domingo, 22 de enero de 2017

2015/11/15 - XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario

Monseñor Agrelo (Arzobispo de Tánger)
XXXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO



15 de Noviembre del 2015








Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti”:

Las de la profecía de Daniel son palabras para “tiempos difíciles, como no los ha habido desde que hubo naciones hasta ahora”. Las del evangelio lo son para los días que vendrán “después de la gran angustia”, días de regreso de la tierra al caos primordial, cuando sol y luna no la iluminaban y los astros no ocupaban sus órbitas en el cielo.

Pero profecía y evangelio parecen remitir a tiempos que, por misteriosos y lejanos, difícilmente percibiremos en la comunidad eclesial como angustiosos y como nuestros.

De ahí la necesidad de escuchar una y otro desde el dolor de las víctimas, desde el caos en el que todas ellas deambulan, como si sus vidas y su mundo no formasen ya parte de la creación de Dios.

Desde el abismo, Jesús de Nazaret se preguntaba: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Desde lo hondo de su desesperanza, el emigrante se preguntaba y me preguntaba “si Dios había creado también a los negros”. Desde lo hondo, la víctima no dudaba de que Dios había creado a los negreros, a los explotadores, a los violentos, a los violadores, y se preguntaba si Dios lo habría creado también a él.

Necesitamos escuchar profecía y evangelio desde el no mundo de los pobres, desde la noche de los crucificados, desde el árbol seco de los malditos, desde la angustia de los excluidos de la paz, desde el temblor de hombres, mujeres y niños entregados a la intemperie de una tierra informe y vacía.

Sólo quienes todo lo han perdido,  Jesús de Nazaret el primero, y con él todos los excluidos de la creación y devueltos al caos , sólo ellos pueden reconocer en Dios su todo, y poner en su Creador toda esperanza de ser.

En comunión con Cristo y con las víctimas,  también nosotros aprendemos a decir las palabras del salmo: “Protégeme,  Dios mío, que me refugio en ti”.

Y en esa admirable comunión tu corazón sabrá que “el Señor es el lote de tu heredad”, todo tu ser sabrá que tu suerte está en la mano de tu Señor.  “Por eso se te alegra el corazón, se gozan tus entrañas, y  todo tu ser descansa sereno”.

Hoy, en Cristo, Dios te sacia de alegría.




P. S.: Eso había escrito antes de que la violencia llenase de horror las calles de París. Ahora nuestra comunión se ha hecho más dolorosa, pero no menos esperanzada; el calvario se nos ha llenado de sangre, la muerte parece prevalecer sobre la vida, pero tú sabes, Iglesia amada del Señor, que la victoria es del Crucificado, que la última palabra la tienen las víctimas, la tiene siempre el amor. Hoy, en Cristo, Dios te muestra el camino que lleva al futuro. ¡Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra!

Aborto. La financiación pública del aborto en USA complica la reforma sanitaria de Obama. Un texto farragoso se presta a interpretaciones contradictorias. Entre los que han hecho cuestión de este tema se encuentra un grupo de congresistas demócratas pro vida, que están dispuestos a no apoyar la reforma si no se excluye la financiación del aborto.



1 Aborto. La financiación pública del aborto en USA complica la reforma sanitaria de Obama. Un texto farragoso se presta a interpretaciones contradictorias. Entre los que han hecho cuestión de este tema se encuentra un grupo de congresistas demócratas pro vida, que están dispuestos a no apoyar la reforma si no se excluye la financiación del aborto. Cfr. Aceprensa, 28 agosto 2009, firmado por Ignacio Aréchaga Aunque Obama lo niega, sus críticos temen que en su versión actual la reforma sanitaria promueva la financiación del aborto. ¿La reforma sanitaria que impulsa Obama incluye la financiación del aborto con dinero público? La cuestión no es secundaria, ya que políticos que estarían dispuestos a apoyar la reforma le retirarían su aprobación si el aborto se incluyera como una prestación básica en los seguros médicos. Los críticos piden que el aborto se excluya explícitamente del mínimo de prestaciones obligatorias en los seguros médicos financiados con dinero público o Un texto farragoso se presta a interpretaciones contradictorias. Un texto tan farragoso como el que preparan en distintas versiones la Cámara y el Senado se presta a muchas interpretaciones. En el caso del aborto, la falta de claridad da lugar a interpretaciones contradictorias. Los críticos mantienen que los proyectos aprobados en la Cámara y en el Senado incluyen una cobertura obligatoria del aborto y su financiación, y esto es algo por lo que no están dispuestos a pasar. Obama lo niega. En un pronunciamiento del 22 de agosto, en el que pretendía desmentir algunos “mitos” sobre la reforma, mencionaba también este: “Algunos están diciendo que con esta reforma la cobertura del aborto será obligatoria. Falso. En lo que se refiere a la actual prohibición de utilizar dinero público para el aborto, nada va a cambiar con esta reforma”. La llamada enmienda Hyde de 1976 prohíbe que se utilice financiación federal en los programas Medicare y Medicaid para cubrir el aborto en la mayoría de los casos. Lo que se teme es que si la reforma sanitaria reconoce el aborto como una prestación de la cobertura sanitaria, se utilice el dinero del contribuyente para este fin. o El problema está en la terminología: qué se entiende por el conjunto de prestaciones esenciales que la ley cubriría. El problema está en la terminología: qué se entiende por el conjunto de prestaciones esenciales que la ley cubriría. Como los planes privados y públicos de cobertura sanitaria deben ofrecer un mínimo obligatorio de prestaciones, si se incluye el aborto entre ellas el contribuyente estaría financiando el aborto, considerado como un derecho. Si el problema es de interpretación, lo más útil sería aclararlo en el texto de la ley. Por eso, los críticos piden que el aborto se excluya explícitamente del mínimo de prestaciones obligatorias o de los beneficios financiados por el gobierno. Entre los que han hecho cuestión de este tema se encuentra un grupo de congresistas demócratas pro vida, que están dispuestos a no apoyar la reforma si no se excluye la financiación del aborto. Entre los que han hecho cuestión de este tema se encuentra un grupo de congresistas demócratas pro vida, que están dispuestos a no apoyar la reforma si no se excluye la financiación del aborto. Bart Stupak, congresista por Michigan, es uno de los líderes de este grupo, y está convencido de que 40 demócratas comparten su visión. Otras fuentes no partidistas piensan que en su versión actual la reforma permitiría la financiación del aborto. La web FactCheck.org, de la Universidad de Pennsylvania, llega a la conclusión de que “a pesar de lo que dice Obama, la ley preparada en la Cámara de Representantes permitiría que los abortos fueran cubiertos por un plan federal y por planes privados subsidiados por fondos públicos”. También la revista Time escribe que si se aprueba esta legislación “de hecho marcaría un cambio significativo en el papel del gobierno federal respecto a la financiación del aborto”. A su juicio, aun sin anular la enmienda Hyde, la nueva ley establece un camino para que el gobierno federal amplíe la cobertura del aborto a través del seguro público gestionado por el gobierno. Time explica también que los seguros privados, que pueden recibir subsidios públicos para asegurar a personas de baja renta, pueden decidir usar esos fondos para proporcionar abortos. 2 o A través del seguro público Por su parte, los obispos católicos han manifestado que consideran necesaria una reforma que proporcione a todos acceso a una atención sanitaria de calidad; que respete la vida humana desde su concepción hasta su muerte y que reconozca los derechos de la conciencia. En una carta dirigida el 11 de agosto a los congresistas por el cardenal Justin Rigali, presidente del comité pro vida de la Conferencia episcopal, se pide que “la necesaria reforma no se utilice como instrumento para promover los objetivos del ‘derecho al aborto’ o para revisar las políticas de hace tiempo contra la financiación federal del aborto”. En este aspecto, se pide que la reforma sea “neutral”, es decir, que no cambie las regulaciones actuales. Rigali reconoce que la ley se ha mejorado con algunas enmiendas, como la que prohíbe que los organismos públicos que reciban financiación federal según los términos de esta ley no puedan discriminar a los seguros y a los proveedores de servicios que no quieran intervenir en abortos. Sin embargo, dice en su carta, la legislación propuesta sigue teniendo defectos. Por una parte, delega en el Secretario de Sanidad la potestad de incluir el aborto como una prestación obligatoria en el seguro público que el gobierno gestionaría. Además, como algunos programas federales quedan fuera de esta legislación, no resultan afectados por la prohibición de financiar abortos con fondos públicos. Cuando, tras el receso de agosto, los congresistas vuelvan a debatir las tres distintas versiones de la reforma propuesta, la cuestión del aborto volverá a primer plano.

Aborto, USA. La Cámara de Representantes vota a favor de no financiar el aborto



1 Aborto, USA. La Cámara de Representantes vota a favor de no financiar el aborto Cfr. Juan Meseguer, Aceprensa, 17 Mayo 2011 El pasado 4 de mayo, la Cámara de Representantes aprobó por 251 votos a favor y 175 en contra un proyecto de ley destinado a cortar la financiación pública del aborto y a reforzar la protección de la libertad de conciencia de los profesionales de la salud. Aunque ahora necesita el respaldo del Senado, los grupos pro vida celebran el resultado y creen que se ajusta al sentir mayoritario de la opinión pública norteamericana. Impulsada por el congresista republicano Christopher Smith, la No Taxpayer Funding of Abortion Act (HR3), persigue tres objetivos básicos: evitar que el dinero de los contribuyentes se destine a financiar el aborto (lo que incluye eliminar las deducciones fiscales que lo incentivan); restablecer las garantías a la objeción de conciencia al aborto eliminadas por Obama en 2008 (cfr. Aceprensa, 11-04-2011); e impulsar los planes de seguros de salud que no cubren el aborto voluntario. Diversos líderes pro vida han celebrado la decisión tomada por la Cámara de Representantes. En sus comunicados, recogidos por LifeNews.com, han aprovechado para recordar que este proyecto de ley no quita nada a nadie y, en cambio, protege la libertad de conciencia de quienes no quieren financiar el aborto. “Los contribuyentes no deberían verse obligados a financiar un aborto; o sea, a quitar de forma deliberada una vida humana”, explica Penny Nance, directora ejecutiva de Concerned Women for America. Nance también hace hincapié en que se trata de una iniciativa sin color político. “Casi el 70% de los estadounidenses –ya sean pro vida o pro choice– no quieren que se destinen sus dólares a financiar abortos. Si el presidente Obama vetara esta ley, estaría dando un duro golpe a algunas de las libertades más apreciadas en este país y nos estaría convirtiendo a todos en cómplices del aborto, una aberración moral para más de la mitad de la población”. A los temores por el veto de Obama hay que añadir la batalla en el Senado estadounidense, considerado hoy por hoy como la plaza fuerte del presidente. Liderados por Harry Reid, los senadores demócratas no parecen dispuestos a dar su brazo a torcer como sí lo han hecho varios de sus colegas de partido en la Cámara de Representantes. La última vez que el Senado se pronunció sobre la financiación pública del aborto fue con motivo del debate sobre la reforma de la sanidad. Los senadores Ben Nelson (demócrata) y Orrin Hatch (republicano) presentaron una enmienda para impedir dicha financiación, pero finalmente fue tumbada por una mínima diferencia de votos (54 frente a 45). Por esta razón, el presidente de Family Research Council, Tony Perkins, ha querido lanzar un mensaje claro a los senadores: “Pedimos al líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, que apoye esta legislación llena de sentido común y proteja a los contribuyentes norteamericanos quienes –al margen de cuál sea su postura sobre el aborto– no deberían ser obligados a financiar con su dinero esta truculenta práctica”. Fruto de su experiencia como vicepresidente de Care Net, una organización que ayuda a mujeres embarazadas, Dean Nelson sostiene que subvencionar con dinero público el aborto sólo contribuye a reforzar el mensaje de que abortar es la única solución posible ante un embarazo inesperado. En lugar de ayudar a las mujeres embarazadas que pasan por situaciones difíciles, la financiación pública –dice– distraería la atención (y los recursos) de sus necesidades básicas mientras contribuye a aumentar el número de abortos.

Aborto. En Asia el aborto sin restricciones y la tradicional preferencia por el varón se han aliado en contra de las niñas.



1 Aborto. En Asia el aborto sin restricciones y la tradicional preferencia por el varón se han aliado en contra de las niñas. Cfr. Contrapunto. Un derecho de la mujer, contra las niñas Aceprensa, Ignacio Aréchaga, 17 de junio de 2011 Sorprende que cinco agencias de la ONU unan sus voces en una declaración para lamentar el aborto, pero hay que tener en cuenta que se refieren... al aborto selectivo de niñas. En realidad, la declaración conjunta de la Organización Mundial de la Salud, del Fondo de la ONU para la Población, de la Oficina del Alto Comisario para los Derechos Humanos, de UNICEF y de UN Women, va dirigida contra “la preferencia por el hijo varón”, que en los países de Asia del Sur se manifiesta en la eliminación de niñas, por el aborto, el infanticidio o la negligencia con la recién nacida. Por lo general, estas agencias han estado tan ocupadas en promover la legalización del aborto como un derecho de la mujer, que durante mucho tiempo han preferido no darse cuenta de que se ha convertido en un arma contra las niñas asiáticas. Desde luego, no fue este un riesgo que saliera a la luz en la Conferencia de Pekín sobre la Mujer (1995), cuando hubo fuertes presiones –que no tuvieron éxito– para que el aborto se considerara un derecho. Tampoco parece haberles preocupado mucho la política del hijo único en China, que está detrás de tantos casos de aborto selectivo de niñas en ese país. En Asia el aborto sin restricciones y la tradicional preferencia por el varón se han aliado en contra de las niñas. Con el paso de los años, las estadísticas ya no permiten cerrar los ojos a esta tremenda realidad. Mientras que la ratio normal es que nazcan 105 niños por cada 100 niñas, en diversos países asiáticos hay un grave desequilibrio de sexos: en China, nacen 118 niños por cada 100 niñas; en diversos estados de la India, 120 niños por cada 100 niñas (cfr. Aceprensa, 9-05-2011); y, según la declaración de estas agencias, en algunos sitios se han observado tasas de hasta 130 niños por 100 niñas. Una consecuencia anunciada es que habrá millones de varones que no podrán casarse por escasez de mujeres. Según estas agencias, tal situación puede conducir en algunas regiones al aumento de la violencia contra las mujeres, por tráfico de personas para matrimonios a la fuerza o por casos de novia compartida entre hermanos. Aunque también cabe pensar que, por su misma escasez, se revalorice el papel de la mujer. o Aborto seguro, mortal para las niñas La declaración reconoce estos problemas, si bien se centra en atacar la preferencia por el varón en la cultura de estos países: “La selección por sexo en favor de los niños es un síntoma de una extendida situación de injusticia contra la mujer en la sociedad, la cultura, la política y la economía, y una manifiesta violación de los derechos humanos de la mujer”. 2 Para combatir esas injusticias propugnan un enfoque multisectorial: medidas de apoyo a la mujer en la sanidad y la educación; reformas legales en asuntos de herencia y dote, para evitar que la niña sea vista como una carga (como sucede en la India); uso responsable de la tecnología médica, como las ecografías que permiten conocer el sexo del bebé; ayudar a las familias con hijas... Medidas, sin duda, necesarias. ¿Habrá que cambiar algo en la regulación del aborto, ya que es la práctica que está segando la vida de las niñas asiáticas? En este punto las recomendaciones de las agencias solo reflejan inmovilismo: hay que “reforzar las políticas para proporcionar servicios de aborto seguro”, pues ”los esfuerzos para regular o limitar la selección por el sexo no deben obstaculizar o limitar el acceso a los servicios de aborto seguro”. La experiencia de que el “aborto seguro” supone un riesgo de muerte para muchas niñas asiáticas no parece hacer mella en las convicciones de estas agencias. Por un lado quieren defender el derecho al aborto sin restricciones y por otro que esta libertad no se utilice para el aborto selectivo de niñas. Pero si se admite el aborto por cualquier motivo (social, económico, psicológico...) que haga indeseado el embarazo para la mujer, ¿qué razones hay para no admitir el aborto por razón del sexo? Para unos padres de China o de la India, su deseo de no tener una hija puede estar basado en algunas razones (política del hijo único en China, la dote de la hija en la India, la atención de los padres mayores...) bastantes más graves de las que se invocan para interrumpir un embarazo en Occidente. Las agencias de la ONU quieren defender el derecho al aborto sin restricciones, pero pretenden que no se utilice para el aborto selectivo de niñas. Y aunque se intenta defender el recurso al aborto como un derecho de la mujer, en estos países asiáticos la preferencia por el hijo varón da lugar a presiones del padre y de familiares para imponer el aborto cuando se espera una niña. Tampoco parece muy coherente que las agencias pidan un uso más responsable de las ecografías, “prohibiendo la publicidad de servicios de selección de sexo”. Como suele alegarse en el caso del aborto, si se prohíbe siempre se hará lo mismo en la clandestinidad, según indica la experiencia de algunos países que han prohibido revelar el sexo del feto a los padres. o Sinergia entre el prejuicio y la técnica Si las agencias de la ONU fueran coherentes, deberían tener en cuenta que el aborto selectivo por sexo es también perfectamente posible dentro de las legislaciones de Occidente. A medida que el sexo del bebé puede conocerse cada vez más temprano, el aborto a petición durante el primer trimestre o más tarde del embarazo puede decidirse en función del sexo. Así ha empezado a suceder en Estados Unidos o en Suecia. En Occidente no se emplea sistemáticamente para eliminar a las niñas, pero puede hacerse para lograr “la parejita”. 3 En realidad, en Asia la eliminación de las niñas es fruto de la sinergia entre el aborto sin restricciones, la tradicional preferencia por el varón y el conocimiento del sexo del feto por la ecografía. Las agencias de la ONU quieren cambiar solo la preferencia por el varón. Para conseguirlo propugnan también una movilización de la sociedad civil, para cambiar las actitudes a favor de la igualdad de sexos. Por eso, consideran “muy importante dar una gran visibilidad a los líderes y a otras personalidades y a grupos influyentes que apoyan igualmente los derechos de los niños y de las niñas, y que por lo tanto se oponen a la selección prenatal en función del sexo”. Con estas premisas, deberían sacar en hombros a Benedicto XVI y a tantos líderes de grupos pro vida, que defienden por igual el derecho a nacer de niños y niñas. La diferencia está en que a las agencias no les preocuparía la extensión del aborto, si el número de víctimas se distribuyera equitativamente entre ambos sexos. Lo importante es la igualdad, aunque sea en la muerte.


Aborto. Se lanza importante documento científico-legal a favor de la vida en la sede de la ONU. «Los Artículos de San José fueron redactados por un amplio grupo de especialistas en leyes, medicina y políticas públicas. Los Artículos respaldarán y asistirán a aquellos en todo el mundo que están siendo presionados por personal de la ONU y por otros que afirman falsamente que el derecho internacional exige a los gobiernos que anulen las leyes internas que protegen de la violencia del aborto a los seres humanos en las etapas de desarrollo embrionario y fetal».



1 Aborto. Se lanza importante documento científico-legal a favor de la vida en la sede de la ONU. «Los Artículos de San José fueron redactados por un amplio grupo de especialistas en leyes, medicina y políticas públicas. Los Artículos respaldarán y asistirán a aquellos en todo el mundo que están siendo presionados por personal de la ONU y por otros que afirman falsamente que el derecho internacional exige a los gobiernos que anulen las leyes internas que protegen de la violencia del aborto a los seres humanos en las etapas de desarrollo embrionario y fetal». Oct 07, 2011 Por Austin Ruse Fuente: C-FAM - Catholic Family - Human Rights Institute – New York –Washington DC – 7 de octubre de 2011 NUEVA YORK, 6 de octubre (C-FAM) En la actualidad, es común que funcionarios de la ONU y profesores de derecho estadounidenses digan a gobiernos extranjeros que el derecho internacional les exige liberalizar sus leyes de aborto. Justamente el mes pasado, el Relator Especial de la ONU para la Salud emitió un informe afirmándolo. El Secretario General lo ratificó. Poco tiempo después, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos dijo lo mismo. Activistas pro-vida han sostenido durante años que se trata de una afirmación falsa. Aún así, algunos gobiernos comenzaron a prestar atención y a liberalizar su legislación. El Tribunal Constitucional de Colombia modificó sus leyes de aborto basándose en estas aserciones por parte de un comité de la ONU. Ingrese a los Artículos de San José, que fueron lanzados hoy en la sala de prensa de la sede neoyorquina de las Naciones Unidas. El profesor Robert George dijo a la prensa de la ONU y a los observadores que los Artículos fueron redactados con el objetivo de ayudar a los funcionarios de gobierno a defenderse de tales afirmaciones. «Los Artículos de San José fueron redactados por un amplio grupo de especialistas en leyes, medicina y políticas públicas. Los Artículos respaldarán y asistirán a aquellos en todo el mundo que están siendo presionados por personal de la ONU y por otros que afirman falsamente que el derecho internacional exige a los gobiernos que anulen las leyes internas que protegen de la violencia del aborto a los seres humanos en las etapas de desarrollo embrionario y fetal», afirmó George. Joseph Rees, ex embajador estadounidense para Timor Oriental que fue representante de Estados Unidos ante el Consejo Económico y Social de ONU, se unió a George durante la sesión informativa. Rees sostuvo: «Cuando estaba en Timor fui testigo directo de un esfuerzo sostenido, por parte de algunos funcionarios públicos internacionales y representantes de ONG extranjeras, con el fin de intimidar a un pequeño país en desarrollo para que derogara sus leyes pro-vida. El problema es que las personas que están en el lugar, incluso funcionarios de gobierno, tienen poco con qué refutar la extravagante afirmación de que el aborto es un derecho humano reconocido internacionalmente. Los Artículos de San José están hechos con la intención de ayudarlos a defenderse». Los Artículos estuvieron en preparación durante un año, incluyendo una sesión de negociaciones que se extendió durante dos días en San José de Costa Rica, en marzo. Un total de 29 especialistas contribuyó en la redacción y firma del documento. Entre los signatarios se encuentran el profesor John Finnis, de Oxford, el profesor John Haldane, de la University of St. Andrews, Francisco Tatad, ex líder de la mayoría del senado filipino, Javier Borrego, ex Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el profesor Carter Snead, del Comité Internacional de Bioética de la Unesco, y Lord Nicholas Windsor, franco defensor de la vida, quien es miembro de la Familia Real británica. En los próximos días, los Artículos serán presentados en la Cámara de los Lores británica, en el Parlamento Europeo y en el italiano. También, en Madrid, Washington D.C., Santiago, Manila, Buenos Aires, Calgary y San José. Los Artículos pueden verse en un sitio web que fue lanzado también hoy, en www.sanjosearticles.org. Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Pese a las presiones abortistas de algunos organismos internacionales, el movimiento pro vida de América Latina sigue sumando victorias: 18 enmiendas constitucionales en defensa del no nacido en distintos estados de México; el rechazo a la píldora del día siguiente en Argentina, Ecuador, Chile y Perú; o la prohibición total del aborto en Nicaragua y El Salvador marcan una época de éxitos espectaculares.



1 Pese a las presiones abortistas de algunos organismos internacionales, el movimiento pro vida de América Latina sigue sumando victorias: 18 enmiendas constitucionales en defensa del no nacido en distintos estados de México; el rechazo a la píldora del día siguiente en Argentina, Ecuador, Chile y Perú; o la prohibición total del aborto en Nicaragua y El Salvador marcan una época de éxitos espectaculares. Cfr. América Latina, el fruto de no rendirse - Logros a favor de la vida Juan Meseguer Velasco, Aceprensa 22 Abril 2010 México D. F. se ha convertido en el principal campo de batalla. Tras la legalización del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo en la capital mexicana, ahora se ha abierto un debate ficticio en todo el país sobre la laicidad de la República. 18 de los 32 estados mexicanos han aprobado ya enmiendas constitucionales para proteger la vida “desde su concepción hasta su muerte natural” Los partidarios del aborto y del matrimonio gay protestaron en su día contra las “intromisiones” de la jerarquía católica en estos debates. Con ello han logrado que el Parlamento de México tramite una enmienda para introducir en la Constitución que la República es “laica” (cfr. Aceprensa, 22-02-2010). Más que la separación entre la Iglesia y el Estado que plantea esta enmienda, lo que preocupa a algunos analistas es la deriva radical del PRD, un partido de izquierda que gobierna el Distrito Federal desde 1997. o México: 18 estados blindan la vida Por iniciativa del PRD, el 24 de abril de 2007 la Asamblea Legislativa del Distrito Federal legalizó el aborto a petición hasta las 12 semanas de gestación. A partir de la semana 12, se permite abortar en los casos de violación, malformación del niño o peligro para la vida de la madre (cfr. Aceprensa, 25-04-2007). Diversas asociaciones cívicas promovieron entonces un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema de México, pero el tribunal consideró que la ley era constitucional. Tras este varapalo, los pro vida actuaron con rapidez para evitar que el aborto fuera despenalizado en los demás estados de la República. Para eso, emprendieron un movimiento destinado a introducir en las Constituciones de cada estado una enmienda que proteja la vida “desde su concepción hasta su muerte natural”. A fecha de hoy, 18 de los 32 estados han aprobado ya esas enmiendas constitucionales. El movimiento pro vida ha celebrado estas reformas como un logro histórico. Según Carlos Polo, director para América Latina del Population Research Institute, los sectores abortistas “están aterrados de que su triunfo en México D.F. se diluya (…) y, consecuentemente, se frustren sus planes para América Latina”. Un aspecto que ha suscitado más polémica es que algunos de los estados que han aprobado las enmiendas –como Veracruz o Tamaulipas–, han aprovechado la ocasión para sustituir la pena de cárcel para la mujer que aborta por “la atención médica integral que le permita afrontar las consecuencias de tan dramático acontecimiento”. Junto al empeño legislativo por blindar la vida en las Constituciones estatales, el Comité Nacional Pro-Vida continúa extendiendo una red de apoyo solidario a la mujer embarazada. Su objetivo primordial es facilitar alternativas realistas al aborto a través de los Centros de Ayuda para la Mujer (CAM), distribuidos por todo el país. Además de prestar ayuda a más de 60.000 mujeres gestantes, cada año los CAM salvan del aborto a 1.700 niños. Según sus promotores, más del 90% de las mujeres que acuden a estos centros con el deseo de abortar deciden tener al hijo cuando reciben apoyo emocional y recursos prácticos: casas de acogida, ayudas por maternidad, cuidado y transporte de niños, servicio médico, etc. La experiencia de México ha servido de modelo a 15 países de América Latina. Gracias al impulso de Jorge Serrano Limón, uno de los líderes pro vida más conocido de la región, se ha puesto en marcha la Red Latinoamericana de Centros de Ayuda para la Mujer (www.camslatinoamerica.org). 2 o Argentina: querellarse importa En Argentina, el aborto es un delito despenalizado en dos supuestos: cuando exista peligro para la vida o la salud de la madre (y no pueda ser evitado de otra forma), y si el embarazo proviene de una violación a una mujer con discapacidad psíquica. Además, la Constitución protege al no nacido desde el momento de la concepción. Dado que hay fuertes restricciones legales al aborto, la estrategia del movimiento pro vida en este país se dirige a hacer cumplir la ley. En concreto, diversas asociaciones han emprendido una ofensiva para llevar ante los tribunales a quienes promueven políticas abortistas. La cara visible de este movimiento es el abogado Jorge Scala, autor de un libro que muestra los entresijos de International Planned Parenthood Federation, sus conexiones con Naciones Unidas y otros organismos internacionales, y su estrategia para implantar la ideología antinatalista en Latinoamérica (cfr. IPPF: La multinacional de la muerte, J.C. Ediciones, Rosario, 1995). El éxito más sonado de Scala y sus socios llegó con el caso Portal de Belén, una ONG con cinco hogares para madres solas, que se querelló contra un laboratorio por vender la píldora del día siguiente (PDS) sin advertir de sus efectos abortivos. El caso dio lugar a una célebre sentencia del Tribunal Supremo de Argentina (2002), en la que reconoce la inviolabilidad de la vida humana desde el momento de la concepción y, como consecuencia, prohíbe la venta y consumo de la PDS en el país. Esta sentencia está en el origen de las decisiones de los tribunales constitucionales de Ecuador (2006), Chile (2008) y Perú (2009), que protegen la vida del concebido prohibiendo la distribución de la PDS. En diciembre de 2002, la asociación cívica Mujeres por la Vida recurrió la ley argentina de salud reproductiva que autoriza la distribución masiva y gratuita de anticonceptivos; suprime la objeción de conciencia del personal sanitario; y elimina la patria potestad al marginar a los padres en esta materia. Aunque todavía sigue pendiente, el caso Mujeres por la Vida ya ha dado sus primeros frutos. A los pocos días de iniciarse el juicio, la juez competente dictó una medida cautelar para suspender la ejecución del programa de salud reproductiva en todo el territorio nacional, hasta que se dicte sentencia definitiva. o Nicaragua: tomar la iniciativa El movimiento pro vida de Nicaragua, uno de los más activos de América Latina, en vez de ir a remolque de los grupos abortistas, ha sabido adelantarse a los debates con iniciativas muy positivas. En 2006, varias asociaciones cívicas lanzaron una campaña para eliminar el “aborto terapéutico” que desde 1891 regulaba el Código Penal. Los pro vida se centraron en explicar que, gracias a los avances tecnológicos, esa regulación había quedado desfasada y era un coladero para otros supuestos de aborto. El Comité Nicaragüense Pro Defensa de la Vida comenzó a difundir material entre los diputados de la Asamblea Nacional. También publicó muchos artículos de opinión en la prensa. La reacción no tardó en llegar: “De pronto, las calles de Nicaragua se vieron inundadas por una inmensa campaña publicitaria a favor del aborto”, explica el gineco-obstetra Rafael Cabrera, fundador y presidente de la Asociación Nicaragüense por la Vida (ANPROVIDA). Para contrarrestar esta campaña, surgió la idea de organizar una marcha multitudinaria, que concluyó con la entrega a la Asamblea Nacional de 290.000 firmas en contra del “aborto terapéutico”. En vísperas del 26 de octubre, fecha en que la Asamblea se reunía para votar, llegaron las presiones diplomáticas, por parte de gobiernos europeos. Finalmente, la prohibición del “aborto terapéutico” salió adelante por 52 votos a favor y 9 abstenciones (29 parlamentarios se ausentaron). Los diputados lanzaron un mensaje muy claro a los diplomáticos que estaban presentes: Nicaragua es un país libre y soberano; no va a aceptar injerencias en sus valores. El nuevo Código Penal nicaragüense, de 2006, castiga el aborto sin excepciones. No obstante, algunos gobiernos europeos –como los de Finlandia y Suecia– y varias organizaciones internacionales están presionando ahora al presidente Ortega para que despenalice otra vez el “aborto terapéutico”. o El Salvador: giro histórico El movimiento pro vida de El Salvador destaca por haber sabido dar la vuelta a una situación adversa. Cuando en 1997 se comenzó a debatir la reforma al Código Penal, algunos propusieron ampliar la despenalización del aborto. 3 La ley salvadoreña permitía entonces abortar en tres casos: peligro para la vida de la madre, violación o graves anomalías del feto. Sin embargo, a algunos eso les parecía insuficiente. Así que presentaron un proyecto para introducir el supuesto del grave peligro para la “salud física o psíquica de la embarazada”. Pero el tiro les salió por la culata: el nuevo Código Penal declaró ilícito todo aborto voluntario. La reforma –al igual que otros programas de control de la natalidad– contaba con el apoyo económico de USAID, la agencia de cooperación internacional estadounidense (cfr. Aceprensa, 23-07-1997) Julia Regina de Cardenal, presidenta de la Fundación “Sí a la Vida”, fue una de las protagonistas de aquel giro histórico. Nada más enterarse del intento de reformar el Código Penal para ampliar la despenalización del aborto, los pro vida empezaron a reunirse con los parlamentarios. Presentaron a la Asamblea Legislativa un informe que defendía la inconstitucionalidad del proyecto. También emprendieron una campaña en los medios de comunicación y celebraron una concentración de miles de personas ante la asamblea Legislativa. El 24 de abril de 1997 comenzó el debate en torno al proyecto de ley. “Fue entonces cuando proyectamos ante el Pleno un vídeo sobre el desarrollo del embrión durante el embarazo y sobre los métodos de aborto. Muchos diputados se horrorizaron al ver la dura realidad del aborto. El resultado fue la prohibición total del aborto”, concluye Cardenal. Lo sorprendente es que los pro vida no se detuvieron aquí. Cinco días después, el 30 de abril de 1997, lograron que el Parlamento aprobara –en la última sesión plenaria– un proyecto de reforma constitucional para reconocer expresamente el derecho a la vida desde el momento de la concepción. La enmienda propuesta necesitaba el visto bueno de la nueva Asamblea Legislativa, lo que se logró el 3 de febrero de 1999 por 72 votos de 84. Esta amplia mayoría se explica, en buena medida, merced al hecho de que los diputados pudieron votar en conciencia (cfr. Aceprensa, 10-02-1999). Tras la prohibición total del aborto, El Salvador pasó a situarse en el punto de mira de algunas agencias de Naciones Unidas que comparten la misma ideología antinatalista: la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) o el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) son algunos ejemplos. Julia Regina de Cardenal denuncia el empeño abortista del comité de expertos de Naciones Unidas – feministas radicales, en su mayoría–, cuya misión es velar por el cumplimiento de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), aprobada en 1979. Para Cardenal, ni la Convención ni su Protocolo Facultativo pueden ser tachados de abortistas. El problema es la interpretación que les da ese comité. Artículos relacionados ■El recurso a la mentira en las campañas pro aborto Juan Meseguer Velasco (22 Abril 10) www.parroquiasantamonica.com

La norteamericana Abby Johnson, antes directora de una clínica abortista y hoy defensora del no nacido, lamenta las divisiones entre los pro vida. Un segundo artículo muestra el trabajo del movimiento en ayuda de las embarazadas.



1 La norteamericana Abby Johnson, antes directora de una clínica abortista y hoy defensora del no nacido, lamenta las divisiones entre los pro vida. Un segundo artículo muestra el trabajo del movimiento en ayuda de las embarazadas. Cfr. Autocrítica de una militante pro vida Fuente: ChristianityToday, The Public Discourse 10 Febrero 2011 Antes directora de la sede de Planned Parenthood, el mayor proveedor de abortos en Estados Unidos, Abby Johnson se convirtió en una activa defensora de la vida tras ver la ecografía de un feto de 13 semanas. Johnson se vio envuelta en las maniobras y fue sometida a intimidaciones por parte de Planned Parenthood, que le acusaba de haber robado documentos confidenciales, pero finalmente los tribunales la absolvieron (ver Aceprensa, 19-11-2009). Su historia aparece recogida en Unplanned, libro autobiográfico que se publicó el año pasado en Estados Unidos. En unas declaraciones a ChristianityToday, Johnson aprovecha su cercanía con las organizaciones pro vida para hacer algo de autocrítica. Afirma que su experiencia en el movimiento pro vida no ha sido tan satisfactoria como esperaba; más bien, se encuentra decepcionada. “La gente me pregunta –cuenta– si me han atacado los abortistas y yo digo que no, que he sido duramente golpeada por los pro vida”. A diferencia de los grupos partidarios del aborto, que actúan de forma unitaria porque existe un sentimiento de lucha común y unos intereses, los pro vida, según Johnson, pierden demasiado el tiempo discutiendo los modos y las formas de protesta, en lugar de centrarse en lo importante: la defensa de los no nacidos. Además, la causa pro vida se encuentra fragmentada y existen importantes luchas internas. Todo ello termina debilitando la eficacia política y social del movimiento. La conversión y las discrepancias confesionales Ya antes de dejar Planned Parenthood, Johnson tenía inquietudes religiosas. Como explica en su libro, ella y su marido quisieron integrarse en una Iglesia baptista, pero no la admitieron por su puesto en la clínica abortista. Entonces se acercaron a los episcopalianos, que no le pusieron objeción a su trabajo en Planned Parenthood, y en cambio reaccionaron con recelo cuando pasó a las filas pro vida. Por eso, finalmente Johnson y su marido solicitaron ser recibidos en la Iglesia católica. Tras dos años en el movimiento pro vida, Johnson se ha percatado de la falta de cooperación y sintonía también entre las diferentes confesiones religiosas, que a veces se traduce en enemistad manifiesta. De ahí que se lamente en estos términos: “Mientras nos enzarzamos en luchas confesionales internas, mueren niños y mujeres sufren; esto es algo que me rompe el corazón”. Para Johnson, el movimiento pro vida podría aprender un poco de las tácticas organizativas y de la unidad de los abortistas. Ella misma está convencida de que su experiencia como directora de una clínica puede servir para dotar de mayor eficacia al esfuerzo en defensa de los no nacidos y sus madres. Junto a su trabajo como consultora de Coalition for Life, un grupo opuesto al aborto, Johnson se preocupa de transformar los centros de apoyo a mujeres embarazadas que, según ella, están anticuados 2 y poseen una estética que puede causar rechazo en las adolescentes. Para ella, es fundamental que estos centros empiecen a gestionar mejor sus recursos y que se conciban como competidores de Planned Parenthood. El apoyo del movimiento pro vida a las mujeres Coincidiendo con las declaraciones de Johnson, en The Public Discourse se ofrecen datos sobre la ayuda que prestan las organizaciones pro vida a las madres que deciden seguir con su embarazo o que han abortado finalmente. De esa forma se pretende desmontar la idea de que al movimiento en defensa de la vida solo le interesa la vida “desde la concepción hasta el nacimiento”, como han criticado los abortistas. Según esta publicación, son cerca de dos millones al año las mujeres norteamericanas que acuden a los centros de ayuda a la mujer embarazada. En ellos se dispensan cuidados prenatales, pruebas clínicas o tratamientos contra enfermedades de transmisión sexual, así como clases de preparación al parto y asistencia de matronas para las dudas posteriores al nacimiento. Las mujeres y –en su caso– sus parejas pueden recibir también ayuda material y laboral. Otro servicio de los centros es la asistencia médica y psicológica tras el aborto. Para las mujeres y los niños en situación especialmente precaria existen cerca de 350 residencias de acogida gestionadas por grupos pro vida. Además, la mayoría de estos servicios se presta gratuitamente. Como explica The Public Discourse, una gran parte de estos centros asistenciales tiene carácter religioso: entre otras confesiones, la Iglesia católica es, a juicio de los autores, la institución pro vida más importante de Estados Unidos, y se ha destacado en la ayuda a los más necesitados, sea de la clase que sean. www.parroquiasantamonica.com

Aborto. “Le robé a muchas mujeres la belleza de su maternidad”. Tras presenciar un aborto guiado por una ecografía, Abby Johnson supo que su carrera como directiva en la organización líder en practicar abortos de EE UU, Planned Parenthood, era “una mentira”, y se dedicó a revelar las trampas de esta industria. “Sé que si esas mujeres hubieran sabido que su bebé sufriría dolor y se sentiría atacado, muchas no habrían abortado”.



1 Aborto. “Le robé a muchas mujeres la belleza de su maternidad”. Tras presenciar un aborto guiado por una ecografía, Abby Johnson supo que su carrera como directiva en la organización líder en practicar abortos de EE UU, Planned Parenthood, era “una mentira”, y se dedicó a revelar las trampas de esta industria. “Sé que si esas mujeres hubieran sabido que su bebé sufriría dolor y se sentiría atacado, muchas no habrían abortado”. Cfr. "Le robé a muchas mujeres la belleza de su maternidad" Misión, n. 19 Por Isabel Molina E. Fotografía: cortesía de Abby Johnson e Ignatius Press ABBY JOHNSON se ha convertido en el dolor de cabeza de Planned Parenthood. En su libro UnPlanned – NoPlanificada– (Ignatius Press, 2011, EE UU), pone al descubierto las prioridades abortistas de esta organización y la manipulación semántica que utiliza. Sus antiguos empleadores la llevaron a juicio para intentar silenciarla. Sin embargo, no solo ganó la demanda, sino que el caso atrajo la atención de los medios y lo único que consiguieron fue darle una plataforma para contar su historia. Hoy, Abby Johnson forma parte de Coalition for Life (Coalición por la Vida), la organización provida que trabaja del otro lado de la reja de la misma clínica que ella dirigió, para intentar ofrecer alternativas distintas al aborto a las mujeres que allí acuden. Usted fue educada en una familia cristiana provida, ¿qué la llevó a involucrarse con Planned Parenthood? Cuando estaba en la Universidad (Texas A&M University), asistí a la feria anual que promueve causas de distintas organizaciones en las que los estudiantes pueden participar. Me acerqué a la mesa de Planned Parenthood y me encontré con una mujer compasiva con la que sentí que tenía mucho en común. Ella me habló de que esta organización buscaba reducir el número de abortos, proporcionando una asistencia sanitaria segura, asequible y de calidad a las mujeres en dificultades. Bastó una conversación de diez minutos con esta mujer... Después de eso me hice voluntaria, llegué a ser empleada y, finalmente, directora de la Clínica de Bryan, en Texas, durante ocho años. Solo al final de esos años descubrió la verdadera agenda de esta organización. ¿Cómo ocultan ellos sus prioridades abortistas? Planned Parenthood afirma ser una organización que se preocupa por las mujeres y ofrece una asistencia sanitaria de calidad, segura y asequible para ellas. Muchos empleados –me ocurrió a mí también– están allí porque comparten ese objetivo. Sin embargo, hay una parte que ellos no anuncian: que la mayoría de sus ingresos proviene del aborto, no de la “planificación familiar” ni de los demás servicios que ofrecen. Cuando atraviesan dificultades económicas, como sucedió cuando yo era directora de la Clínica Bryan, aumentan el número de abortos para incrementar sus ingresos. Yo siempre creí que estaba haciendo lo mejor por las mujeres, pero luego me di cuenta de que Planned Parenthood le roba a esas mujeres el don de la maternidad, y ante un aborto no hay manera de dar marcha atrás. Es una tragedia... pero ellos lo presentan todo muy bonito. ¿Qué hacen para aumentar sus cuotas de abortos? Planned Parenthood es un negocio, y esto significa que sus empleados muchas veces están obligados a recomendar el aborto a las mujeres que se enfrentan a un embarazo no planeado. Aunque les preocupen las mujeres que entran a sus clínicas tanto como a las personas provida que están del otro lado de sus rejas, no siempre tendrán la opción de ayudarles de verdad. Muchas veces se verán forzados a sugerirles un aborto. Su vida cambió tras colaborar en un aborto... ¿qué fue lo que ocurrió? Al principio, cuando me pidieron ayuda pensé que sería una gran experiencia de aprendizaje, porque durante todos mis años alentando a las mujeres a abortar, nunca había presenciado un aborto. El inicio del procedimiento me resultaba familiar. Sabía cómo sostener la sonda de ultrasonidos, pero tan pronto la sonda permitió ver el feto, mi corazón se encogió. Vi el cuerpo perfectamente formado de un bebé de 13 semanas, al igual que había visto a mi hija Grace en una ecografía. Quise despertar a la mujer, mostrarle que era madre de un bebé hermoso y perfecto, pero ya era demasiado tarde. Mientras se realizaba ese aborto mi corazón ya no era el mismo... ¿Qué cambió en su corazón? 2 Supe que no quería volver a ser parte de un aborto, y me di cuenta de que no quería ser parte de una organización que practica abortos. Me di cuenta de que la organización en la que había construido mi carrera era una mentira; y que yo le había mentido y robado la belleza de la maternidad a muchas mujeres, incluso sabiendo lo que es ser madre. Mi corazón cambió de manera insospechada. Me di cuenta de que desde la concepción se forma un bebé perfectamente creado para vivir, no un “tejido” ni un “feto que no siente”. En esa sala de abortos –aunque yo no lo sabía en ese momento– nació mi deseo de defender vidas, como la de ese bebé, cada día de mi vida. ¿Cree que si más madres pudieran ver a sus bebés en una ecografía elegirían no abortar? Sí. Una de las preguntas más frecuentes que me hacían las mujeres durante las asesorías era: “¿Mi bebé sentirá algo durante el aborto?” En Planned Parenthood me enseñaron que “no, que el bebé no siente nada”. Ellas preguntan porque les importa su bebé y quieren asegurarse de que este “procedimiento médico” no le hará daño a la vida que crece dentro de ellas. Sé que si esas mujeres hubieran sabido que su bebé sentiría el aborto, que sufriría dolor y que se sentiría atacado, muchas no habrían abortado. ¿Cómo cambió su misión personal tras el giro que dio su vida? Mi misión solía ser ayudar a las mujeres y creía que el aborto era un procedimiento necesario en determinadas situaciones. Después de presenciar ese aborto entendí que siempre hay una opción mejor que el aborto. Mi objetivo hoy es denunciar la realidad del aborto y educar a las mujeres, a los hombres y a las generaciones futuras sobre la vida en el útero y las opciones que tienen ante un embrazo no planeado. Usted habla mucho del trabajo con las “mujeres en crisis” ante un embarazo no planeado, pero, ¿quién se ocupa de los “padres en crisis”? Hay organizaciones como 40 Days for Life (40 Días por la Vida), que abordan el papel del padre en un embarazo no planeado. Desafortunadamente nuestra cultura está guiada por el lema “es mi cuerpo, yo elijo”, sin embargo, los hombres pueden jugar un papel decisivo en la prevención del aborto. Muchas veces ellos sienten que no tienen voz ni voto pues no llevan al niño en su vientre... Mi consejo es que acudan a organizaciones como 40 Days for Life que los animarán a usar su voz. Su marido nunca compartió su visión sobre el aborto, pero la amaba incondicionalmente... Doug fue mi roca durante mis años de trabajo en Planned Parenthood. Dios le dio un regalo maravilloso: la paciencia y el amor más allá del entendimiento. Él me reto de la manera más amorosa: confiaba en que, por fin, yo vería las cosas de forma diferente durante el embarazo de nuestra hija Grace. ¿Cómo cree que reaccionan sus antiguos colegas al leer su libro? Seguro que a algunos les produce un gran shock, porque nunca se imaginaron que yo, como directora de una clínica de Planned Parenthood, muchas veces no estaba de acuerdo con lo que me tocaba hacer. Nunca conoceré las reacciones de cada uno, pero deseo que ellos busquen la verdad, la vean y que esa verdad los libere de la industria del aborto, tal como me liberó a mí. En su libro menciona que muchos de ellos se sienten atrapados, pero piensan que alguien tiene que hacer su trabajo. ¿Qué les diría hoy si pudiera hablar con ellos? He tenido muchas conversaciones de estas desde que me marché de Planned Parenthood. Les cuento que hay brazos amorosos que están dispuestos a ayudarles a encontrar otro trabajo, a apoyarlos mientras lo encuentran, y a caminar a su lado; que no están solos. Les cuento del apoyo que yo recibí cuando me retiré y del peso tan grande que me quité de encima. Cada uno de ellos puede recibir ese mismo apoyo que yo tuve. Y si nos vamos del otro lado de la reja, ¿qué le recomienda a las personas que trabajan por la vida para que su labor toque mentes y corazones? La única manera de cautivar las mentes y los corazones es revelar la verdad sobre el aborto y las opciones ante un embarazo no planeado de manera amorosa y serena, y hacerlo en oración. Durante mis años en Planned Parenthood, siempre admiré los esfuerzos de las personas provida que se paraban del otro lado de nuestras rejas. Sabía que, al igual que yo, querían ayudar a quienes entraban a la clínica. Gracias a ellos supe a dónde ir cuando decidí dejar la industria del aborto. Durante los años que describe en su libro, usted y su esposo participaron en servicios dominicales de distintas iglesias cristianas, buscando una comunidad de fe. ¿Han logrado encontrarla? Sí. Hace un año que mi esposo y yo nos convertimos al catolicismo. Cuando yo dejé Planned Parenthood, fuimos recibidos en los brazos amorosos de la comunidad provida. La mayoría de ellos son católicos y me 3 invitaron a dar charlas y a participar en actividades parroquiales. Poco a poco, fui creciendo en el amor a la liturgia de la Iglesia católica, a sus formas y a sus enseñanzas. Al despertarse por la mañana, ¿qué le pide a Dios? Rezo para que en mi país se valore y se ame la vida, rezo por la sanación de los hombres y mujeres que sufren emocionalmente los trastornos de abortos pasados, y rezo por todas las personas involucradas en la industria del aborto o que están pensando en abortar, para que busquen y escuchen la verdad que pueden mostrarles los activistas provida que están del otro lado de la reja. La oración acabará con el aborto. Mi último ruego es que el aborto se acabe y que en todo el mundo se respete la creación más sagrada de Dios: la vida. CRUZAR LA REJA Abby Johnson cuenta en su libro por qué pensaba que el feto no era una persona con derecho a la vida – incluso ella misma se sometió a dos abortos de bebés concebidos con su primer esposo y los mantuvo en secreto– y por qué todo cambió el día que tuvo que asistir a un aborto... Dio la casualidad de que el médico abortista utilizó un procedimiento que suele evitarse en las instalaciones de Planned Parenthood para ahorrar tiempo: realizó un aborto asistido por ultrasonido. Una semana después, aunque le angustiaba renunciar a su salario sin tener un nuevo trabajo, decidió cruzar la reja y unirse a la causa provida que durante años había mirado con recelo. Hoy Abby trabaja en proyectos de la campaña 40 Días por la Vida, unas jornadas de oración que se realizan frente a clínicas abortistas. Una de aquellas campañas estaba en marcha frente a su clínica cuando ella dejó el cargo.

Aborto. La ética abortista: los defensores del derecho al aborto suelen criticar a quienes apoyan la vida por intentar imponer sus creencias religiosas a los demás. Aunque la religión proporciona sólidos argumentos en este debate, los argumentos no son sólo religiosos, como constata un libro de reciente publicación.



1 Aborto. La ética abortista: los defensores del derecho al aborto suelen criticar a quienes apoyan la vida por intentar imponer sus creencias religiosas a los demás. Aunque la religión proporciona sólidos argumentos en este debate, los argumentos no son sólo religiosos, como constata un libro de reciente publicación. o Los argumentos por la vida no son sólo religiosos ROMA, domingo, 27 marzo 2010 (ZENIT.org).- Los defensores del derecho al aborto suelen criticar a quienes apoyan la vida por intentar imponer sus creencias religiosas a los demás. Aunque la religión proporciona sólidos argumentos en este debate, los argumentos no son sólo religiosos, como constata un libro de reciente publicación. Christopher Kaczor, en "The Ethics of Abortion: Women's Rights, Human Life and the Question of Justice" (La Ética del Aborto: Derechos de las Mujeres, Vida Humana y la Cuestión de la Justicia) (Routledge), toma una postura filosófica ante el aborto y explica por qué no es justificable éticamente. Uno de los puntos clave que afronta Kaczor es cuándo comienza el ser persona. Algunos defensores del aborto sostienen que se puede distinguir a los humanos de las personas. Uno ejemplo que aporta es el de Mary Anne Warren, que ofrece algunos criterios a tener en cuenta antes de decir de alguien que es una persona. Propone que las personas tienen conciencia de los objetos y de los acontecimientos y la capacidad de sentir dolor. Tienen también la fuerza de la razón y la capacidad para actividad auto motivada, junto a la capacidad para la comunicación. Como respuesta a tales argumentos, Kaczor señalaba que, usando dichos criterios, sería difícil tener razones en contra del infanticidio, puesto que un bebé recién nacido no cumple estos criterios más de lo que pueda hacerlo un feto no nacido. Por otro lado, no dejamos de ser personas cuando estamos dormidos o sedados en una operación quirúrgica, aunque en esos momentos no seamos conscientes ni estemos en movimiento. De igual forma, quienes sufren demencia o los discapacitados no satisfacen los criterios de Warren para ser personas. o Una cuestión de lugar Otro posicionamiento para justificar el aborto es el que se basa en la localización, es decir, si se está fuera o dentro del útero. Kaczor afirmaba que la persona va mucho más allá de la simple localización. Si admitimos este argumento, se sigue que cuando hay una fecundación artificial fuera del útero, el nuevo ser tendría el estatus de persona, pero luego la pierde cuando es implantado, volviéndola a ganar cuando sale del mismo. Hay también casos de cirugía fetal abierta, durante los que el feto humano es extraído del útero. Si determinamos el ser persona por una existencia fuera del útero, nos veríamos en la inverosímil situación de que en tales casos el feto es una no persona que luego se convierte en persona, y después vuelve a ser una no persona otra vez al volver al útero, volviendo a ser persona sólo cuando nazca. Excluyendo por tanto la localización como criterio para ser considerado persona, Kaczor afrontaba la cuestión de si la condición de persona se establece en algún punto entre la concepción y el nacimiento. Observaba que la viabilidad, es decir si el feto en el útero es potencialmente capaz de vivir fuera del vientre materno, era citada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Roe v. Wade, como un modo de determinar si los fetos humanos merecen alguna protección legal. Con todo, según Kaczor, esta postura tiene sus problemas. Por ejemplo, los gemelos unidos dependen en ocasiones el uno del otro para vivir y, aún así, ambos son considerados personas. 2 La viabilidad también plantea un problema, porque en los países ricos, con avanzados cuidados médicos, los fetos se vuelven viables antes que en los países pobres. Y los fetos femeninos son viables antes que los masculinos. ¿Deberían las diferencias de sexo y de riqueza influir en quién es persona o no? Otra idea es considerar que la capacidad para sufrir dolor o gozar del placer es lo que podría marcar el comienzo del derecho a la vida, continuaba Kaczor. Esto tampoco es suficiente, respondía. Esto excluye a quienes están bajo anestesia o en coma. Además, indicaba, algunos animales tienen esta capacidad pero no consideramos que tengan un derecho a la vida. Un posible replanteamiento de esta posición es decir que no todos los seres tienen la capacidad de sentir placer o dolor, si no sólo aquellos que tienen un grado muy alto de sensibilidad y una capacidad más desarrollada de perseguir sus intereses deben ser considerados personas, explicaba Kaczor. El problema con esto, señalaba, es que las personas difieren mucho unas de otras en su capacidad para el dolor o el placer y a duras penas podemos concluir que esto proporcione una base para considerar diferencias radicales en términos de persona o derechos. o Ética gradualista La respuesta proabortista a las anteriores críticas adopta la forma del punto de vista gradualista. Kaczor explicaba que esto consiste en sostener que el derecho a la vida aumenta en fuerza de modo gradual conforme se desarrolla el embarazo, y cuanto más similar es un feto a una persona como nosotros mayor protección debería tener. Sin embargo, Kaczor observaba que hay una diferencia entre el derecho a la vida y el resto de los derechos. Hay restricciones de edad para votar, conducir, o ser elegido para un cargo público. Esto sucede porque el derecho en cuestión exige una capacidad para asumir las responsabilidades que conlleva. Por el contrario, el derecho a la vida no contiene implícitamente ninguna responsabilidad y, por lo mismo, puede gozarse sin tener en cuenta la edad o las capacidades mentales. Otro problema de la postura gradualista es que el desarrollo humano no termina ni mucho menos con el nacimiento. Si el estatus moral se vincula al desarrollo psicológico, matar a alguien de 14 años requerirá una justificación mayor que a uno de 6. Kaczor afirmaba que el error de estos argumentos nos lleva a la conclusión de que, si no hay diferencias éticamente relevantes entre los seres humanos en sus diversas etapas de desarrollo que haga que alguien no sea una persona, la dignidad y el valor de una persona no comienza por tanto tras su nacimiento, ni en momento alguno de su gestación. Todo ser humano es también una persona humana. La historia nos presenta muchos ejemplos de la necesidad de respetar a todo ser humano como persona portadora de dignidad. Kaczor argumentaba que en teoría nadie actualmente, al menos en Occidente, defendería la esclavitud, la misoginia o el antisemitismo. ¿Tenemos de verdad justificación para tratar a algunos seres humanos como si fueran menos que personas, o seremos juzgados por la historia como un episodio más en larga línea de explotación del débil por parte del poderoso? o ¿La persona comienza con la concepción? Esto plantea la cuestión de si los seres humanos empiezan a existir en la concepción. Según Kaczor, esto no es, en principio, una cuestión moral, sino científica. Cita a continuación algunos textos científicos y médicos que afirman, todos, que con la concepción hay un comienzo de nueva vida humana y un cambio fundamental con la creación de un ser con 46 cromosomas. Tras la fecundación no hay presencia de ningún agente exterior que cambie el organismo recién concebido en algo que sea distinto. Por el contrario, el embrión humano se auto desarrolla hacia futuras etapas. 3 "Haciendo una analogía, el embrión humano no es un mero modelo detallado de la casa que se construirá sino una casa minúscula que se hace a sí misma cada vez mayor y más compleja a través de su auto desarrollo activo hacia la madurez", aclaraba Kaczor. Tras esto, los últimos capítulos del libro analizan algunos argumentos utilizados por los defensores del aborto. Los examina uno por uno mostrando sus debilidades. Por ejemplo, se ha sostenido que, puesto que en las primeras etapas hay posibilidades de que tenga lugar una división en dos hermanos, el embrión no es un ser humano individual. Kaczor replicaba a esto diciendo que aunque un ser pueda dividirse en dos seres esto no significa que no sea un ser individual. Después de todo, añadía, la mayoría de las plantas pueden dar lugar a más plantas individuales, pero esto no significa que una planta no pueda ser una planta individual y distinta. Analizaba también algunos casos difíciles, como los embarazos que han sido resultado de violación o incesto. La personalidad del feto, insistía Kaczor, no depende de la forma en que fue concebido. "Eres lo que eres sin importar las circunstancias de tu concepción y nacimiento", afirmaba. El libro de Kaczor, con un razonamiento sólido, contiene muchos argumentos cuidadosamente planteados, que lo hacen una valiosa fuente de inspiración para quienes tengan la preocupación de defender la vida humana. Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado

Aborto. Radiografía del aborto en España. Ha descendido el número de abortos entre las mujeres emigrantes pero ha aumentado entre las españolas. El aborto se ha convertido en un auténtico negocio. Se confirma la preocupante tendencia del aborto mal llamado "terapéutico" (pues no cura al feto sino que lo elimina).



1 Aborto. Radiografía del aborto en España. Ha descendido el número de abortos entre las mujeres emigrantes pero ha aumentado entre las españolas. El aborto se ha convertido en un auténtico negocio. Se confirma la preocupante tendencia del aborto mal llamado "terapéutico" (pues no cura al feto sino que lo elimina). o Descienden los casos entre las extranjeras y aumentan entre las españolas MADRID, martes, 21 diciembre 2010 (ZENIT.org).- En España, el número de abortos ha descendido entre las mujeres inmigrantes, pero ha aumentado entre las españolas. En el año 2009 se han efectuado en España 111.482 abortos, 4.330 menos respecto al año precedente (115.812), es decir, un descenso del 3,7%. De todos estos casos, sólo un poco más del 2% han tenido lugar en instituciones públicas. Estos son algunos de los datos que revela un informe del Ministerio de Salud, presentado la semana pasada por la ministra competente, Leire Pajín (del Partido Socialista), tan sólo poco más del 2 por ciento en instituciones públicas, lo que demuestra que esta práctica se ha convertido en un negocio en ese país. o Hablan los números De estos 111.482 abortos, 52.483 corresponden a mujeres de nacionalidad española, mientras que otros 45.274 a extranjeras. Si bien el número de abortos entre extranjeras ha descendido en el año 2009, 1,9% respecto al año 2008 (del 43,3% al 41,4%), entre las mujeres nacidas en España ha aumentado en un 3%, del 44,9% al 47,9%. Entre las no españolas, el porcentaje más importante corresponde a mujeres procedentes del continente americano, representando casi una cuarta parte del total: el 23,85%. Entre éstas, la gran mayoría procede de Sudamérica (21,02%), el 2,66% de América Central y el Caribe, y apenas el 0,16% de América del Norte. Las mujeres europeas se han sometido a un décimo del número total de abortos realizados el año pasado en España, el 10,36%, el 9,08% de las cuales son mujeres procedentes de países miembros de la Unión Europea, y el 1,28% del resto del continente europeo. Las africanas y asiáticas constituyen respectivamente el 5,50% y el 1,69% del total. En el documento puede verse que la tasa media de abortos ha aumentado en el último decenio de 7,14 por cada mil mujeres entre 15 y 44 años, en el año 2000, a 11,41 en el año 2009, experimentando en el año 2008 su índice máximo: 11,78. La tasa más elevada se registra entre las mujeres de entre 20 y 24 años (20,08 por cada mil), y 24-29 años (16,02). Entre las mujeres de menos de 19 años, la tasa de abortos fue el año pasado de 12,74, un ligero descenso con respecto al año 2008 (13,48), pero un claro aumento con respecto a 2000, cuando era aún inferior a 10 (7,49). 2 Entre las comunidades autónomas con la tasa más elevada de abortos se encuentran Cataluña, Murcia y Madrid, con tasas por cada mil mujeres respectivamente de 16,10, 14,99 e 14,49. Las comunidades autónomas con menos tasas de abortos son Navarra (5,54) y Galicia (5,81). En esta última comunidad, la tasa de abortos ha registrado un claro aumento en el año 2009: de 3,53 a 5,81. Por lo que se refiere al estado civil de las mujeres que abortaron el año pasado en España, la gran mayoría eran solteras, el 68,26%. Se trata de un aumento de casi el 5% con respecto a 2000 (el 63,52%). Entre las mujeres casadas, el porcentaje ha descendido en 2009 al 22,92%, un descenso en torno al 4% respecto al año 2000 (el 26,87%), tras la punta alcanzada en el año 2002 (el 27,43%). El informe revela, además, que casi la mitad de las mujeres que abortaron en el año 2009 no tenía hijos: el 46,95%,lo que supone un descenso de casi el 10% respecto al año 2000, cuando el porcentaje alcanzaba el 56% (el 55,97%). Un aumento se ha registrado entre las mujeres con un hijo: el 26,10% (e el año 2000 era el 19,78%). Dos tercios de las mujeres se encontraban en el primer aborto: el 64,91%. En el año 2000, el porcentaje era más elevado, el 76,85%, lo que significa que en España está aumentando la tendencia a que las mujeres se sometan a varios abortos. De hecho, casi un cuarto de las mujeres que abortaron el año pasado ya se había sometido a un aborto: el 24,16% (en el año 2000 era el 17,64%). En las últimas décadas prácticamente se ha multiplicado por dos el porcentaje de mujeres con dos, tres, cuatro, cinco o más abortos, respectivamente del 3,90% al 7,16% (2 abortos), del 0,97% al 2,20% (3 abortos), del 0,34% al 0,80% (4 abortos) y del 0,20% al 0,70% (5 o más abortos). o Un auténtico negocio Como en los años precedentes, también en 2009 casi todos los abortos han sido realizados en instituciones privadas (el 97,97%), ya sea hospitales (11.424 abortos, el 10,25%) o en otras clínicas (97.795 abortos, el 87,72%), lo que confirma que en España el aborto se ha convertido en un auténtico negocio. Tan sólo el 2,03% de los abortos (2.263) ha tenido lugar en instituciones públicas. El aborto se ha convertido en una práctica alejada del hospital, pues del documento se deduce que de un total de 111.482 abortos en el caso de 109.590 la mujer casi no ha pasado una noche en la institución que ha realizado la intervención, aunque en 4.832 casos se realizó el aborto químico con la píldora abortiva RU-486 (con grave peligro de hemorragias e incluso de infecciones). Treinta mujeres tuvieron que guardar cama fuera de casa al menos siete noches. Por lo que se refiere a las motivaciones aducidas para justificar la eliminación del feto, la de la "salud materna" (concepto muy elástico) fue la más utilizada en 2009, en el 96,74% de los casos, un descenso muy limitado con respecto al año precedente, el 96,96%, y al año 2000 (el 97,16%). Se confirma la preocupante tendencia del aborto mal llamado "terapéutico" (pues no cura al feto sino que lo elimina). El "riesgo fetal" fue el año pasado, en el 2,98% de los abortos, el argumento clave; en 2008 había sido el 2,86%. En el 0,02% de los casos, la decisión de las mujeres fue una violación (en el año 2000 había sido el 0,05% y en 2001 el 0,09%). 3 Comentando el informe, la ministra de Salud, Leire Pajín, confesó que se sentía muy satisfecha por estos números que manifiestan una ligera reducción en el número de abortos. Según la exponente socialista, el descenso de un 3,7% demuestra que la política del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero en este campo de la así llamada "salud reproductiva" sigue el camino adecuado. Facilitar la píldora abortiva ha sido una medida "tremendamente eficaz", dijo Pajín (ABC, 16 de diciembre de 2010), que octubre pasado tomó el puesto de Trinidad Jiménez. En mayo de 2009, el ejecutivo decidió liberalizar la molécula en cuestión que se vende desde el 28 de septiembre de ese mismo año sin necesidad de receta médica en las farmacias españolas. Según datos de la Cooperativa Farmacéutica Española (COFARES), entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2010, se vendieron en España 122.420 dosis del controvertido fármaco (Diario de Navarra, 28 de septiembre de 2010), considerado como abortivo por la Iglesia (impide la implantación en el útero del ovocito ya fecundado). o Reacciones Las declaraciones de Pajín fueron criticadas, en primer lugar, por las organizaciones pro vida, entre las cuales, la plataforma Derecho a Vivir (DAV). La portavoz, Gádor Joya, denunció las "contradicciones y lagunas" en el documento y pidió al ministerio competente que haga públicos los datos estadísticos del último trimestre del año 2009, es decir, el que coincide con el inicio de la venta sin receta médica de la píldora del día después. En un artículo publicado el jueves 16 de diciembre, en el portal HazteOir.org, la DAV ha llamado la atención sobre el riesgo eugenésico del aborto en España y ha acusado al gobierno Zapatero de "ocultar las causas". La misma Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) ha puesto en tela de juicio las declaraciones de Pajín. En un comunicado publicado el 14 de diciembre en su página web, el organismo lamentó la imprudencia de la ministra y explicó que la verdadera causa del descenso de los abortos es la brusca disminución de mujeres inmigrantes en edad reproductiva que llegan a España a causa de la crisis económica. La pregunta ahora es cómo serán los datos relativos al año 2010, es decir, el año en que ha entrado en vigor, el 5 de julio pasado, la nueva ley sobre el aborto, la "Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo". Según las asociaciones para la defensa de la vida, la nueva norma que liberaliza el aborto, se traducirá en un aumento del número de abortos. Estos temores parecen ser confirmados por los datos procedentes del Departamento de Sanidad de la comunidad autónoma del País Vasco. Como refirió el diario El Correo (14 de diciembre de 2010), del 5 de julio pasado al inicio de diciembre, en las provincias de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa 1.287 mujeres optaron por el aborto (con una punta de 298 en el mes de septiembre), una cifra superior del 10% respecto al mismo período de 2008. Por lo que se refiere a las motivaciones dadas para abortar, la de "salud materna" parece haberse convertido en la excusa de manga ancha para aceptar cualquier petición de aborto. Este dato invita a reflexionar sobre la 4 sentencia emitida por el Tribunal Europeo para los Derechos Humanos de Estrasburgo, que ha condenado a Irlanda a indemnizar a una mujer de Lituania. Convaleciente de una forma particular de tumor, la mujer, conocida como "C", tuvo que viajar de Irlanda a Inglaterra para poder abortar. El Tribunal de Estrasburgo de todos modos absolvió a Irlanda de otros dos recursos (las mujeres "A" y "B") y especificó que el artículo 8 de la Convención Europea de los Derechos del Hombre no puede interpretarse como la consagración de un derecho al aborto. Por Paul De Maeyer
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