemencia ha argumentado contra el matrimonio y adopción por parte de homosexuales aprobada en Francia recientemente. Actualmente es además de un importante escritor,profesor de Filosofía en institutos, universidades y en el Seminario de Toulon. Pese a la historia de conversión que hizo Dios con él, a Fabrice no le gusta hablar demasiado de ella. “No me gusta ser anecdótico y retrospectivo. La conversión es un punto de partida, no de llegada. Es como un nacimiento. Pero no se puede preguntar a los conversos únicamente por aquello que sucedió en el momento del parto. Me he preguntado a menudo sobre mi bautismo, que fue algo extraordinario. Pero me preguntan menos por mi matrimonio que, sin embargo, es el cumplimiento de mi bautismo. Podría escribir miles de páginas sobre mi conversión. Pero si dijese aquello que hizo que me hiciera cristiano sería prisionero de algo que pertenece al 3 pasado. Debo siempre poder decir que si soy cristiano es también gracias a ella, que está a mi lado. Lo que fundamenta la fe es sobre todo el asombro ante aquello que me rodea”. El demonio, muy presente en el mundo de hoy Uno de sus libros más importantes trata precisamente sobre el demonio, el príncipe de este mundo. Así, advierte de que “hay que entender que el ateísmo y el liberalismo no son los peores dolores de cabeza, ya que el diablo no es ateo Entonces, para evitar las trampas de un demonio, que sabiendo exactamente la verdad, sabe llevarnos a errores dándoles un aspecto atractivo: utiliza nuestra energía para luchar contra un error haciéndonos caer en el error opuesto”. Del mismo modo, dijo que los cristianos deben tener cuidado con la “fe desencarnada, en la que uno se dedica a ‘organizaciones benéficas imaginarias’ y nos olvidamos de amar a nuestro prójimo en nuestra casa o en nuestra propia cama”. Su vida y su experiencia le han acreditado como uno de los pensadores de la Iglesia más acreditados para el diálogo fe-razón y con el mundo no creyente. “Hoy en día está de moda decir ‘soy ateo’, ‘soy homosexual’, etc…Nadie dice ‘soy un hombre’. Lo importante para el creyente es comprender que ante él tiene siempre a un hombre. Uno que está como yo expuesto al pecado y a la muerte y que tal vez es un poco menos consciente del Misterio”. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
La conversión. Janne Haaland, casada con 4 hijos, es la primera católica en un gobierno noruego (Ministra de Asuntos Exteriores). Es doctora en Filosofía y profesora de Política Internacional en la Universidad de Oslo. Se hizo católica (Pascua de 1982) en un país luterano donde la Iglesia Católica estaba peor que mal vista. Ahora es la defensora de un “nuevo feminismo” desde la órbita católica, con todos los problemas que tiene enfrentarse al establishment y al feminismo radical. Sobre la dificultad de ser católica en el mundo de la política: “En el debate político, cuando tengo un compromiso, no tengo por qué introducir todos los elementos con argumentos claramente reconocidos cristianos. Tengo que utilizar la lógica de la ley natural, y lo que tiene que primar es el bien natural. Es lo que aplico siempre, basándome en esos principios, que, al final, son cristianos”.
1 [Chiesa/Testi/Conversión/JanneHaalandPrimeraCatólicaGobiernoNoruego] La conversión. Janne Haaland, casada con 4 hijos, es la primera católica en un gobierno noruego (Ministra de Asuntos Exteriores). Es doctora en Filosofía y profesora de Política Internacional en la Universidad de Oslo. Se hizo católica (Pascua de 1982) en un país luterano donde la Iglesia Católica estaba peor que mal vista. Ahora es la defensora de un “nuevo feminismo” desde la órbita católica, con todos los problemas que tiene enfrentarse al establishment y al feminismo radical. Sobre la dificultad de ser católica en el mundo de la política: “En el debate político, cuando tengo un compromiso, no tengo por qué introducir todos los elementos con argumentos claramente reconocidos cristianos. Tengo que utilizar la lógica de la ley natural, y lo que tiene que primar es el bien natural. Es lo que aplico siempre, basándome en esos principios, que, al final, son cristianos”. Janne Haaland, una mujer contracorriente: la conversa que hizo historia en Noruega Actualizado 4 mayo 2013 Fuente: religión en libertad - Javier Lozano / ReL Fue la primera católica en un gobierno noruego. Intelectual notable, ahora colabora con el Vaticano y lucha contra el feminismo. “Mi conversión fue un proceso intelectual para alcanzar cuál es la verdad objetiva. Para mi, encontrar a Cristo fue una verdadera sorpresa, igual que verme convertida en católica”. Este es el resumen de la vida de Jane Haaland Matlary, una mujer todoterreno que ha ido siempre contracorriente y que encontró la fe gracias a Santo Tomás de Aquino. Haaland es noruega y se hizo católica en un país luterano donde la Iglesia Católica estaba peor que mal vista. Ahora es la defensora de un “nuevo feminismo” desde la órbita católica, con todos los problemas que tiene enfrentarse al establishment y al feminismo radical. Nada le importaba. Ella ya había encontrado la verdad y la iba a defender hasta el final. Siempre ha ido rompiendo moldes. Es por ello que es uno de los grandes activos de la Iglesia. Una intelectual fuerte y valiente. Es doctora en Filosofía y profesora de Política Internacional en la Universidad de Oslo. Fue además la primera católica en un puesto de responsabilidad en un Gobierno noruego al ser ministra de Asuntos Exteriores. Luego dejó el partido por ser incompatible con su fe. Está casada, tiene cuatro hijos y es miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz y formó parte de la delegación del Vaticano en la Conferencia Mundial de la 2 ONU sobre la mujer en Pekín. La intercesión de Santo Tomás de Aquino Su conversión es un encuentro con Cristo en lo más profundo. Tuvo que romper sus esquemas y aceptar de dónde venía la verdad. Janne nació en una familia luterana aunque pronto dejó de creer y rechazaba toda religión, especialmente la cristiana por considerarla “retrógrada”. Sin embargo, cuando estudiaba filosofía la cosa empezó a cambiar. Estaba tratando a Santo Tomás de Aquino y para comprenderle mejor pidió ayuda a un dominico de Oslo. Cada semana durante año y medio Janne se reunió con el fraile de la Orden de Predicadores para hablar de este santo erudito. Aquí, su coraza empezó a caer y empezó a sentirse atraída por el catolicismo. “Estaba sentada con el dominico, en los jardines del claustro, una tarde de agosto de 1981. Le dije que la persona de Cristo había aparecido en la escena de forma misteriosa. Nunca había rezado y a duras penas vivía fuera de los libros. Pero, de pronto, me había sucedido este hecho inquietante, intuí que el catolicismo no era un precioso sistema filosófico, sino una persona que exigía derecho a estar hoy tan vivo como hace dos mil años…De repente, empecé a interesarme por Cristo y por su vida. ¿Podría ser verdad todo lo que los cristianos creían? Ahora Cristo era como una llama que me iluminaba de vez en cuando”. El miedo a la conversión al catolicismo La mecha estaba ya prendida. Empezó a ir a misa y a leer a los místicos y distintas conversiones. “La cuestión de la conversión volvía a mi continuamente, pero pensar en las reacciones negativas de una conversión me echaron para atrás. Pensaba en mis padres, en mis compañeros de estudio, en mis amigos y en el sentimiento general anticatólico de Noruega. Los católicos eran vistos como extraños y papistas antinoruegos”. A pesar de ello, la Eucaristía le atraía más y más. “Captaba que el verdadero amor y el verdadero sentido de la vida estaban allí escondidos, frente al tabernáculo, donde la hostia consagrada se guarda en la Iglesia”. “El amor me llevó a convertirme” Finalmente, en la Pascua de 1982 decidió convertirse al catolicismo. “Fue el amor, el estar enamorada, lo que en definitiva me llevó a convertirme, no una decisión racional. Había ido de la razón a la fe o, por lo menos, a cierta fe. Ésta no era muy sólida, pero yo amaba a la Iglesia. No sé de dónde provenía ese amor. Pero sabía que si borraba a la Iglesia de mi vida, sería una desgraciada”, cuenta Janne Haaland 3 en su libro sobre su conversión, El amor escondido. Pero tras su conversión, Janne se acomodó en su fe y “viví durante muchos años en lo que yo llamo estado de cristiano dominguero. Iba a misa cada domingo y vivía el resto de la semana como si ese domingo no tuviese nada que ver con mi vida cotidiana”. Su segundo encuentro con Cristo Sin embargo, Cristo la volvía a esperar como ya lo hizo en un claustro de Oslo sólo que ahora era en una abadía benedictina en Hungría. Visitaron este lugar pues ahí estudió su marido. En aquel lugar, la noruega conoció a un monje que daría un vuelco a su vida para siempre. “Hablé con él. Jamás pensé que la confesión funcionaría y hubiese querido evitarla…De pronto, sucedió la cosa más asombrosa e inesperada. Me recorrió una oleada de inmensa alegría que no se parecía a nada que me hubiese ocurrido antes. No puedo explicarlo con palabras, pero fue un giro absoluto a i vida como católica. Dios, que hasta ese momento me resultaba una entidad bastante lejana, se convirtió en un Dios personal allí y en ese momento”, recuerda. Esta experiencia transformó su vida. “Ahora estaba suspirando por Cristo, mi amigo. Ya no era una posibilidad teológica, sino una realidad íntima y personal”, dijo. Por ello, Dios empezó a inundar todas las facetas de su vida: la vida docente, familiar y política. Por ello, es un baluarte en la defensa de la ve y la ley natural. Por un “nuevo feminismo” Esta valentía le ha permitido poder enfrentarse al poder establecido y defender en todos los ámbitos la doctrina de la Iglesia. Ella es defensora de un “nuevo feminismo”, postulados muy alejados a los que están de moda en estos momentos. “Consiste en que tiene que ser algo natural el hecho de tener niños y utilizar al máximo la inteligencia en el desarrollo de la propia educación. En el feminismo que tiene su raíz en los años 70 hay una pregunta que es injusta: ¿quieres tener hijos o desarrollar tu carrera profesional? Defiende que hombre y mujer son iguales. Mi punto de partida es contrario: no somos iguales. Las sociedades deben entenderlo, y apoyar precisamente a la mujer para que pueda desarrollarse activamente”, contaba Janne al semanario Alfa y Omega. Del mismo modo habla sobre la dificultad de ser católica en el mundo de la política. “En el debate político, cuando tengo un compromiso, no tengo por qué introducir todos los elementos con argumentos claramente reconocidos cristianos. Tengo que 4 utilizar la lógica de la ley natural, y lo que tiene que primar es el bien natural. Es lo que aplico siempre, basándome en esos principios, que, al final, son cristianos”. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Sobre la conversión. G.K Chesterton. Un libro al alcance de cualquier católico con ciertos conocimientos de Historia y un mínimo de confianza en la razón; esto es, con capacidad para superar el tan asombrosamente extendido miedo a aplicar el sentido común.
1 Sobre la conversión. G.K Chesterton. Un libro al alcance de cualquier católico con ciertos conocimientos de Historia y un mínimo de confianza en la razón; esto es, con capacidad para superar el tan asombrosamente extendido miedo a aplicar el sentido común. G.K. Chesterton: Por qué soy católico R.B. Alfa y Omega, n. 659 – 16-X-2009 Por qué soy católico (El buey mudo - Editorial Ciudadela) recoge los principales escritos religiosos de G.K. Chesterton después de su conversión, en 1922, en poco más de 700 páginas llenas de sentido del humor y perspicacia intelectual Recién convertido al catolicismo, Chesterton escribía: «Cuando me preguntan: ¿Por qué la Iglesia católica?, la respuesta capital, aunque resulte un poco elíptica, es para liberarme de mis pecados, ya que no existe ninguna otra religión que realmente pueda librar a la persona de sus pecados». En otro momento, zanja así la cuestión: «La dificultad de explicar por qué soy católico radica en el hecho de que existen diez mil razones para ello, aunque todas acaban resumiéndose en una sola: que la religión católica es verdadera». Chesterton se maravilla sinceramente, con la emoción del converso, ante el descubrimiento de que en la Iglesia «anida una verdad firme y objetiva, una verdad que no depende de la personal creencia para existir». Y lo que transmite y contagia en sus ensayos es esa sorpresa, que una y otra vez se ve actualizada y confirmada. No recurre a complicadas elucubraciones teológicas. No es eso lo que convierte a Chesterton en uno de los mayores apologetas católicos de todos los tiempos, sino precisamente su brillante simplicidad: llega a conclusiones, en principio, al alcance de cualquier católico con ciertos conocimientos de Historia y un mínimo de confianza en la razón; esto es, con capacidad para superar el tan asombrosamente extendido miedo a aplicar el sentido común. o La juventud de la Iglesia En las páginas de Por qué soy católico, abundan los ejemplos sobre este tipo de descubrimientos. En el primero de los ensayos del Chesterton ya convertido, Adonde todos los caminos conducen (1922), el escritor alude a la permanente juventud de la Iglesia, que no sólo ha sobrevivido dos mil años, sino que se muestra siempre capaz de renacer con grandes muestras de vigor. Chesterton explica que «no es cierto que la ortodoxia haya ido envejeciendo lentamente a lo largo de la Historia. Es más bien la herejía la que se ha vuelto vieja de repente», la que siempre se vuelve vieja prematuramente. «La Reforma envejeció con sorprendente rapidez, mientras que la Contrarreforma, en cambio, rejuvenecía. En Inglaterra sorprende comprobar lo rápido que el puritanismo se transformó en paganismo, y quizás, en última instancia, en fariseísmo. También sorprende constatar cuán fácilmente los 2 puritanos se convirtieron en whigs [miembros del Partido Liberal]. A finales del siglo XVII, la política en Inglaterra había perdido todo su vigor y se había reducido a un acartonado cinismo, tan viejo y enjuto casi como los ceremoniales chinos. El ardor y aun la impaciencia juvenil había que buscarlos en la Contrarreforma». Está escrito que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia. Gracias a una fuerza sobrehumana, siempre que parece al borde de la muerte, el catolicismo «se las ha ingeniado para volver como novedad. Como si se tratara de una parábola en la que, expulsado del hogar, un anciano se ve obligado a vagar en la tormenta, como Lear, pero al cabo regresa, transformado en un joven que encabeza una revuelta, como Laertes». Una cosa sí está dispuesto a conceder Chesterton a los críticos de la Iglesia: a veces es un poco conservadora. Pero esto es comprensible. «Las ideas de hoy la dejan literalmente atrás, es decir, que desaparecen en el horizonte por sí solas antes de que la Iglesia haya acabado de refutarlas. Es lenta y tardía..., porque pone más empeño en estudiar las herejías que los mismos heresiarcas». R.B. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversión. La experiencia de San Pablo puede ser el modelo de toda auténtica conversión cristiana. Convertirse significa, también para cada uno de nosotros, creer que Jesús “se ha entregado a sí mismo por mí”, muriendo en la cruz y, resucitado, vive conmigo y en mí. (Benedicto XVI).
Conversión. La experiencia de San Pablo puede ser el modelo de toda auténtica conversión cristiana. Convertirse significa, también para cada uno de nosotros, creer que Jesús “se ha entregado a sí mismo por mí”, muriendo en la cruz y, resucitado, vive conmigo y en mí. (Benedicto XVI). Benedicto XVI, Palabras durante el Angelus del 25 enero 2009, Domingo 3º Tiempo Ordinario y Fiesta de la Conversión de San Pablo: “Pablo, modelo de toda auténtica conversión cristiana” Queridos hermanos y hermanas, En el Evangelio de este domingo resuenan las palabras de la primera predicación del Jesús en Galilea: “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dio: convertíos y creed en el Evangelio” (Mc 1,15). Y precisamente hoy, 25 de enero, se hace memoria de la “Conversión de san Pablo”. Una feliz coincidencia - especialmente en este Año Paulino – gracias a la cual podemos comprender el verdadero significado de la conversión evangélica – metànoia – mirando la experiencia del Apóstol. A decir verdad, en el caso de Pablo, algunos prefieren no utilizar el término conversión, porque -dicen- él ya era creyente, es más hebreo ferviente y por ello no pasó de la no-fe a la fe, de los ídolos a Dios, ni tuvo que abandonar la fe hebrea para adherirse a Cristo. En realidad, la experiencia del Apóstol puede ser el modelo de toda auténtica conversión cristiana. La de Pablo maduró en el encuentro con el Cristo resucitado; fue este encuentro el que le cambió radicalmente la existencia. En el camino de Damasco sucedió para él lo que Jesús pude en el Evangelio de hoy: Saulo se convirtió porque, gracias a la luz divina, “creyó en el Evangelio”. En esto consiste su conversión y la nuestra: en creer en Jesús muerto y resucitado y en abrirse a la iluminación de su gracia divina. En aquel momento, Saulo comprendió que su salvación no dependía de las obras buenas realizadas según la ley, sino del hecho que Jesús había muerto también por él -el perseguidor- y que estaba, y está, resucitado. Esta verdad, que gracias al Bautismo ilumina la existencia de cada cristiano, alumbra completamente nuestro modo de vivir. Convertirse significa, también para cada uno de nosotros, creer que Jesús “se ha entregado a sí mismo por mí”, muriendo en la cruz (cfr Gal 2,20) y, resucitado, vive conmigo y en mí. Confiándome al poder de su perdón, dejándome tomar la mano por Él, puedo salir de las arenas movedizas del orgullo y del pecado, de la mentira y de la tristeza, del egoísmo y te toda falsa seguridad, para conocer y vivir la riqueza de su amor. Queridos amigos, la invitación a la conversión, valorada por el testimonio de san Pablo, resuena hoy, en la conclusión de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, particularmente también en el plano ecuménico. El Apóstol nos indica la actitud espiritual adecuada para poder progresar en el camino de la comunión. “Ciertamente no he llegado a la meta -escribe a los Filipenses -, no he llegado a la perfección; pero me esfuerzo en correr para alcanzarla, habiendo sido yo mismo alcanzado por Cristo Jesús” (Fil 3,12). Ciertamente, nosotros los cristianos no hemos conseguido llegar aún a la meta de la unidad plena, pero si nos dejamos continuamente convertir por el Señor Jesús, llegaremos seguramente. La Beata Virgen María, Madre de la Iglesia una y santa, nos obtenga el don de una conversión verdadera, para que cuanto antes se realice el anhelo de Cristo: “Ut unum sint”. Le confiamos a ella el encuentro de oración que presidiré esta tarde en la Basílica de San Pablo Extramuros, y en la que participarán, como cada año, los representantes de las Iglesias y de las Comunidades eclesiales presentes en Roma. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
La etapas de la conversión de san Agustín. Homilía de Benedicto XVI
1 [Chiesa/Testi/Conversione/AgustínEtapasConversiónPavíaBXVI] La etapas de la conversión de san Agustín. Homilía de Benedicto XVI Cfr. Homilía de Benedicto XVI, domingo 22 de abril de 2007 Pavía, domingo 22 de abril de 2007 (...) En el tiempo pascual la Iglesia nos presenta, domingo tras domingo, algún pasaje de la predicación con que los Apóstoles, en particular san Pedro, después de la Pascua invitaban a Israel a la fe en Jesucristo, el Resucitado, fundando así la Iglesia. En la lectura de hoy, los Apóstoles están ante el Sanedrín, ante la institución que, habiendo declarado a Jesús reo de muerte, no podía tolerar que ese Jesús, mediante la predicación de los Apóstoles, comenzara ahora a actuar nuevamente; no podía tolerar que su fuerza sanadora se manifestara de nuevo y, en torno a este nombre, se reunieran personas que creían en él como el Redentor prometido. La acusación que se imputa a los Apóstoles es: "Queréis hacer que caiga sobre nosotros la sangre de ese hombre". San Pedro responde a esa acusación con una breve catequesis sobre la esencia de la fe cristiana: "No, no queremos hacer que su sangre caiga sobre vosotros. El efecto de la muerte y resurrección de Jesús es totalmente diverso. Dios lo hizo "jefe y salvador" de todos, también de vosotros, de su pueblo Israel". ¿Y a dónde conduce este "jefe"?, ¿qué trae este "salvador"? Él, dice san Pedro, conduce a la conversión, crea el espacio y la posibilidad de recapacitar, de arrepentirse, de recomenzar. Y da el perdón de los pecados, nos introduce en una correcta relación con Dios y, de este modo, en una correcta relación de cada uno consigo mismo y con los demás. Esta breve catequesis de Pedro no valía sólo para el Sanedrín. Nos habla a todos, puesto que Jesús, el Resucitado, vive también hoy. Y para todas las generaciones, para todos los hombres, es el "jefe" que precede en el camino, el que muestra el camino, y el "salvador" que justifica nuestra vida. Las dos palabras "conversión" y "perdón de los pecados", correspondientes a los dos títulos de Cristo "jefe" y "salvador", son las palabras clave de la catequesis de san Pedro, palabras que en esta hora quieren llegar también a nuestro corazón. Y ¿qué quieren decir? Aunque cada conversión tiene su forma propia, se puede hablar de algunos modelos de conversión: Pedro, Pablo, San Agustín El camino que debemos seguir, el camino que Jesús nos indica, se llama "conversión". Pero ¿qué es? ¿Qué es necesario hacer? En toda vida la conversión tiene su forma propia, porque todo hombre es algo nuevo y nadie es una copia de otro. Pero a lo largo de la historia del cristianismo el Señor nos ha mandado modelos de conversión que, si los contemplamos, nos pueden orientar. Por eso podríamos contemplar al mismo san Pedro, a quien el Señor en el Cenáculo le dijo: "Y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos" (Lc 22, 32). Podríamos contemplar a san Pablo como a un gran convertido. La ciudad de Pavía habla de uno de los más grandes convertidos de la historia de la Iglesia: san Aurelio Agustín. Murió el 28 de agosto del año 430 en la ciudad portuaria de Hipona, en África, entonces rodeada y asediada por los vándalos. Tras gran confusión de una historia agitada, el rey de los longobardos consiguió sus restos mortales para la ciudad de Pavía, de forma que ahora él pertenece de modo particular a esta ciudad, y en ella y desde ella nos habla a todos, a la humanidad entera, pero de manera especial a todos nosotros. o La conversión de san Agustín: no fue un acontecimiento de un momento determinado sino un camino, que no terminó en la pila bautismal, sino que duró hasta su última enfermedad. En su libro Las Confesiones, san Agustín ilustró de modo conmovedor el camino de su conversión, que alcanzó su meta con el bautismo que le administró el obispo san Ambrosio en la catedral de Milán. Quien lee Las Confesiones puede compartir el camino que Agustín, en una larga lucha interior, debió recorrer para recibir finalmente, en la noche de Pascua del año 387, en la pila bautismal, el sacramento que marcó el gran cambio de su vida. Siguiendo atentamente el desarrollo de la vida de san Agustín se puede ver que su conversión no fue un acontecimiento sucedido en un momento determinado, sino un camino. Y se puede ver que este camino no había terminado en la pila bautismal. Como antes del bautismo, también después de él la vida de Agustín siguió siendo, aunque de modo diverso, un camino de conversión, hasta en su última 2 enfermedad, cuando hizo colgar en la pared los salmos penitenciales para tenerlos siempre delante de los ojos; cuando no quiso recibir la Eucaristía, para recorrer una vez más la senda de la penitencia y recibir la salvación de las manos de Cristo como don de la misericordia de Dios. Así, podemos hablar con razón de las "conversiones" de Agustín que, de hecho, fueron una única gran conversión, primero buscando el rostro de Cristo y después caminando con él. o Tres grandes etapas Quisiera hablar brevemente de tres grandes etapas en este camino de conversión, de tres "conversiones". 1. Hacia el “sí” de la fe y del bautismo: fue una persona que estaba en búsqueda, quería encontrar la verdad. La primera conversión fundamental fue el camino interior hacia el cristianismo, hacia el "sí" de la fe y del bautismo. ¿Cuál fue el aspecto esencial de este camino? Agustín, por una parte, era hijo de su tiempo, condicionado profundamente por las costumbres y las pasiones dominantes en él, así como por todos los interrogantes y problemas de un joven. Vivía como todos los demás y, sin embargo, había en él algo diferente: fue siempre una persona que estaba en búsqueda. No se contentó jamás con la vida como se presentaba y como todos la vivían. La cuestión de la verdad lo atormentaba siempre. Quería encontrar la verdad. Quería saber qué es el hombre; de dónde proviene el mundo; de dónde venimos nosotros mismos, a dónde vamos y cómo podemos encontrar la vida verdadera. Quería encontrar la vida correcta, y no simplemente vivir a ciegas, sin sentido y sin meta. La pasión por la verdad es la verdadera palabra clave de su vida. Realmente, lo guiaba la pasión por la verdad. Y hay, además, una peculiaridad. No le bastaba lo que no llevaba el nombre de Cristo. Como él mismo nos dice, el amor a este nombre lo había bebido con la leche materna (cf. Las Confesiones III, 4, 8). Y siempre había creído —unas veces vagamente, otras con más claridad— que Dios existe y se interesa por nosotros (cf. Las Confesiones VI, 5, 8). Pero la gran lucha interior de sus años juveniles fue conocer verdaderamente a este Dios y familiarizarse realmente con Jesucristo y llegar a decirle "sí" con todas sus consecuencias. Nos cuenta que, a través de la filosofía platónica, había aprendido y reconocido que "en el principio estaba el Verbo", el Logos, la razón creadora. Pero la filosofía, que le mostraba que el principio de todo es la razón creadora, no le indicaba ningún camino para alcanzarlo; este Logos permanecía lejano e intangible. Sólo en la fe de la Iglesia encontró después la segunda verdad esencial: el Verbo, el Logos, se hizo carne. Y así nos toca y nosotros lo tocamos. A la humildad de la encarnación de Dios debe corresponder —este es el gran paso— la humildad de nuestra fe, que abandona la soberbia pedante y se inclina, entrando a formar parte de la comunidad del cuerpo de Cristo; que vive con la Iglesia y sólo así entra en comunión concreta, más aún, corpórea, con el Dios vivo. No creo necesario decir cuánto nos atañe todo esto: ser personas que buscan, sin contentarse con lo que todos dicen y hacen. No apartar la mirada del Dios eterno y de Jesucristo. Aprender la humildad de la fe en la Iglesia corpórea de Jesucristo, del Logos encarnado. 2. Había pensado en retirarse en soledad a la vida contemplativa, pero el Señor le llamó a estar a disposición de todos con su predicación, etc. La segunda conversión de Agustín nos la describe al final del segundo libro de Las Confesiones con las palabras: "Aterrado por mis pecados, y por la carga de mi miseria, había tratado en mi corazón y pensado huir a la soledad; pero tú me detuviste, y me animaste diciendo que Cristo murió por todos, para que los que viven no vivan ya para sí, sino para Aquel que por ellos murió (2 Co 5, 15)" (Las Confesiones X, 43, 70). ¿Qué había sucedido? Después de su bautismo, Agustín había decidido volver a África, donde había fundado, junto con sus amigos, un pequeño monasterio. Ahora su vida debía dedicarse totalmente a hablar con Dios y a la reflexión y contemplación de la belleza y de la verdad de su Palabra. Así, pasó tres años felices, durante los cuales creía haber llegado a la meta de su vida; en ese período nació una serie de valiosas obras filosófico-teológicas. En 391, cuatro años después de su bautismo, fue a la ciudad portuaria de Hipona para encontrarse con un amigo, a quien quería conquistar para su monasterio. Pero en la liturgia dominical, en la que participó en la catedral, lo reconocieron. El obispo de la ciudad, un hombre proveniente de Grecia, que no hablaba bien el latín y tenía dificultad para predicar, dijo en su homilía que tenía la intención de elegir a un sacerdote para encomendarle también la tarea de predicación. Inmediatamente la gente aferró a Agustín y a la fuerza lo llevó delante, para que fuera consagrado sacerdote al servicio de la ciudad. 3 Inmediatamente después de su consagración forzada, Agustín escribió al obispo Valerio: "Me sentí como uno que no sabe manejar el remo y a quien, sin embargo, le asignan el segundo lugar al timón... De ahí surgieron las lágrimas que algunos hermanos me vieron derramar en la ciudad durante mi ordenación" (Epist. 21, 1 s). El hermoso sueño de vida contemplativa se había esfumado; la vida de Agustín había cambiado fundamentalmente. Ahora ya no podía dedicarse sólo a la meditación en la soledad. Debía vivir con Cristo para todos. Debía traducir sus conocimientos y sus pensamientos sublimes en el pensamiento y en el lenguaje de la gente sencilla de su ciudad. No pudo escribir la gran obra filosófica de toda una vida, con la que había soñado. En su lugar, nos dejó algo más valioso: el Evangelio traducido al lenguaje de la vida diaria y de sus sufrimientos. Así describe lo que desde entonces constituía su vida diaria: "Corregir a los indisciplinados, confortar a los pusilánimes, sostener a los débiles, confutar a los opositores..., estimular a los negligentes, frenar a los pendencieros, ayudar a los necesitados, liberar a los oprimidos, mostrar aprobación a los buenos, tolerar a los malos y amar a todos" (cf. Serm. 340, 3). "Predicar continuamente, discutir, reprender, edificar, estar a disposición de todos, es una carga enorme, un gran peso, un trabajo inmenso" (Serm. 339, 4). Esta fue la segunda conversión que este hombre, luchando y sufriendo, debió realizar continuamente: estar allí siempre a disposición de todos, no buscando su propia perfección; siempre, junto con Cristo, dar su vida para que los demás pudieran encontrarlo a él, la verdadera vida. 3. El reconocimiento de que él mismo y toda la Iglesia peregrinante necesitaba y necesita continuamente la bondad misericordiosa de un Dios que perdona: el libro Las Retractaciones Hay una tercera etapa decisiva en el camino de conversión de san Agustín. Después de su ordenación sacerdotal, había pedido un período de vacaciones para poder estudiar más a fondo las sagradas Escrituras. Su primer ciclo de homilías, después de esta pausa de reflexión, versó sobre el Sermón de la montaña; en él explicaba el camino de la vida recta, "de la vida perfecta" indicada de modo nuevo por Cristo; la presentaba como una peregrinación al monte santo de la palabra de Dios. En esas homilías se puede percibir aún todo el entusiasmo de la fe recién encontrada y vivida: la firme convicción de que el bautizado, viviendo totalmente según el mensaje de Cristo, puede ser, precisamente, "perfecto", según el Sermón de la montaña. Unos veinte años después, Agustín escribió un libro titulado Las Retractaciones, en el que analiza de modo crítico las obras que había publicado hasta ese momento, realizando correcciones donde, mientras tanto, había aprendido cosas nuevas. Con respecto al ideal de la perfección, en sus homilías sobre el Sermón de la montaña anota: "Mientras tanto, he comprendido que sólo uno es verdaderamente perfecto y que las palabras del Sermón de la montaña sólo se han realizado en uno solo: en Jesucristo mismo. Toda la Iglesia, en cambio, —todos nosotros, incluidos los Apóstoles—, debemos orar cada día: "Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden"" (cf. Retract. I, 19, 1-3). San Agustín había aprendido un último grado de humildad, no sólo la humildad de insertar su gran pensamiento en la fe humilde de la Iglesia, no sólo la humildad de traducir sus grandes conocimientos en la sencillez del anuncio, sino también la humildad de reconocer que él mismo y toda la Iglesia peregrinante necesitaba y necesita continuamente la bondad misericordiosa de un Dios que perdona; y nosotros —añadía— nos asemejamos a Cristo, el único Perfecto, en la medida más grande posible cuando somos como él personas misericordiosas. En esta hora demos gracias a Dios por la gran luz que irradia la sabiduría y la humildad de san Agustín, y pidamos al Señor que nos conceda a todos, día a día, la conversión necesaria, y así nos conduzca a la verdadera vida. Amén. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversión. Del ADN a Dios: la conversión de Antony Flew. Flew subraya que sus puntos de vista se sustentan en la razón, no en la fe. Sin embargo ahora se muestra más abierto a los argumentos en favor de Dios de las religiones reveladas. “Lo que creo que el ADN ha demostrado, debido a la increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es que tiene que haber participado una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí”.
1 Conversión. Del ADN a Dios: la conversión de Antony Flew. Flew subraya que sus puntos de vista se sustentan en la razón, no en la fe. Sin embargo ahora se muestra más abierto a los argumentos en favor de Dios de las religiones reveladas. “Lo que creo que el ADN ha demostrado, debido a la increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es que tiene que haber participado una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí”. Firmado por William West - Fecha: 16 Abril 2009 - Fuente: Aceprensa – 24 abril 2009 El debate sobre la existencia de Dios constituye una de las disputas más ásperas y duraderas de la historia de la filosofía. Pero seguramente uno de los hitos más significativos en esa larga historia ha sido el brusco y reciente cambio de postura del filósofo inglés Antony Flew que fue, durante más de medio siglo, uno de los más vehementes ateos del mundo. Durante más de cinco décadas escribió libros y debatió con conocidos pensadores creyentes, entre otros con el célebre apologista cristiano C. S. Lewis. Algunos de sus debates tuvieron audiencias multitudinarias. Pero en el último, celebrado en la Universidad de Nueva York en 2004, Flew anunció, ante la sorpresa de todos, que ahora aceptaba la existencia de Dios. Aunque se considera deísta – sin haber abrazado ninguna religión en particular – dice sentirse especialmente impresionado por el testimonio del cristianismo. En su libro There is a God. How the world’s most notorious atheist changes his mind (Nueva York: Harper One, 2007), Flew no sólo desarrolla sus propios argumentos sobre la existencia de Dios, sino que argumenta frente a los puntos de vista de importantes científicos y filósofos acerca de la cuestión de Dios. En su investigación, examina el auge y la caída de la escuela filosófica del positivismo lógico, la crítica de David Hume al principio de causalidad y los argumentos de importantes científicos como Richard Dawkins, Paul Davies y Stephen Hawking. También se fija en el pensamiento de Einstein sobre Dios, pues Albert Einstein, frente a lo que afirman ateos como Dawkins, fue claramente creyente. o De la mano de la ciencia Para valorar el significado de la conversión intelectual de Flew, resulta útil considerar la amplitud de sus escritos como uno de los grandes sacerdotes del ateísmo filosófico. Comenzó con la publicación de God and Philosophy en 1966, considerada un clásico de la filosofía de la religión. En 1976 publicó The Presumption of Atheism, que fue reeditada como God, Freedom and Immortality en 1984 en EE. UU. Entre otras publicaciones posteriores, destacan obras como Hume’s Philosophy of Belief, Darwinian Evolution o The Logic of Mortality. ¿Por qué ha cambiado Flew su parecer? La principal razón, dice, nace de las recientes investigaciones científicas sobre el origen de la vida que, según explica Flew, muestran la existencia de una “inteligencia creadora”. Como dijo en el simposio de 2004, su cambio de postura fue debido “casi enteramente a las investigaciones sobre el ADN”: “Lo que creo que el ADN ha demostrado, debido a la increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es que tiene que haber participado una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí. Es la enorme complejidad del gran número de elementos que participan en este proceso y la enorme sutileza de los modos que hacen posible que trabajen juntos. Esa gran complejidad de los mecanismos que se dan en el origen de la vida es lo que me llevó a pensar en la participación de una inteligencia”. 2 o Atención a la naturaleza Flew rechaza la teoría de Richard Dawkins de que el llamado “gen egoísta” es el responsable de la vida humana, algo que califica de “ejercicio supremo de mixtificación popular”. “Los genes, por supuesto, ni pueden ser egoístas ni no egoístas, de igual modo que cualquier otra entidad no consciente no puede ni entrar en competencia con otra ni hacer elecciones”. Volviendo sobre su itinerario intelectual, señala: “Ahora creo que el universo fue fundado por una Inteligencia infinita y que las intrincadas leyes del universo ponen de manifiesto lo que los científicos han llamado la Mente de Dios. Creo que la vida y la reproducción se originaron en una fuente divina. ¿Por qué sostengo esto, después de haber defendido el ateísmo durante más de medio siglo? La sencilla respuesta es que esa es la imagen del mundo, tal como yo la veo, que emerge de la ciencia moderna. La ciencia destaca tres dimensiones de la naturaleza que apuntan a Dios. La primera es el hecho de que la naturaleza obedece leyes. La segunda, la existencia de la vida, organizada de manera inteligente y dotada de propósito, que se originó a partir de la materia. La tercera es la mera existencia de la naturaleza. Pero en este recorrido no me ha guiado solamente la ciencia. También me ayudó el estudio renovado de los argumentos filosóficos clásicos. “Mi salida del ateísmo no fue provocada por ningún fenómeno nuevo ni por un argumento particular. En realidad, en las dos últimas décadas todo el marco de mi pensamiento se ha trastocado. Esto fue consecuencia de mi permanente valoración de las pruebas de la naturaleza. Cuando finalmente reconocí la existencia de Dios no fue por un cambio de paradigma, porque mi paradigma permanece”. Flew señala que es, sobre todo, un filósofo que aplica el razonamiento filosófico a los hallazgos científicos. Como Einstein, lamenta que muchos científicos (como Dawkins) resulten malos filósofos. Al tiempo, subraya que sus puntos de vista se sustentan en la razón, no en la fe. Sin embargo ahora se muestra más abierto a los argumentos en favor de Dios de las religiones reveladas. ------------------------- NOTA Este artículo contiene una selección de párrafos del original publicado en Mercatornet, 1-4- 2009. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversiones. Megan Hodder se bautizó en Pentecostés 2013. Es inglesa, tiene 21 años y es una lectora voraz Leía con asiduidad y disfrute a los autores de divulgación del "nuevo ateísmo" grosero: Dawkins, Harris, Hitchens... Pero todo cambió cuando decidió que para poder burlarse de la Iglesia Católica, gran símbolo de la irracionalidad, debía leer directamente a Benedicto XVI. Y ahí fue donde empezó una conversión marcada por la lógica, la razón y el pensamiento.
1 Conversiones. Megan Hodder se bautizó en Pentecostés 2013. Es inglesa, tiene 21 años y es una lectora voraz Leía con asiduidad y disfrute a los autores de divulgación del "nuevo ateísmo" grosero: Dawkins, Harris, Hitchens... Pero todo cambió cuando decidió que para poder burlarse de la Iglesia Católica, gran símbolo de la irracionalidad, debía leer directamente a Benedicto XVI. Y ahí fue donde empezó una conversión marcada por la lógica, la razón y el pensamiento. Megan Hodder, de azul, con amigos y padrinos en su bautizo Cfr. Megan Hodder, joven atea, lectora del nuevo ateísmo, hasta que leyó a Benedicto XVI y Santo Tomás de Aquino. Actualizado 24 mayo 2013 – Fuente: Religión en Libertad P. J. Ginés/ReL Megan Hodder es inglesa, tiene 21 años y es una lectora voraz. Desde este Pentecostés, también es católica, recién bautizada. Hace dos o tres años nadie podría haberlo previsto, porque Megan no recibió absolutamente ninguna educación cristiana y de hecho leía con asiduidad y disfrute a los autores de divulgación del "nuevo ateísmo" grosero: Dawkins, Harris, Hitchens... Pero todo cambió cuando decidió que para poder burlarse de la Iglesia Católica, gran símbolo de la irracionalidad, debía leer directamente a Benedicto XVI. Y ahí fue donde empezó una conversión marcada por la lógica, la razón y el pensamiento. Crecer después del 11-S "Fui educada sin religión alguna, y tenía 8 años cuando sucedió el atentado de las Torres Gemelas del 11 de septiembre, en 2001. La religión era irrelevante en mi vida personal, y durante mis años formativos la religión sólo aportaba un trasfondo de noticias sobre violencia y extremismo", señala en su testimonio en The Catholic Herald. Megan es representativa de una generación joven que ha crecido leyendo a autores como 2 Dawkins, Harris y Hitchens, que con estilo divulgativo aseguran que la religión es la causa de casi todos los males del mundo, que el terrorismo islámico es la prueba y que el cristianismo es casi lo mismo. Pero aún de adolescente, Megan entendió que tenía que leer más allá de los polemistas del nuevo ateísmo. Decidió documentarse sobre "los más egregios enemigos de la razón, como los católicos", para refutarlos en su ignorancia. Una fe compatible con la razón Y lo primero que hizo fue leer el famoso discurso de Ratisbona de Benedicto XVI, que defendía la razón frente a la fe ciega. La forma en que la BBC en lenguas asiáticas difundió este discurso en países islámicos causó grandes manifestaciones anticristianas, con violencia y víctimas mortales. También leyó el libro más cortito que pudo encontrar de Benedicto XVI: "Sobre la conciencia". "Esperaba y deseaba mostrar su irracionalidad y sus prejuicios, para vindicar mi ateísmo. Por el contrario, me presentó un Dios que era el Logos; no un dictador sobrenatural que aplasta la razón humana; sino el estándar de bondad y verdad objetiva, que se expresa a Si Mismo, hacia el que se orienta nuestra razón, en el que logar su plenitud; una entidad que no controla nuestra moral robóticamente, sino que es la fuente de nuestra percepción moral..." El caso es que lo que Megan encontraba no era lo que los autores del "nuevo ateísmo" le habían dicho. "Era una percepción de la fe más humana, sutil y, sí, creíble, de lo que esperaba. No me condujo a una epifanía espiritual dramática, pero me animó a buscar más en el catolicismo, a re-examinar con un ojo más crítico algunos de los problemas que tenía con el ateísmo". Los problemas de la moral sin Dios Para empezar, la moralidad. Megan entendía que una moralidad sin Dios tiene dos tendencias problemáticas: o es tan subjetiva que es absurda, o intenta seguir una supuesta lógica estricta que lleva a resultados tan deshumanizadores que repugnan al instinto. Las teorías éticas que mejor superan estos problemas, entendió, eran teístas, y después de leer a Benedicto XVI el teísmo no parecía tan absurdo. Dawkins no entiende a Tomás de Aquino Otro problema con el "nuevo ateísmo" es la metafísica. "Pronto vi que haber confiado en los nuevos ateos para tener argumentos contra la existencia de Dios fue un error, porque 3 Dawkins, por ejemplo, hace un tratamiento desdeñoso de Santo Tomás de Aquino en El Espejismo de Dios, Dawkins sólo aborda un resumen de las Cinco Vías y sin entender lo que aportan. Me volqué en las ideas tomistas y aristotélicas, y vi que eran una explicación válida del mundo natural, una explicación que los filósofos ateos no habían sabido atacar de forma coherente", escribne Megan. Megan buscó incoherencias e inconsistencias en la fe católica, pero tuvo que admitir que una vez se acepta su estructura y conceptos básicos, todo encaja "con terrorífica velocidad". El gran obstáculo: la moral sexual Por ejemplo, la exigente moral sexual católica tenía todo el sentido cuando la abordaba según los textos de la "teología del cuerpo" de Juan Pablo II. La idea básica la daba George Weigel en "Cartas a un joven católico", cuando dice: "las cosas importan".En el catolicismo el sexo importa, el cuerpo importa, la vida y la fertilidad importan, lo que se hace es importante, tiene consecuencias y expresa algo. "La ética sexual católica no es una lista de prohibiciones, como dice la caricatura", escribiría Megan en su blog. "Es el reconocimiento de que hay una armonía entre Dios y la humanidad incrustada en el mundo material, que se manifiesta de forma asombrosa y aguda en la complementariedad entre el hombre y la mujer y su llamado a ser una sola carne". Megan, que creció en una Inglaterra de absoluta libertad sexual, señala "el hecho de quelos fallos contraceptivos juegan un papel en casi dos tercios de los abortos en el Reino Unido, y las enfermedades de transmisión sexual tienen niveles altos, históricos", para indicar el fracaso del "sexo-sin-consecuencias". También desde el feminismo, constata que la cultura pansexualista ha convertido a la mujer en un mero objeto, no un igual, y que desconoce la realidad de la fertilidad femenina y sus ritmos naturales. La "teología del cuerpo" y la ética sexual católica ofrecen así "un modelo de relaciones humanas que es seguro, sostenible y comprometido, sobre bases sólidas, ordenado hacia la unidad y la vida. El ideal católico de las relaciones humanas es un reto exigente, pero es un reto hacia la excelencia, para ser fieles a nuestras recesidades reales y Algunos libros de Santo Tomás, la teología del cuerpo de Juan Pablo II y Benedicto XVI que leyó Megan 4 las de nuestros compañeros". Es la voluntad, no sólo el intelecto Megan se dio cuenta de que los libros le llevaban a la fe, pero que "la fe no es un ejercicio intelectual, un asentir a ciertar proposiciones, sino un acto radical de la voluntad, que engendra todo un cambio en la persona". Comtempló como eran los católicos que conocía, le gustó y dio el paso. En el fin de semana de Pentecostés de 2013, Megan se bautizó y entró así en la Iglesia Católica. Hoy señala que "por cada ateo considerado y documentado, hay otro sin ninguna experiencia personal en nad areligioso, ni interés en el debate, que simplemente se deja llevar por la corriente cultural. Espero ser un ejemplo, aunque sea pequeño, de la atracción del catolicismo en una era que a veces parece opuesta a él de forma intratable". www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversiones. Sandra Elam, USA. Proabortista atea durante 30 años, se convirtió investigando sobre fonética y leyendo a C.S. Lewis. "Fui atea durante 30 años. Pensaba que los cristianos eran extremistas fanáticos. Mi alma estaba tan oscura que no podía entender por qué algunas personas se oponían al aborto y a la eutanasia. Nunca había oído hablar de la cultura de la muerte, aunque me estaba ahogando en ella".
1 Conversiones. Sandra Elam, USA. Proabortista atea durante 30 años, se convirtió investigando sobre fonética y leyendo a C.S. Lewis. "Fui atea durante 30 años. Pensaba que los cristianos eran extremistas fanáticos. Mi alma estaba tan oscura que no podía entender por qué algunas personas se oponían al aborto y a la eutanasia. Nunca había oído hablar de la cultura de la muerte, aunque me estaba ahogando en ella". Cfr. Sandra Elam cuenta su testimonio en atheisttocatholic.com Actualizado 10 junio 2013 - Fuente: Religión en libertad Proabortista atea durante 30 años, se convirtió investigando sobre fonética y leyendo a C.S. Lewis "Fui atea durante 30 años. Pensaba que los cristianos eran extremistas fanáticos. Mi alma estaba tan oscura que no podía entender por qué algunas personas se oponían al aborto y a la eutanasia. Nunca había oído hablar de la cultura de la muerte, aunque me estaba ahogando en ella". Comentar 0 Sara Martín / ReL -Te prohíbo llevar a los niños a la iglesia nunca más -dijo el padre de Sandra a su madre. -¡Pero tienen que aprender cosas sobre Dios! - No hay Dios- le espetó él. - Claro que hay un Dios - No hay Dios -gritó él-. Y si llevas a los niños a la iglesia, les enseñaré a ser ateos -amenazó. A partir de ese momento, no se hablaba de Dios en el hogar de Sandra Elam. No volvieron a misa durante años. Nunca rezaron. La Navidad tenía que ver con Papá Noel, no con Jesús. Sandra apenas conocía la historia del niño Jesús. La única vez que hojeó una Biblia para niños se encontraba en la sala de espera del consultorio médico. Bao Yuanjin era ateo y comunista: Dios usó sueños, voces y señales hasta hacerle cura clandestino De familia judía de izquierda radical, él era ateo y nihilista... hasta que leyó la Biblia Era atea y blasfema y abortó dos veces: tras 20 años de dolor se convirtió en Medjugorje Joven atea, lectora del «nuevo ateísmo», hasta que leyó a Benedicto XVI y Santo Tomás de Aquino 2 Cuando era niña a veces se encomendaba a lo Alto diciendo “Querido Dios, o Jesús, o quien quiera que seas”, pero pronto dejó esta práctica. En su adolescencia cantó en el coro parroquial, pero no sentía nada especial. “La Iglesia me parecía aburrida y sus rituales vacíos: sus palabras no significaban nada para mí”. Atea durante 30 años Éste es el recuerdo más certero que tiene Sandra Elam sobre el inicio de su educación sin Dios: “Fui atea durante 30 años. Pensaba que los cristianos eran extremistas fanáticos. Mi alma estaba tan oscura que no podía entender por qué algunas personas se oponían al aborto y a la eutanasia. Nunca había oído hablar de la cultura de la muerte, aunque me estaba ahogando en ella”. Sandra se especializó en historia griega, romana y medieval en la universidad. Un día le preguntó a su profesor judío de Historia Romana: “¿Vivió Jesús o fue un mito?”. Él respondió: “Sí, Jesús realmente vivió, no hay duda de ello. ¿Por qué no lees el Evangelio de Mateo?“. Lo hizo, “pero la Palabra de Dios cayó sobre la puerta cerrada de mi alma”, reconoce. Después de graduarse, Sandra se convirtió en alguien antagónico al cristianismo, negándose a dejar que su marido católico colgara un crucifijo en su hogar. “Sentía desprecio por los que creían en Dios. Crecí siendo una mujer enfadada, amargada, siempre dispuesta a juzgar a los demás”, relata. “Podría haber otras verdades ahí fuera” El “viaje” hacia el cristianismo le llevó a Sandra dos años. Todo comenzó en 1995 de una manera más bien casual. Estaba escuchando hablar a un autor sobre la incapacidad de los niños para leer y escribir de forma temprana y cómo la fonética podía ayudarles a avanzar más rápido. Sandra lo probó con sus hijos, enseñándoles fonética, y en el plazo de seis semanas estaban leyendo. “Poco a poco mi mente se abrió a la posibilidad de que podría haber otras verdades ahí fuera”. En el movimiento por la reforma educativa conoció a muchos cristianos que estaban interesados en la enseñanza de la fonética igual que ella. Bob Sweet, presidente de The National Right to Read Foundation fue el primero que con acciones y con palabras, sembró la semilla de la fe en Sandra. “El primer gran paso en mi vida cristiana fue cuando mi esposo Tom y yo inscribimos a nuestros hijos en un colegio protestante basado en la fonética, en septiembre de 3 1996. Era el único que nos podíamos permitir económicamente. Los dos estábamos preocupados por su educación y no queríamos que se convirtieran en fanáticos religiosos, así que estudié cuidadosamente el plan de estudios de la escuela y me sentí aliviada al descubrir los libros de texto eran rigurosos”, explica Sandra. Con sus hijos Rebecca y Kevin redescubrió la Biblia: “Me avergüenza decir que la mayoría de las historias eran nuevas para mí”. Mero Cristianismo, de C. S. Lewis Además, su hermana le regaló Mero Cristianismo, de C.S. Lewis, que fue el libro que le convenció de que Dios existe. (Mero Cristianismo ha cumplido 40 años ya, y sigue siendo un libro clave en la conversión de mucha gente). Durante muchos meses, en 1997, Sandra se sintió atraída hacia la iglesia, pero se resistía. Su marido y los niños ya estaban asistiendo a la iglesia católica cada domingo, pero ella se quedaba en casa. “El domingo 6 de octubre de 1997, me detuve vacilando. Decidí entrar en la iglesia protestante evangélica que estaba junto al colegio de mis hijos. Por primera vez en mi vida, sentí algo espiritual y edificante allí. Me inspiraron la música y la homilía del pastor”, admite. Sacudirse de encima treinta años de ateísmo Comenzó a leer la Biblia como un documento histórico. Como estudiante de historia antigua y medieval, admite que la historia presentada en los cuatro Evangelios era convincente. Pero lo que supuso una revelación para ella fueron las palabras del Evangelio de Juan: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie viene al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto“. “Tan pronto como leí estas palabras, las escribí y las memoricé. Entonces me di cuenta de que la Biblia no es sólo un documento histórico, sino la palabra de Dios. Después de leer el resto del Evangelio de Juan, estaba convencida de que Jesucristo era el Hijo de Dios”. Pero era difícil sacudirse de encima treinta años de ateísmo. Sandra estaba empezando a conocer a Dios a través del estudio de la Biblia, pero no le amaba y, 4 desde luego, no le servía.Quería entregarse a Dios y a su voluntad, pero no sabía cómo: necesitaba fe.Una noche, después de horas de estudio de la Biblia, oró por primera vez en treinta años: “Señor, envíame fe. Quiero creer en ti”. Sandra abrió la puerta de su corazón y Dios le concedió la fe, tal y como ella había pedido. “La fe fue el regalo misericordioso de Dios para mí. Sin fe, ¿cómo iba a creer en lo que no vemos?”. Pero, ¿quién interpreta la Palabra? Sandra se encontró con la siguiente piedra en su camino de conversión: ¿Cómo interpretar las escrituras? ¿Cómo obviar el hecho de que cada uno puede hacer su propia interpretación personal? ¿Quién tiene la autoridad universal? “Sólo una iglesia ha existido desde que Jesús pronunció sus palabras proféticas a Pedro: la Iglesia católica. Todas las otras denominaciones cristianas son astillas de la Iglesia Católica original, o son fragmentos de astillas. Ninguna de estas denominaciones reconoció el obispo de Roma como su cabeza. Una vez que me di cuenta de que Jesús hizo de Pedro (y de sus sucesores) la cabeza terrenal de Su Iglesia, le dije a mi marido que tenía que convertirme al catolicismo”. Y se sumergió en la apologética y la teología católica. Y comprendió el sentido de la Eucaristía, el sacrificio de Cristo y Su presencia real en ella. “A través del estudio estaba empezando a conocer a Dios y a través de la misa empecé a amarle”. Así que empezó una “purga” casera de todo lo que representaba su vida anterior: música, vídeos, programas de televisión y libros que glorificaban el robo, la mentira, el adulterio, la fornicación, la homosexualidad, la masturbación, el humanismo secular y el ateísmo. El vídeo de un aborto Pero después de la “purga” exterior, comenzó la interior, la que incluye hábitos y actitudes arraigadas. Sus pensamientos sobre el aborto, que siempre había considerado lícito e incluso necesario, cambiaron radicalmente al ver en un vídeo a un bebé abortado y comprendió que la vida comenzaba en la concepción. Pero la enseñanza moral que le costó más trabajo comprender fue, sin duda, la doctrina de la Iglesia sobre la anticoncepción. “Me preguntaba por qué la Iglesia católica era la única que se había mantenido firme contra el control de la natalidad. ¿Cuál podría ser el 5 problema? Entonces mi marido Tom me prestó los vídeos Feminism and Femininity (Feminismo y Feminidad) de la escritora y profesora católica Alice von Hildebrand. Por primera vez, escuché un poderoso argumento en contra de la anticoncepción y descubrí que el Papa Pablo VI lo había profetizado en la Humanae Vitae: el control de natalidad podría conducir a la inmoralidad sexual generalizada, a la aceptación del aborto, y a la desintegración de la familia”. Miedo a los hijos Pero al darse cuenta de lo que suponía esta apertura a la vida, Sandra se rebelaba. No quería más hijos, dos eran suficientes. ¿Cómo resolver el problema? “Tenía miedo y no entendía por qué estaba mal el control de la natalidad, pero quería someterme a la voluntad de Dios”, razona. Pero la fe precede a la comprensión, así que a los 37 años dejó de usar métodos anticonceptivos. En su peor escenario mental, se imaginaba a sí misma llegando a tener hasta seis hijos más, agradeciendo interiormente que su conversión hubiera sido ahora y no a los 20 años. Pasaron los meses, sin embargo, y no se quedaba embarazada. A medida que pasaba el tiempo comenzó a desear otro bebé, o incluso dos o tres. “Sentí la ironía de la situación, ya que Dios no me estaba dando lo que ahora quería”. Comenzó con análisis y pruebas para detectar las posibles causas de su infertilidad, y se encontró con el diagnóstico certero de ovarios poliquísticos. Una noche en oración imploró a Dios de nuevo un hijo y, como Ana, la madre de Samuel en la Biblia, le prometió consagrarlo si Él se lo concedía. Dos semanas después Sandra supo que estaba embarazada y que había concebido precisamente la noche en que hizo su oración de consagración. Su hija nació ocho meses después y fue bautizada como Teresa Benedicta en honor a Santa Teresa de Ávila y a Edith Stein. “Espero ser el nombre de estas dos santas mujeres inspiren a Teresa para mantenerse firme en la defensa de la fe católica a lo largo de su vida”. Dos años después Sandra dio a luz también a Ryan James. Después de dos años de estudio de historia de la Iglesia y la Biblia, Sandra estaba convencida de que la Iglesia Católica Romana contiene toda la verdad del Sandra Elam con su hijo Ryan 6 cristianismo y que Jesucristo dio autoridad a Pedro como el primer obispo de Roma. “Por tanto, en la vigilia de Pascua, 3 de abril de 1999, fui recibida con alegría en la Iglesia una, santa, católica y apostólica”. Toda la historia de Sandra Elam se puede encontrar aquí, al igual que la del nacimiento de Teresa Benedicta y el milagro de Ryan James. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversiones. Angela Croce. "He vivido treinta años bajo el signo de la droga, sexo de usar y tirar, y desviación", explicó ella misma ante el Papa Francisco en el encuentro de nuevos movimientos del 18 de mayo de 2013, en víspera de Pentecostés. "Lo que rompió definitivamente mis delicados sueños de joven fue una violencia sufrida a los 12 años. Empezó así mi imparable descenso a los infiernos empezando a drogarme para no sentir el dolor. Nadie se dio cuenta de nada". Bajo la apariencia de éxito en los negocios, había un vacío llevaba al suicidio. Y lo intentó, afirma, cinco veces. Todo cambió cuando conoció el movimiento Nuevos Horizontes.
1 Conversiones. Angela Croce. "He vivido treinta años bajo el signo de la droga, sexo de usar y tirar, y desviación", explicó ella misma ante el Papa Francisco en el encuentro de nuevos movimientos del 18 de mayo de 2013, en víspera de Pentecostés. "Lo que rompió definitivamente mis delicados sueños de joven fue una violencia sufrida a los 12 años. Empezó así mi imparable descenso a los infiernos empezando a drogarme para no sentir el dolor. Nadie se dio cuenta de nada". Bajo la apariencia de éxito en los negocios, había un vacío llevaba al suicidio. Y lo intentó, afirma, cinco veces. Todo cambió cuando conoció el movimiento Nuevos Horizontes. Cfr. En la comunidad Nuevos Horizontes. Religión en libertad – 21 de junio de 2013 Angela vivió 30 años de dinero, sexo, droga, rabia y soledad: ser acogida cambió su vida Actualizado 21 junio 2013 Zenit / ReL La vida de la italiana Angela Croce parecía perdida entre violencia, droga y desesperación. "He vivido treinta años bajo el signo de la droga, sexo de usar y tirar, y desviación", explicó ella misma ante el Papa Francisco en el encuentro de nuevos movimientos del 18 de mayo de 2013, en víspera de Pentecostés. Una niña no querida "Nací sin ser deseada viviendo en un ambiente marcado por sucesos difíciles que desencadenaban riñas e incomprensiones", señala. "Lo que rompió definitivamente mis delicados sueños de joven fue una violencia sufrida a los 12 años. Empezó así mi imparable descenso a los infiernos empezando a drogarme para no sentir el dolor. Nadie se dio cuenta de nada". La violencia llevó al dolor, el dolor llevó a la droga; la droga se camuflaba tras una apariencia normal. Rabia, soberbia y droga "Aparentemente todo andaba bien, pero poco a poco me apagaba perdiendo las ganas de vivir. Construí una fortaleza inexpugnable en torno a mi corazón. Crecían en mí dolor y rabia, mucha necesidad de amor transformada en soberbia y presunción". "Mi única compañera era la heroína. Luego fue la cocaína, en una escalada de dinero y poder en el campo inmobiliario". 2 Angela reconoce que "estaba dispuesta a todo por el dinero y la consideración. Pero ¿a qué precio?" "Al precio de usar a las personas para luego tirarlas cuando ya no me servían", admite. Un vacío que corroe "Yo no conocía límites, pero el vacío interior me estaba corroyendo. Me sentía cada vez más terriblemente sola". Bajo la apariencia de éxito en los negocios, había un vacío llevaba al suicidio. Y lo intentó, afirma, cinco veces. "Por cinco veces intenté acabar con todo, pero no lo logré. ¿Por qué? me preguntaba. Porque no había descubierto todavía que Alguien había pensado en mí desde la eternidad y me había amado hasta el punto de darse a sí mismo por mí". Evangelizadores en la calle Todo cambió cuando conoció el movimiento Nuevos Horizontes, muy extendido en Italia, que se dedica a la evangelización en la calle. Decidió dar una oportunidad a esas personas y a Dios. "Me decidí a entrar en comunidad, donde encontré a una verdadera familia que me ha acompañado paso a paso en un camino rehabilitador basado en el Evangelio". Una familia contra la soledad "Desde aquél momento, mi vida cambió: he conocido el infinito amor de Dios a través de los hermanos que acogieron conmigo mi grito de dolor y soledad". A medida que desaparecía la soledad y el vacío, llegaba la "experiencia de alegría y perdón", y la "capacidad de volver a donar gratuitamente mi existencia". "El Amor puede hacer milagros ¡porque Dios es Amor!", dice hoy Angela. "Jesús se ha abajado en mis infiernos y los ha transfigurado con su inmenso Amor. Quiero gastar cada momento de mi vida en ser instrumento de la alegría de la Resurrección", concluye su testimonio. www.parroquiasantamonicaa.com Vida Cristiana
Conversiones. (2013). Laia Busqué. El confesionario cambió su vida.
1 Conversiones. (2013). Laia Busqué. El confesionario cambió su vida. Cfr. El confesionario cambió su vida. Llegó sin querer a la catedral de Barcelona buscando respuestas y salió decidida a bautizarse Laia Busqué encontró todas sus respuestas en la catedral de Barcelona. Un día entró en ella buscando y salió de ella libre, en paz y decidida a bautizarse. Actualizado 30 junio 2013 – Fuente Religión en libertad Comentar 0 Laia Busqué / Fórum Libertad ¿Podré ir al cine?, ¿al teatro?, ¿a cenar?, ¿quedar con los amigos?, ¿a la montaña? Vaya, ¿podré llevar la misma vida que llevaba hasta el día de mi conversión? Estas son algunas de las preguntas que me hacía y que una de mis catequistas me contestó con un simple: "ya lo irás viendo, no tengas prisa, tiempo al tiempo". ¿Por qué me hacía todas estas preguntas? ¿Por qué nos hacemos preguntas cuando hemos de tomar una decisión importante? ¿No sería mucho más sencillo tomar el atajo y esperar a ver qué pasa? O bien, ¿no hacer nada y quedarnos en la incógnita de lo que habría podido pasar? Lo que está claro es que casi dos años después de lo que me pasó en La Catedral aquella tarde del mes de julio muchas cosas han cambiado en mi vida. De repente apareció en la catedral Como cada día, me levanté, fui a trabajar, cuando salí fui a casa a comer, y cuando terminé empecé a analizar cómo era mi vida, qué pasaba, si era feliz, si me sentía llena. De repente, una fuerza me empujaba a salir de casa corriendo, y lo siguiente que recuerdo es que me encontraba sentada en un banco, el que había delante del confesionario, al lado derecho del corazón, justo delante del había uno de los canónigos de la Catedral, que por otra parte se llama Juan. Estando sentada en aquel banco, en pleno mes de julio, en que La Catedral está llena de turistas que hacen fotografías, hablan, comentan, corren, etc. yo cerré los ojos y dije: "si hay alguien aquí que me pueda ayudar, por favor, que me escuche y me ayude". De repente, se hizo el silencio absoluto, no se oía a nadie, tenía un peso en los ojos que me impedía abrirlos. Cuando "desperté" me di cuenta de dónde estaba sentada, a mi lado tenía un confesionario y seguramente allí encontraría la respuesta a mi pregunta: ¿qué me ha pasado? "Sentía una paz inmensa" Lo que me pasó estando dentro La Catedral es muy sencillo de explicar, pero lo que lo hace complicado son las sensaciones que tuve, era como si el estómago me hubiera dado un salto, 2 pero al mismo tiempo sentí que todos aquellos nervios que tenía cuando entré se habían desvanecido, sentía una paz inmensa, sentía que estaba exactamente donde quería estar, tenía claro que todo lo que pudiera pasar a partir de ese momento sólo podrían ser cosas buenas. Yo no había entrado nunca en un confesionario, pero yo necesitaba sacar y explicar lo que me había pasado y encontrar respuestas. Seguramente no las encontraría allí, pero lo intenté. En ese momento no había nadie que esperara y decidí entrar. Cuando estuve dentro, vi la figura de un cura que me hacía una serie de preguntas (que suponía que eran normales): ¿cuánto tiempo hace que no te confiesas?, ¿por qué no lo has hecho nunca? A lo que yo contestaba: padre, yo no soy creyente, mi familia es agnóstica y ¡ni siquiera estoy bautizada! En ese momento, tuve la sensación como si hubiera pasado un tiempo de mucha tensión y de repente me viniera la calma, entonces me puse a llorar y no podía parar de ninguna manera. El llanto no era de tristeza, más bien era de paz, tranquilidad, pero no paraba y cada vez que intentaba hablar y explicarle algo al cura volvía a llorar. Decidida a bautizarse Fue un momento, pero seguramente se debería hacer muy largo. Yo le contaba cómo había sido mi vida, y, como si hubiera encontrado la respuesta, de repente dijo unas palabras que al principio me sonaban rarísimo: bautizo, confirmación y comunión, pero a medida que lo iba repitiendo se convertían en palabras preciosas, llenas de significado. Yo le dije que necesitaba unos días para pensarlo, pero al mismo tiempo, cuando salía por la puerta de La Catedral, ya le estaba diciendo a una amiga: ¡me bautizo! Necesité sólo unos minutos para decidir que esto era exactamente lo que quería y necesitaba. Quería, y quiero, formar parte de la Gran familia cristiana y católica y la única manera es empezando a hacer un proceso de catecumenado, participando de las actividades que me ofrece la Iglesia y, evidentemente, participar activamente en mi Parroquia. Empecé un proceso de catecumenado que duró un año y medio aproximadamente. Me bauticé el día 12 de enero de 2013 en la Cripta de la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, en el Año de la Fe. El cura que presidió la ceremonia se llama Juan (a Jesús también lo bautizó un Juan), lo hice el día antes del bautismo de Jesús y presidía Santa Eulalia, la Patrona de Barcelona. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
Conversiones (2013). Daniela Drtinova, popular presentadora de TV de la República Checa, especializada en política.
1 Conversiones (2013). Daniela Drtinova, popular presentadora de TV de la República Checa, especializada en política. Cfr. Presentadora de TV especializada en política Fuente: Religión en libertad Espiritual pero sin bautizar, la periodista Daniela Drtinova llegó a la fe por Teresa de Ávila Daniela Drtinova es una popular presentadora televisiva checa Actualizado 2 julio 2013 Compartir: | Imprimir | Corregir | Enviar | Comentar 0 P. J. Ginés/ReL Potencia sin control. Un alma mística, sin formación alguna. Así era de niña, y de adolescente, la pequeña Daniela Drtinova, que hoy es una de las periodistas televisivas más populares de República Checa, quizá el país más ateo de Europa. Vida interior pero, ¿y Dios? Su padre era pintor y tenía una intensa vida espiritual interior, pero Daniela nunca ha averiguado si Dios formaba parte de ella. Su madre venía de una familia de 9 niños, criada en la naturaleza, en las colinas checas de Novohradske, con una fe "personal y no institucionalizada", de la que nunca habló hasta que su hija se hizo cristiana. Atea, de familia sin fe y del país más ateo de Europa, Zdenka se enamoró de Jesucristo Era judío ortodoxo, tuvo una experiencia mística de Dios, soñó con la Virgen y leyó a Santa Teresa Lucetta Scaraffia, «herética» y feminista... hasta que se cruzaron Santa Teresa y un himno El obispo Berzosa revela los antídotos de Santa Teresa contra los engaños místicos de la «New Age» 2 El caso es que sus padres no sólo no la bautizaron, sino que nunca le hablaron de temas de fe. En casa no había hostilidad a la religión, ni un agnosticismo militante. Pero tampoco era un ambiente en el que la pequeña Daniela pudiera hablar con detalle de su mundo interior. Espiritualidad desde los 7 años Desde los 7 años, le resultaba fácil entrar en ensoñaciones intensas, largos ratos volcada en sus cuentos y fantasías imaginadas. Leía y soñaba acerca de ángeles y ninfas del bosque, de los cuentos de la escritora Eliska Krasnohorska. Leyó un libro del norteamericano John Irwin, "Una oración por Owen Meany", que le influyó toda su vida. El cuento trataba del mundo interior de un niño, Owen Meany, "quedesde su infancia sabe que su destino le lleva a sacrificarse por salvar a otros". Ella, como Owen, sentía que tenía un llamado, algo especial que realizar en la vida, y que está enraizado en la vida interior, no en lo social y exterior. "Fue como un relámpago" A los 11 años, en 1981, vivió una experiencia espiritual que describe como "muy fuerte y, sin duda alguna, de un estadio elevado, fue como un relámpago". Daniela no concreta mucho, pero insiste en que desde esa experiencia "mi vida interior empezó a ser más importante para mí que la exterior. Pero en esa época no entendí que eso tenía que ver con la fe". Vivió parte de la adolescencia en Italia y parte en una Checoslovaquia comunista, anticlerical, que se acercaba hacia la caída del Muro de Berlín. Para Daniela, la gente que iba a la Iglesia era "peculiar". ¿Cómo podían compartir las cosas espirituales, reunirse en público, en un edificio, para lo sagrado? Para ella, lo sagrado era íntimo: nunca lo había comentado con nadie, no entendía que pudiera tener una dimensión pública. Si lo comentaba ¿no le dirían que estaba loca? Jung: poniendo orden Fue en la adolescencia que leyó el libro "Memorias, sueños y reflexiones", una especie de autobiografía espiritual de Carl Gustav Jung, uno de los grandes estudiosos del subconsciente por una vía alternativa a Freud, una vía que investiga los sueños y su 3 relación con los mitos y los arquetipos. Era también una puerta de entrada para disciplinar con ejercicios su alocada vida interior. A los 18 años, con el Muro de Berlín tambaleándose, ella entendió que toda esa "sacralidad interior" tenía que ver con Dios. Que tras esa "chispa", esa "luz", había una Personalidad, una conciencia y liderazgo, una Persona... Entre la política... y una santa española Estudió Derecho, pero en 1993, con 23 años, ya estaba trabajando de cronista política en televisión. Y después de 8 años explicando lo que hacían los políticos de la recién nacida República Checa, ya pasó a presentar un programa de entrevistas políticas. En esta etapa de su vida adulta descubrió una maestra que pudiera guiar sus impulsos místicos y espirituales. Era española y llevaba siglos muerta. Era Santa Teresa de Ávila. "Ella fue mi guardiana y maestra de mi mundo interior. Me bauticé con su nombre. Leí ´Las Moradas o el Castillo Interior´, y ´Camino de Perfección´ y su vida, y todo lo que había escrito, lo que había vivido, ¡me era tan cercano! A través de ella toqué muchas veces una fe viva. Me acompañó en mi camino como si estuviese realmente presente". También San Juan de la Cruz y su "Noche oscura" iluminarían más adelante su camino y la alimentarían espiritualmente. Así, la espiritualidad y la Iglesia Católica se unieron para ella, y en 2003, con 33 años, se bautizó en la parroquia de Santa Inés, en Praga. No es fácil ser madre conversa 4 No es fácil ser madre católica sin haber recibido la fe en la propia infancia. ¿Cómo transmitirlo a su hija Natalka, que nació en 2002? De hecho, su padre -están separados-, es protestante, y la niña también. Pero ella le acompaña a misa a veces. Daniela comenta cómo en misa todos se dan la paz y dicen "la paz contigo", pero luego en casa, cuando hay una pelea, la niña le recuerda: "¡en la iglesia me das la paz y aquí no me dejas tranquila!" También le dice: "mamá, estás obsesionada con Jesús"... que no es mala cosa cuando una es periodista especializada en política. Daniela, que fue una autodidacta espiritual, intenta no forzar nada en su hija que, dice, es de talante tozudo. Acción y contemplación Hoy Daniela Drtinova entiende que en la Iglesia se equilibran la acción y la contemplación, lo activo y lo pasivo, Marta y María. "Busco lo esencial en el silencio, la concentración; allí está el Altísimo; es el regalo más grande que podría tener", escribe. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
miércoles, 22 de marzo de 2017
Conversiones. El escritor Hoang Duc (Vietnam) antes era oficial comunista: 3 signos del cardenal Van Thuan le cambiaron. Es un escritor y crítico literario de primera fila en Vietnam. Incluso estos últimos años, cuando su relación con el Gobierno comunista se ha hecho más tirante, su fama y el respeto académico que atesora le otorgan cierta protección, y el régimen no puede ningunearle con facilidad. Pero la gota que puede hacer desbordar el vaso de paciencia gubernamental fue su intento de volar a Roma el pasado 2 de julio para asistir a la clausura de la fase diocesana del proceso de beatificación del cardenal Van Thuan. Fue al aeropuerto, pero la policía le comunicó que no podría viajar.
1 Conversiones. El escritor Hoang Duc (Vietnam) antes era oficial comunista: 3 signos del cardenal Van Thuan le cambiaron. Es un escritor y crítico literario de primera fila en Vietnam. Incluso estos últimos años, cuando su relación con el Gobierno comunista se ha hecho más tirante, su fama y el respeto académico que atesora le otorgan cierta protección, y el régimen no puede ningunearle con facilidad. Pero la gota que puede hacer desbordar el vaso de paciencia gubernamental fue su intento de volar a Roma el pasado 2 de julio para asistir a la clausura de la fase diocesana del proceso de beatificación del cardenal Van Thuan. Fue al aeropuerto, pero la policía le comunicó que no podría viajar. Cfr. Testigo para la beatificación del Cardenal Van Thuan, le impiden salir de Vietnam. El escritor Hoang Duc antes era oficial comunista: 3 signos del cardenal Van Thuan le cambiaron. Fuente: Religión en libertad El escritor Hoang Duc antes era oficial comunista: 3 signos del cardenal Van Thuan le cambiaron Nguyen Hoan Duc en un centro cultural de Vietnam Actualizado 13 julio 2013 Compartir: | Imprimir | Corregir | Enviar | Comentar 0 P. J. Ginés/ReL Nguyen Hoang Duc es un escritor y crítico literario de primera fila en Vietnam. Incluso estos últimos años, cuando su relación con el Gobierno comunista se ha hecho más tirante, su fama y el respeto académico que atesora le otorgan cierta protección, y el régimen no puede ningunearle con facilidad. Cuando acude a alguna protesta contra la falta de libertades o la corrupción, el mundo cultural y literario de Vietnam se entera. Prohibido volar a Roma 13 años en una prisión comunista, y convirtió a sus guardianes: Van Thuan, más cerca de ser beato Los médicos le declararon oficialmente muerto, pero se curó por intercesión de Van Thuan Bao Yuanjin era ateo y comunista: Dios usó sueños, voces y señales hasta hacerle cura clandestino Besar las cadenas por Jesús: el obispo Ploscaru cuenta sus 15 años en cárceles comunistas 2 Pero la gota que puede hacer desbordar el vaso de paciencia gubernamental fue su intento de volar a Roma el pasado 2 de julio para asistir a la clausura de la fase diocesana del proceso de beatificación del cardenal Van Thuan. Leer lo que pasó, en pleno año 2013, remite a recuerdos de la Europa comunista hundida hace 24 años. En Vietnam sigue sucediendo... solo que ahora parte de lo que pasa se publica en Facebook, en blogs y en podcasts que se cuelgan en internet. Nguyen Hoang Duc llegó al aeropuerto de Hanoi, Noi Bai. En el mostrador, le dijeron que acudiese a la oficina de seguridad. Allí, un oficial de Policía le comunicó que no podría viajar. Al principio, se negaban a decirle la causa oficial. Pero en su juventud Hoang Duc fue oficial comunista, del departamento de Asuntos Religiosos, conoce los protocolos, y al final consiguió que le firmaran un papel demostrando que se le prohibía salir del país. Miedo a Van Thuan... y al escritor La causa de que no le dejen volar es doble: - El gobierno de Hanoi no aprueba, en absoluto, la beatificación del cardenal Van Thuan, que estuvo 13 años en las prisiones vietnamitas sin causa alguna, 9 de ellos en régimen de aislamiento. Su testimonio ha circulado en muchos idiomas por todo el mundo, en el libro "Testigos de esperanza" y en otros, y no es buena propaganda del Partido y su ideología. - El gobierno tampoco aprueba a Nguyen Hoang Duc, y mucho menos que viaje por el mundo contando la milagrosa intervención del cardenal y de Dios en su vida. Sin embargo, el escritor contó lo sucedido el 5 de julio en una entrevista en vietnamita en Radio Free Asia, de donde saltó a agencias misioneras e internacionales. Especialidad: convertir guardianes El crítico literario es importante en el proceso de beatificación porque representa, en persona, muchas características propias del servicio de Van Thuan: amor a Vietnam, conciencia crítica, una cultura renovada por la fe... y es un ex-oficial comunista convertido al catolicismo, la "especialidad de Van 3 Thuan", que convirtió a muchos de sus guardianes y a varios compañeros de prisión en sus años de cárcel. Van Thuan fue detenido en 1975, cuando llevaba sólo 3 meses como obispo coadjutor de Saigón, apenas 7 días después de que las tropas comunistas ocuparan la capital. A finales de los 70 es cuando el joven y brillante Hoang Duc, lleno de inquietudes culturales, oficial de alto rango de la administración en Asuntos Religiosos, ligado a la Seguridad pública, entra en contacto con el obispo prisionero, en parte para aprender francés, y en parte para tenerlo más vigilado. Quedó fascinado por el religioso, y por la cosmovisión que le presentaba. En noviembre de 1988, Van Thuan fue liberado. A continuación, llegaron los acontecimientos de la Plaza de Tiananmen en Pekín en 1989, los tanques chinos contra los estudiantes. Y Nguyen Hoang Duc perdió cualquier fe en el comunismo, y poco después deja la Seguridad pública. Trabajó un tiempo en el sector del petróleo, pero en cuanto pudo se dedicó a tiempo completo a la literatura, la crítica poética y el debate cultural. Cuando Dios guía con sueños Empezó a frecuentar las iglesias católicas, a visitarlas, a pasar rato allí, sobre todo en la catedral y en la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Y un día soñó que era bautizado en una iglesia. Decidió que era una señal: empezó un camino tranquilo de formación que le llevó al bautismo. Una vez bautizado, 4 a petición de algunos scaerdotes fue contando su testimonio de conversión que implica a Van Thuan en tres puntos: - a él le atribuye su conversión, - a él le atribuye también la curación de una enfermedad - y a él le atribuye la revelación de un acontecimiento futuro que se cumplió. ¡Es el tipo de cosas que siendo oficial comunista de Asuntos Religiosos en los 70 habría llamado superstición y oscurantismo! El tipo de cosas que no puede callar en 2013. Enraizado en la actualidad Nguyen Hoang Duc no vive en una nube mística. Comenta la actualidad literaria. Está en el debate cultural. Y también en el político. Conoce los trucos de la Seguridad, de la Policía, y se las arregla para participar en tal o cual protesta y acto público. A menudo, en centros culturales con su hoz, su martillo y su busto de Ho Chi Nimh, él denuncia la corrupción y la contradicción del régimen. Su libro "Camino a la fe por intermediación de Francisco-Javier Nguyen Van Thuan", traducido en varios idiomas, ha circulado por Roma y se ha estudiado en el proceso de beatificación del cardenal. Van Thuan, como tantos otros santos, puede ganar más batallas después de muerto de lo que hizo en vida. Y las autoridades comunistas lo temen. www.parroquiasantmonica.com Vida Cristiana
Conversión. Conversiones. Pavithra Subramaniyan, una joven de 25 años de la India, se bautizará esta Pascua (2014).
1 Conversión. Conversiones. Pavithra Subramaniyan, una joven de 25 años de la India, se bautizará esta Pascua (2014). Las Bienaventuranzas, guía de vida para Pavithra Así se prepara una joven india de casta alta para ser bautizada esta Pascua: «Mi vida ha cambiado» Mujeres católicas rezan en una misa de Pascua en la India, donde viven unos 20 millones de católicos Actualizado 31 marzo 2014 – Religión en Libertad Compartir: | Imprimir | Corregir | Enviar | Comentar 0 AsiaNews / ReL Pavithra Subramaniyan, una joven de 25 años de la India, se bautizará esta Pascua. Ha nacido y crecido en una familia brahman, de la casta alta: ella es contable, su padre es banquero y su madre profesora universitaria de economía. Pavithra cuenta a AsiaNews cómo ha sido su viaje hacia la fe cristiana: en un primer momento,intrigada en una búsqueda filosóficafavorecida por el hecho de que su madre es cercana al catolicismo; en un segundo momento, atraida por la fe de su novio y la familia de él. Una atracción desde la infancia »Desde mi infancia siempre sentí una gran atracción hacia el cristianismo y Dios me ha llamado a Él. Ahora, junto a mi novio, puedo satisfacer los deseos de mi corazón. Jamás habría imaginado cómo los eventos me cambiarían, a mí y a mi vida, desde que dije a mis padres que quería abrazar la fe católica. No han tenido objeciones, y ambos estarán presentes en mi bautismo, el día de la vigilia de Pascua, para participar de mi alegría. Christine era hindú, conoció a Jesús en una pastelería y hoy es novicia carmelita Mohan era curandero y adivino hindú, pero la magia no le curó: Cristo sí, y cambió su corazón El joven Kumar probó ser: hindú, budista, taoísta, ateo, protestante; sólo la Eucaristía le sació De Zoroastro a Jesucristo: Khurshid era parsi, pero Dios la guió con sueños hacia el bautismo 2 »En una época atravesé una fase de búsqueda espiritual y leí sobre varias tradiciones religiosas, incluida la cristiana. Entendí que Dios era una especie de figura paterna, pero no sabía que Jesucristo fuese Su Hijo, milagrosamente concebido y nacido de una virgen. Sí sabía que Jesús había resucitado de la muerte, después de haber sido crucificado. Sin bautizar, a la Novena de la Virgen »Mi madre fue educada en una escuela católica, cree en Jesucristo, y sabe todo de su vida y su enseñanza. »Me llevaba con ella a la iglesia y a la novena de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Mahin: es de ella que aprendí esta costumbre de ir a la iglesia. Cuando entraba en ese lugar siempre sentía paz. »Casi cada año celebraba la Navidad- yo recibía regalos y ropas nuevas- organizábamos un hermoso almuerzo en casa para Pascua. La madre del novio »Luego conocí a un muchacho cristiano: se convirtió en mi mejor amigo, y ahora es mi novio. Me apoyó y me sostiene hasta ahora y en cada momento de mi vida, sea triste o alegre. »Su madre me explicó la importancia de Cristo en nuestras vidas. Sin Él- me decía- "no somos nada. Cada cosa que tenemos llegó a través de Él, y la razón por la cual estamos vivos es por Él". La fe de ella es realmente fuerte y me llevó a seguirla. »Decidí seguir a Cristo. En breve tiempo me dirigí al centro pastoral diocesano y conocí al padre Terrence. Él me dio tiempo para reflexionar sobre mi elección y me explicó las consecuencias. De algún modo pensaba que esto me habría hecho bien, que algo dentro de mí me había empujado a tomar esta decisión, aunque hubiese encontrado problemas, justo como le sucedió a Moisés o a Jonás. Buenas catequistas »Las obras de Dios son maravillosas. Él me ha mandado un grupo de ángeles- mis catequistas Zita, Fátima, Patricia y Rose- que me han enseñado y acompañado. »Estas personas han cuidado en mí la semilla de la fe que estaba en mí y que llevaré el resto de mi vida, y después más allá de la muerte. El modo en el que me hablan del Señor me da ganas de saber siempre más. 3 »Recuerdo que llovía mucho ese primer día de formación, cuando entré a la habitación y encontré a otras personas como yo que quería abrazar la fe católica. Con toda honestidad, esto siempre me hizo sentir segura. Debatimos, hicimos muchas preguntas y recibimos muchas respuestas, rezamos juntos. Ahora está terminando este curso y me siento triste: quisiera que no terminase nunca. Me gusta aprender cosas sobre el Señor de parte de mis enseñantes y de parte de mis compañeros. ¡No puedo imaginarme que no lo haré más! Se convirtió en parte de mi vida. »Desde el principio descubrí que Jesús es "Dios", antes que "Hijo de Dios", es un mesías venido a salvar al mundo, murió para liberarnos de nuestros pecados. Un sacrificio inmenso que personas que viven en el pecado como nosotros. El papel de unos padrinos »Agradezco a Dios también por haberme hecho encontrar a mi madrina y a mi padrino, Auxelia y Tony Gonsalves, dos personas amorosas que estuvieron al lado mío es este nuevo recorrido de mi vida. Me han hecho conocer la parroquia, se sentaron y rezaron conmigo, me respondieron a mis dudas. Pero, sobre todo, me han ayudado a construir una unión con Cristo, un amigo que está siempre dispuesto a escuchar y a entender. Biblia, misa, Bienaventuranzas »Durante este camino de conocimiento de Jesús, emprendido para poderme bautizar en mi parroquia y convertirme, mi vida cambió. Empecé a leer la Biblia, a ir a misa en modo regular, a aprender las oraciones y leer libros sobre la fe. »Pero más importantes son los efectos: las Bienaventuranzas han empezado a formar parte de mi vida. Comencé a ver a Cristo en los otros, y esto cambió mucho mi vida, mi modo de mirar la vida. »Ahora soy consciente que mis comportamientos tiene un efecto y que no debo olvidar que estoy abrazando a Jesús y sus enseñanzas. Debo convertirme en un ejemplo para los otros en el modo en que me comporto. »Superé mis exámenes, encontré trabajo 15 días después de doctorarme y encontré confianza en mí misma. »Cuando fui admitida al catecumenado me sentí una privilegiada, porque el párroco, mi familia, mis padres y los otros fieles formaban parte de mi camino. Se hicieron especiales plegarias de intercesión por mí y fui recibida en la comunidad con gran calor. Recibí también la bendición del obispo. Jamás olvidaré la misa celebrada ese día. 4 »Me estoy acercando al día en la cual me convertiré en católica, recibiré al Espíritu Santo, que me guiará y protegerá para siempre. »No veo la hora de recibir el cuerpo y al sangre de Jesús: el día en el cual Jesús vivirá en mí, como dice San Pablo, y a través de esta fuerza, ¡difundir la Buena noticia al mundo! www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
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