jueves, 19 de enero de 2017

2015/10/11 - XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Monseñor Agrelo (Arzobispo de Tánger)
XXVIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO



11 de Octubre del 2015













Jesús, pobres, y alegría:

El lector lo proclamará como dicho por él, y tú lo escucharás como dicho de ti: “En comparación con la sabiduría, tuve en nada la riqueza”.

Sea que el hombre busque la sabiduría, sea que busque la riqueza, ése es negocio que se hace siempre en la hondura del corazón.

He dicho “sea que el hombre busque”; pudiera haber dicho sea que ame, sea que sirva, sea que adore: siempre será el corazón lugar de su culto o de su idolatría; en el corazón se lleva lo que se busca, lo que se ama.

La fe es una cuestión de corazón, de bienes y de Dios. La pregunta ineludible para el creyente es si amo a Dios con todo el corazón, o si llevo en el corazón lo que no es Dios; si Dios es mi riqueza, o si la riqueza es mi dios; si Dios es mi todo, o si todo es mi dios.

Bajo esta luz podemos considerar el evangelio de este día. El escenario es un camino, en el que se cruzan un joven y Jesús. Lo que los discípulos ven y oyen, es lo que sucede en el camino. Pero lo decisivo sucede en los corazones. Esto es lo que hay en el de Jesús: “Se le quedó mirando con cariño y le dijo: _Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres… y luego sígueme”. Y esto es lo que había en el corazón del joven: “Él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico”.

Con el lector, tú dijiste: “En comparación con la sabiduría, tuve en nada la riqueza”, y,  a una con el salmista, pediste saciarte de misericordia, para llenar la vida de alegría y júbilo.

Pediste la misericordia, te apegaste a la sabiduría, escuchaste la palabra de Dios para cumplirla, recibiste a Cristo para seguirlo, y, con Cristo, entraron en tu vida los pobres para acudirlos. Pediste y conociste una alegría que sólo Dios puede dar.

Si con el joven del evangelio hubieses preferido tus bienes a Jesús, te irías rico, y te quedarías sin Jesús, sin pobres, sin alegría.

Estas cosas se deciden en el corazón.

Feliz domingo.


2015/10/04 - XXVII Domingo del Tiempo Ordinario

Monseñor Agrelo (Arzobispo de Tánger)
XXVII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO



4 de Octubre del 2015







Y serán los dos una sola carne”.

Esto es lo que se dice del marido y de la esposa: “Ya no son dos, sino una sola carne”.

Observarás que el misterio no está simplemente en la unidad constatada, sino en la complementariedad buscada; no hay misterio en que algo sea uno sino en la comunión hasta la unidad de dos. Eso es precisamente lo asombroso: que sean dos y que los dos sean uno.

Observarás también que esa  complementariedad, no es fruto de capricho ni de imposición, sino de amor. Porque ama, Dios crea a la mujer, colma un vacío, responde a un deseo, hace posible un sueño.

Observarás además que este misterio es, desde el principio, una bendición sobre la vida del hombre y de la mujer, es para ambos un regalo divino, es para los dos un proyecto de prosperidad y de paz.

Así se hallaron estas cosas en el corazón del hombre, así salieron del corazón de Dios.
Pero el pecado, que comprometió la totalidad del proyecto de Dios, ha comprometido también el proyecto soñado y bendecido con la creación del hombre y de la  mujer.

En el evangelio, Jesús nos recuerda el proyecto de Dios, reivindica la bondad, verdad y belleza de ese proyecto, y él lo lleva a plenitud en su relación con la Iglesia, pues él la amó y se entregó a sí mismo por ella para consagrarla y presentársela gloriosa, santa, inmaculada.

En la Eucaristía, los discípulos de Jesús vivimos  en imagen la bondad, verdad y belleza del proyecto divino, pues la Eucaristía es sacramento en el que se hace visible la unidad de Cristo y de la Iglesia. En la Eucaristía la Iglesia recibe a Cristo y Cristo recibe a la Iglesia, de modo que ya no son dos, sino un solo cuerpo.

Ese misterio, el de la unión de Cristo con su Iglesia, es el que están llamados a imitar los esposos cristianos en la relación matrimonial; ésa es su vocación; ésa es la bendición de Dios sobre sus vidas; ésa es su eucaristía doméstica.

Y no pienses, hermano mío, hermana mía, que en la realización de ese proyecto fracasan sólo los que se divorcian; ahí fracasan quienes no se aman, todos los que no se aman, sólo los que no se aman.




Y a nadie se le oculta que en el terreno del amor todos andamos necesitados de la misericordia de Dios.

El aborto. En defensa de la vida en la ciudad de Magadán (Rusia). «El aborto deja una profunda herida en el alma. Si no se cura, las mujeres terminan llenas de amargura y rencor». No sólo se atiende a mujeres que han abortado, sino también a embarazadas que se encuentran desesperadas y no saben cómo superar la vida con un niño. Frecuentemente, su pareja pone a la mujer en la disyuntiva de abortar o abandonar la vivienda común. La mayoría tampoco recibe ayuda de sus padres. Para ayudar a las mujeres a decidirse en favor del hijo, se precisan ayudas concretas.



1 El aborto. En defensa de la vida en la ciudad de Magadán (Rusia). «El aborto deja una profunda herida en el alma. Si no se cura, las mujeres terminan llenas de amargura y rencor». No sólo se atiende a mujeres que han abortado, sino también a embarazadas que se encuentran desesperadas y no saben cómo superar la vida con un niño. Frecuentemente, su pareja pone a la mujer en la disyuntiva de abortar o abandonar la vivienda común. La mayoría tampoco recibe ayuda de sus padres. Para ayudar a las mujeres a decidirse en favor del hijo, se precisan ayudas concretas. Cfr. El padre Michael Shields lucha contra el aborto en la ciudad de Magadán, en Rusia - De depósito de cadáveres ex-soviético, a lugar vivo. Alfa y Omega, n. 781, 12 de abril de 2012 Cinco mujeres están sentadas formando un círculo. Encienden velas. Muchas velas. Son 47 pequeñas luces, tantas como niños han abortado esas cinco mujeres. Por primera vez en su vida, hablan de ello. Juntas, muestran duelo por sus niños muertos, les dan nombres, piden perdón. En ese su camino, ciertamente difícil y doloroso, cuentan con ayuda espiritual: la iniciativa se debe al padre Michael Shields, que desde hace 20 años, con apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada, desarrolla su labor en la ciudad rusa de Magadán El padre Shields, con un niño rescatado «El aborto deja una profunda herida en el alma. Si no se cura, las mujeres terminan llenas de amargura y rencor», dice el padre Michael Shields, sacerdote católico procedente de Alaska, y que ahora trabaja en la ciudad rusa de Magadán. En la era soviética, el aborto fue un medio muy extendido para el control de la natalidad en Rusia; y, todavía hoy, las cifras de abortos son muy elevadas. «Aquí, prácticamente todas las mujeres mayores de 30 años han abortado; algunas, incluso más de diez veces. Pero, cuando comencé a hablar de ello en mi predicación, casi ninguna lo admitía», dice. Hoy, cada vez más mujeres, cuyas almas están heridas por esas experiencias, buscan ayuda. Algunas, tras el largo proceso curativo, se convierten en sostén para otras, y explican el dolor que conlleva abortar. Pero en Magadán no sólo se atiende a mujeres que han abortado, sino también a embarazadas que se encuentran desesperadas y no saben cómo superar la vida con un niño. Frecuentemente, su pareja pone a la mujer en la disyuntiva de abortar o abandonar la vivienda común. La mayoría tampoco recibe ayuda de sus padres. «La decisión en favor del hijo exige de la mujer mucha valentía, pues de repente se encuentra ante el vacío: no tiene dinero, ni vivienda, ni nadie que la apoye, porque la mayoría no mantiene contacto con su familia desde que se fueron a vivir con su novio», expone el padre Shields. o El papel de la pornografía Muchos hombres, incluso, dicen que el embarazo afea a la novia. Según el padre Michael, «las películas porno desempeñan un papel terrible. La pornografía es como una enfermedad de la sociedad: está disponible de modo omnipresente y destroza las relaciones y las familias, y degrada a las mujeres. En muchos casos, comienzan a vivir juntas parejas que no tienen nada más en común que la atracción sexual; no 2 hay sentimiento de responsabilidad, ni obligaciones frente a la pareja». Pero también hay matrimonios que se deciden a abortar, por las condiciones económicas: en muchos pueblos, la tasa de paro asciende al 75%, y muchos consideran a un hijo como una carga. Para ayudar a las mujeres a decidirse en favor del hijo, se precisan ayudas concretas, subraya el padre Michael. «Las buenas palabras solas no sirven de nada. Las mujeres han de ver que se les ayuda realmente: necesitan alimentos, medicamentos y dinero para el alquiler. Cuando reciben por primera vez algo de nosotros, quedan sorprendidas. Conseguimos, lo más pronto posible, imágenes de ultrasonido del hijo, para que puedan crear una relación con él, y les ayudamos a comprar pronto ropa para el bebé, para prepararse a recibirlo y alegrarse por ello. También les ayudamos a comprar todo para la estancia en el hospital, pues en las clínicas no hay de nada». Como, en casos de emergencia, algunas mujeres necesitan un techo, el padre Shields, con el apoyo de Ayuda a la Iglesia Necesitada, ha habilitado una vivienda en su parroquia, para las jóvenes madres que no disponen de vivienda. Y además del apoyo material, muchas precisan de ayuda para asumir su papel de madre, pues nunca han conocido lo que es una madre de verdad. «No saben qué tienen que hacer», dice el padre Michael. Por eso, algunas madres de la parroquia las acompañan, les dan consejos, ayuda y cariño. E, incluso, les ayudan a terminar los estudios: «Deben ver que tienen una oportunidad en su nueva vida». En su labor, el padre Shields cuenta con el apoyo de su obispo, monseñor Kiril Klimowicz, de Irkutsk (diócesis de San José), que ha dado una alta prioridad a la protección de la vida humana. o Juntos, a favor de la familia Algunas mujeres y sus hijos, en el Centro de Protección de la Vida, de Irkutsk «Tenemos que salvar todas las vidas. En Rusia, la Iglesia católica y la ortodoxa pueden cooperar estrechamente en este campo. La protección de la vida humana, el compromiso en pro de la familia, de la dignidad de la mujer y contra el aborto y la pornografía, ofrecen espacios para la unidad», dice. Sobre todo en Magadán, una población tristemente célebre por los campos de trabajo soviéticos: «Los comunistas aniquilaron la dignidad humana -dice el padre Michael-. Aquí, donde se pisoteó la vida humana, las Iglesias han de colaborar en pro de la vida». De hecho, también hay momentos de esperanza: muchas mujeres dejan vivir a su hijo; bastantes jóvenes padres, que primero las empujaron a abortar, acaban teniendo cariño al niño cuando nace y surge una pequeña familia; otras madres terminan la formación profesional y se valen por sí mismas... Ante un icono de la Virgen de la Vida, hay velas encendidas: velas por los niños muertos y velas por la vida. Muchos niños de Magadán nunca habrían nacido sin la ayuda del padre Michael y sus ayudantes. Hoy, juegan y ríen; y sus madres están alegres. Esos niños contribuyen a que Magadán haya dejado de ser un depósito de cadáveres, para ser un lugar vivo. Eva-Maria Kolmann www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

El aborto. La fundación «RedMadre». «El aborto es la muerte violenta de un ser humano». Pero no todo vale para evitarlo. A RedMadre le interesa tanto la madre como su bebé. Por eso, todos los voluntarios de esta entidad trabajan para ofrecer a la mujer embarazada acompañamiento y soluciones reales, sin juzgarla y sin que sufra las mismas presiones para no abortar que para hacerlo.



1 El aborto. La fundación «RedMadre». «El aborto es la muerte violenta de un ser humano». Pero no todo vale para evitarlo. A RedMadre le interesa tanto la madre como su bebé. Por eso, todos los voluntarios de esta entidad trabajan para ofrecer a la mujer embarazada acompañamiento y soluciones reales, sin juzgarla y sin que sufra las mismas presiones para no abortar que para hacerlo. Cfr. Fundación RedMadre: «Nos interesa la mujer, no sólo su bebé» «El aborto es la muerte violenta de un ser humano». Pero no todo vale para evitarlo. A RedMadre le interesa tanto la madre como su bebé. Por eso, todos los voluntarios de esta entidad trabajan para ofrecer a la mujer embarazada acompañamiento y soluciones reales, sin juzgarla y sin que sufra las mismas presiones para no abortar que para hacerlo Todas las mujeres embarazadas que entran en contacto con Red Madre escuchan una promesa: Nunca estarás sola. Esto es así tanto en la Fundación RedMadre, de Madrid, como en alguna de las asociaciones locales del mismo nombre repartidas por España, que comparten sus fines y forma de trabajo. Su labor empieza cuando la mujer se enfrenta, normalmente sola, a un embarazo inesperado, y se plantea abortar. RedMadre tiene voluntarios especializados en estos casos, que actúan si la mujer, o alguien que la conoce, contacta con ellos. Hace falta -explica doña Carmina García Valdés, Directora General de la Fundación- que sea gente con «una gran capacidad de escucha, que no juzguen», y con «disponibilidad absoluta», fuera del horario laboral. Si en la entrevista que se hace a los voluntarios en potencia se descubre a alguien así, hay que formarle. Debe aprender que, «aunque el aborto es la muerte violenta de un ser humano, nosotros no decimos cosas como No mates a tu hijo. Hablamos de ella», de sus problemas y proyectos, «y le planteamos soluciones reales»: ayuda material, bolsa de trabajo, abogado, médico... «No todo vale para que siga adelante. No le mentimos, ni la hacemos sentirse mal; no le prometemos la luna. Va a ser ella la que decida. Si sufre presiones para abortar, lo último que necesita es presión para no abortar. Tiene que notar que no la juzgas y que, aunque aborte, luego puede pedirnos ayuda». Además de formación, estos voluntarios también necesitan una atención especial, porque, «cuando un rescate no sale, se te parte el corazón. Les insistimos en que no están ahí para salvar al niño; el éxito o el fracaso no son suyos. Van de dos en dos, y luego nos reunimos como terapia de grupo». Ocho de cada diez mujeres atendidas aceptan la ayuda y no abortan. Pero la labor de RedMadre continúa. «Te siguen necesitando, porque tienen momentos de desánimo, algunas no tienen papeles, y casi ninguna trabajo, están solas...» Habla Julita, una voluntaria de acompañamiento. o Igual que con una amiga 2 Una voluntaria de acompañamiento de RedMadre, con una madre y su bebé, en la sede de la Fundación Con las chicas que le asignan, «hago lo que con una amiga que pasa por un bache: tomarnos un café, acompañarla a los médicos, llamarla. Cuando estoy con ellas, me olvido de lo demás. Es muy importante escucharlas, comprenderlas, y darles cariño, confianza, y libertad». El contacto, aunque menos frecuente, sigue después de que nazca el niño: «Nos interesa ella, no sólo su bebé». Si detecta alguna necesidad, avisa a la Fundación, donde otros voluntarios preparan y reparten ayuda en especie, forman a las mujeres, les prestan atención médica, legal o psicológica... La Fundación es toda una red en cuyo centro está la madre. Están acreditándose en la Fundación Lealtad, que fomenta las buenas prácticas en las ONG. Pero lo que notan las mujeres es «que te interesas por ella», sin buscar nada a cambio. Entonces -cuenta Julita-, «se vuelcan y te abren el corazón. Mi labor es un granito de arena, y recibo muchísimo: valoras más lo que tienes, te haces más comprensiva...» Por eso, anima a otros a unirse: «Con un poco de tiempo y ganas, es fácil». María Martínez López Menores embarazadas: mejor en su familia Casos especialmente delicados para los voluntarios de RedMadre son los de las menores embarazadas. «Nuestra misión es mediar con los padres», explica doña Carmina. Ofrecen a las chicas acompañarlas cuando anuncien el embarazo a su familia, y las asesoran. «Les decimos: Una bronca es normal; aguanta el chaparrón. Si tú se lo cuentas con paz, diciendo que sabes que lo has hecho mal pero que vas a tener ayuda y tienes la situación encauzada, les das tranquilidad para aceptarlo». Intentan hacer ver a los padres que, aunque el embarazo se debería haber evitado, su hija, y ese niño que ya está en camino, los necesitan. Siempre «intentamos que la chica lleve el embarazo en su entorno familiar, porque es bueno para todos». Y lo consiguen casi siempre, aunque hayan tenido que tratar a veces con los Servicios Sociales, o la Policía. Una chica, por ejemplo, se escapó porque pensaba que sus padres la iban a obligar a abortar, y se presentó en casa de su novio. «Los padres de él nos llamaron, y nosotros llamamos a los padres de ella y la acompañamos a la Policía» para retirar la denuncia por desaparición. La familia aceptó la ayuda que les ofrecía la Fundación, aunque al final resultó que la chica no estaba embarazada. En otro caso, «una chica de 16 años intentó denunciar a su madre porque quería llevarla a abortar. El comisario nos llamó y recogimos a la chica en Servicios Sociales. Yo hablé con el Defensor del Menor, que me planteó la emancipación. Con esa información, hablamos con la madre y, al final, aceptó el embarazo». Doña Carmina sólo recuerda un caso en que tuvieran que sacar de su casa a una menor, «y a los pocos días los padres se arrepintieron y volvió». www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Aborto y mortalidad materna. Algunas agencias de la ONU han presentado las políticas liberalizadoras del aborto como algo necesario para reducir la mortalidad materna. Pero el caso de Chile demuestra que la maternidad segura tiene mucho más que ver con otros factores, como la educación o la calidad del sistema sanitario.



1 Aborto y mortalidad materna. Algunas agencias de la ONU han presentado las políticas liberalizadoras del aborto como algo necesario para reducir la mortalidad materna. Pero el caso de Chile demuestra que la maternidad segura tiene mucho más que ver con otros factores, como la educación o la calidad del sistema sanitario. Cfr. Aborto y mortalidad materna: el caso de Chile – Los factores que rebajan la mortalidad materna. Aceprensa – Fernando Rodriguez Borlado - 13.JUN.2012 Aborto y mortalidad materna. Algunas agencias de la ONU han presentado las políticas liberalizadoras del aborto como algo necesario para reducir la mortalidad materna. Pero el caso de Chile demuestra que la maternidad segura tiene mucho más que ver con otros facrores, como la educación o la calidad del sistema sanitario. El quinto de los “objetivos del milenio” que la ONU se ha propuesto para 2015 es reducir la mortalidad materna en un 75%. Frecuentemente, algunas agencias de la ONU han presentado las políticas liberalizadoras del aborto como algo necesario para alcanzar este objetivo. Sin embargo, un estudio sobre el caso de Chile muestra que ese no es el camino; como ya se vio en Irlanda (cfr. Aceprensa, 30-01-2012). El estudio, publicado en la revista médica digital PLoS One, ha sido realizado por científicos de varias universidades chilenas y de la norteamericana de North Carolina-Chapel Hill. Según los autores, en muchas investigaciones anteriores no se han considerado periodos suficientemente largos o se ha dejado de lado algún factor que ayuda a ajustar la importancia de cada elemento de los que intervienen en las cifras finales de la mortalidad materna. Este estudio, en cambio, ha ido siguiendo desde 1957 una serie de factores tales como la tasa de fecundidad, la vida escolar media de las mujeres, la preparación de los médicos obstetras, el porcentaje de madres que dan a luz por primera vez, la renta per cápita o el acceso a agua corriente y potable. o Por qué importa Chile Chile es uno de los pocos países del continente latinoamericano que prohíbe el aborto terapéutico en todos los casos, junto con la República Dominicana, Nicaragua, Honduras y El Salvador. En todos ellos, menos Chile, la tasa de mortalidad materna (MMR) supera los 100 puntos (número de muertes por cien mil nacidos vivos), una tasa muy alta. Chile –el país latinoamericano con menor mortalidad materna (17), y el segundo de toda América, después de Canadá (9) y por delante de Estados Unidos (18)– es un objeto de estudio interesante, además de por la disponibilidad de datos, por la historia de su legislación sobre el aborto. El aborto terapéutico fue prohibido sin excepciones en 1989. Antes era legal en algunos supuestos. La evolución política, social y económica de Chile desde entonces –actualmente es el país más desarrollado de Latinoamérica– hace que pueda servir de referente para evaluar el posible impacto de políticas restrictivas del aborto en el primer mundo. La principal conclusión del estudio es que el constante descenso de la MMR en Chile obedece sobre todo al progreso educativo (que influye decisivamente en la conducta reproductiva) y a la mejora del sistema sanitario. De paso, también confirma que la restricción del aborto no ha provocado un aumento de la MMR. De hecho, los autores señalan que no hay indicios directos de que prohibir el aborto aumente el riesgo para las madres, y recuerdan que los países europeos con leyes más restrictivas (Irlanda, Malta y Polonia) ostentan algunas de las tasas más bajas de mortalidad materna. o Bajada continua 2 Chile ofrece un ejemplo de éxito. La MMR bajó un 95,6% desde el año 1961 (293,7) a 2003 (12,7). Después subió ligeramente hasta 2007 (18,2), aunque no precisamente por el aborto, sino más bien porque, como en muchos otros países, ha aumentado la edad de las madres, y por tanto ha habido más complicaciones. Si se observan los datos del descenso anual, se perciben dos fases: de 1965 a 1981 la MMR bajó rápidamente, a un ritmo medio de -13,2 muertes por 100.000 nacidos vivos; desde 1981 la disminución media anual es de -1,59 muertes. Los datos del estudio llegan hasta 2007, pero según el Instituto Nacional de Estadística chileno, la tasa bajó en 2009 a 16,9. En ese año solo murió una madre por aborto. Además, la prohibición de 1989 no produjo ninguna modificación significativa en la tendencia descendente de la MMR. La vinculación entre la restricción del aborto y el mayor riesgo para las madres no se ha cumplido en Chile. Si se analizan las distintas causas de mortalidad en las madres, los datos son aún más esclarecedores. La AMR (Abortion Mortality Ratio: muertes maternas debidas exclusivamente al aborto por cien mil nacidos vivos) ha descendido un 92,3% desde que se aprobó la ley provida hasta 2007, cuando se situó en 0,83. En parte, este descenso se debe a la mayor seguridad de los abortos clandestinos respecto a las décadas anteriores. Con todo, los autores del estudio también se atreven a conjeturar que los abortos totales (espontáneos e inducidos, documentados y clandestinos) han disminuido hasta estabilizarse. Parten de la hipótesis de que un aumento del número de abortos clandestinos debería implicar un mayor número de hospitalizaciones, pero estas han disminuido desde 1989. Así pues, tampoco se cumple el axioma proaborto de que la prohibición solo sirve para multiplicar los casos de abortos clandestinos. Los autores del estudio no conceden validez al argumento de que el menor número de hospitalizaciones se debe a que muchas complicaciones derivadas del aborto se hacen pasar por otro tipo de problemas (por miedo a la ley) o se diagnostican mal. De un lado, explican, los médicos tienen el deber de guardar el secreto profesional; de otro, el engaño o la falsificación de la causa de una muerte conlleva importantes sanciones legales para los profesionales de la salud. o La importancia de la educación La explicación más creíble –y más científicamente avalada– para el descenso en el número de abortos está en la educación. De hecho, el factor educativo es, de todos los examinados en el estudio, el más claramente asociado a la mortalidad materna y a la incidencia de los abortos en general. Ajustando todas las variables (calidad del sistema sanitario, renta per cápita, acceso a agua potable, etc.), se puede afirmar que por cada año adicional que las mujeres han invertido en la educación, la MMR bajó 29,3 muertes por cada 100.000 nacidos vivos. La extensión de la educación en Chile tiene un hito histórico en 1965, cuando se aumentó a ocho años la escolaridad obligatoria. Según la tabla de datos que aporta el estudio, desde entonces se puede rastrear una bajada más brusca de la MMR. La educación importa sobre todo en la medida en que modifica la conducta reproductiva de la población, muchas veces de forma indirecta, fomentando, por ejemplo, el empleo femenino. Para los autores del estudio, la vinculación de la tasa de fecundidad con la mortalidad materna no es directa, sino que está mediada por la educación. El estudio cita otras investigaciones llevadas a cabo en Bangladesh, India y Pakistán en las que la relación entre fecundidad y MMR se ha sobredimensionado por no tener en cuenta el factor educativo. o La paradoja de la fecundidad 3 En cambio, sí se puede apreciar una relación directa entre la mortalidad materna y el aumento de la edad media de las primíparas. Así, por cada aumento del 1% de las mayores de 29 años entre todas las primíparas, se calcula una subida de 30 puntos en la MMR. Esto es lo que el estudio denomina “la paradoja de la fecundidad”: el aumento de la edad media de la primera maternidad, si es moderado, se asocia, aunque no muy claramente, a un descenso en la MMR; pero si es excesivo provoca una subida clara de la mortalidad materna. El retrasar la primera maternidad resulta así un arma de doble filo. El porcentaje de madres primíparas con más de 28 años aumentó bruscamente en Chile desde 1985 –en cambio, la bajada en la tasa de fecundidad venía produciéndose desde muchos años antes–. No es casualidad que el porcentaje de muertes maternas provocadas por hipertensión o eclampsia, ambas asociadas a una mayor edad de la gestante, haya subido precisamente desde mediados de los 80. En 1975 solo suponía un 8,3% de toda la mortalidad materna; en 2007 ya significaba el 20,4% del total, mientras que las muertes provocadas por aborto solo representaban el 6,2%. El pasado abril el Senado chileno rechazó tres mociones que pretendían legalizar el aborto en determinados casos, por riesgo para la vida de la madre o malformaciones del feto. ______________________________ Notas (1) Koch E, Thorp J, Bravo M, Gatica S, Romero CX, et al. (2012), Women's Education Level, Maternal Health Facilities, Abortion Legislation and Maternal Deaths: A Natural Experiment in Chile from 1957 to 2007. PLoS ONE 7(5): e36613. doi:10.1371/journal.pone.0036613. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Aborto. El pasado 5 de mayo (2012), la revista Ginecología y Obstetricia de México publicó un artículo elaborado por investigadores chilenos, que denunciaba la falta de rigor científico de un informe del Guttmacher Institute sobre la incidencia del aborto en Colombia. Según estos investigadores, las abultadas y cuestionables cifras de dicho informe, sin duda alarman a la opinión pública, quizá facilitando o favoreciendo unívocamente a una agenda ideológica que busca la despenalización del aborto, apelando a la magnitud del mismo cuando es ilegal.



1 Aborto. El pasado 5 de mayo (2012), la revista Ginecología y Obstetricia de México publicó un artículo elaborado por investigadores chilenos, que denunciaba la falta de rigor científico de un informe del Guttmacher Institute sobre la incidencia del aborto en Colombia. Según estos investigadores, las abultadas y cuestionables cifras de dicho informe, sin duda alarman a la opinión pública, quizá facilitando o favoreciendo unívocamente a una agenda ideológica que busca la despenalización del aborto, apelando a la magnitud del mismo cuando es ilegal. La sobrestimación del aborto como estrategia Fernando Rodriguez-Borlado – Aceprensa – 13 de junio de 2012 El pasado 5 de mayo, la revista Ginecología y Obstetricia de México publicó un artículo elaborado por investigadores chilenos, que denunciaba la falta de rigor científico de un informe del Guttmacher Institute sobre la incidencia del aborto en Colombia. Científicos chilenos desmienten la estimación de 400.000 abortos clandestinos en Colombia, hecha por el Guttmacher Institute. El Guttmacher Institute (GI) es una institución nacida en el seno de Planned Parenthood y que comparte en lo sustancial su perspectiva sobre la “planificación familiar” (incluida la liberalización del aborto). El GI elabora periódicamente informes sobre asuntos relacionados con la fecundidad, la contracepción y el aborto en el mundo. Ha ido adquiriendo fuerza como lobby, y hoy es uno de los colaboradores oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de salud reproductiva. El pasado 5 de mayo, la revista Ginecología y Obstetricia de México publicó un artículo (1) elaborado por investigadores chilenos, que denunciaba la falta de rigor científico de un informe del GI sobre la incidencia del aborto en Colombia. No es la primera vez que el GI es blanco de esta acusación; de hecho, el mismo artículo comenta otros ejemplos de “mediciones exageradas” en estudios sobre algunos países latinoamericanos llevados a cabo por esta institución. Según los autores del artículo, “las abultadas y cuestionables cifras de dichos informes, sin duda alarman a la opinión pública, quizá facilitando o favoreciendo unívocamente a una agenda ideológica que busca la despenalización del aborto, apelando a la magnitud del mismo cuando es ilegal”. El argumento de que con políticas más restrictivas aumentan los abortos, así como el riesgo para la salud de las madres, es uno de los más empleados por las organizaciones pro-choice. Según denuncian los investigadores chilenos, en el informe del GI sobre Colombia, los datos sobre el número total de abortos y de hospitalizaciones debidas a los abortos clandestinos están sacados únicamente de dos encuestas de opinión, claramente subjetivas y de nulo valor científico. Ni siquiera los considerarían válidos para un estudio sobre la percepción del aborto, pues el número de personas encuestadas es muy reducido y no representa a la sociedad colombiana en su conjunto, ni tampoco a la comunidad médica del país. Los científicos chilenos que critican el informe del GI elaboran sus propias mediciones sobre el aborto en Colombia basándose, según dicen, en criterios ampliamente respaldados en epidemiología, aunque sin dejar de señalar los límites que comporta la medición de una práctica clandestina. Hay consenso científico en que los nacidos vivos representan el 66% de todas las concepciones viables; a su vez, los abortos espontáneos clínicos (que requieren atención médica) son el 8% de las concepciones viables Así, es posible estimar el número de pérdidas espontáneas para un número de nacidos vivos observados. 2 Según estos cálculos –que los científicos chilenos consideran estandarizados en el ámbito epidemiológico, y mucho más objetivos que unas simples encuestas de opinión–, el informe del GI ha sobrestimado en nueve veces el número de hospitalizaciones derivadas de abortos inducidos en Colombia. Algo parecido ocurre con los abortos. El GI estima que la cifra supera los 400.000 por año, 18 veces más que la calculada por los científicos chilenos (21.978), que utilizan como modelo las poblaciones española y chilena. Las estimaciones del GI, señalan los autores, no obedecen a ningún baremo científico, y están siendo utilizadas especialmente en Latinoamérica para generar un clima de opinión favorable a la despenalización del aborto. Los autores recuerdan, por ejemplo, el caso de la ciudad de México, donde “no existió evidencia científica que apoyara las razones esgrimidas para la despenalización”. _____________________________ Notas (1) Sobrestimación del aborto inducido en Colombia y otros países latinoamericanos. Volumen 80, núm. 5, mayo 2012. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Aborto. Admitiendo una aguda derrota, líderes políticos se unieron a defensores del aborto y del control demográfico esta semana para manifestar su indignación porque el término «derechos reproductivos» fue omitido en el documento final elaborado la semana pasada en la conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Río+20. (Junio 2012)



1 Aborto. Admitiendo una aguda derrota, líderes políticos se unieron a defensores del aborto y del control demográfico esta semana para manifestar su indignación porque el término «derechos reproductivos» fue omitido en el documento final elaborado la semana pasada en la conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Río+20. (Junio 2012) Cfr. Defensores del aborto indignados por la derrota de los «derechos de la mujer» en Río+20 C-FAM 29 DE JUNIO DE 2012 Por Timothy Herrmann and Stefano Gennarini, J.D. Jun 29, 2012 RÍO DE JANEIRO, 29 de junio (C-FAM) Admitiendo una aguda derrota, líderes políticos se unieron a defensores del aborto y del control demográfico esta semana para manifestar su indignación porque el término «derechos reproductivos» fue omitido en el documento final elaborado la semana pasada en la conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Río+20. La Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, se dirigió a los jefes de estado el último día de la conferencia y señaló dónde se había perdido la batalla. «[A]unque me complace mucho que el documento final de este año ratifique la salud sexual y reproductiva y el acceso universal a la planificación familiar», afirmó, «para alcanzar nuestros objetivos de desarrollo sostenible también tenemos que garantizar los derechos reproductivos de las mujeres». Aunque se menciona seis veces la salud reproductiva en tres párrafos diferentes, muchos lamentaron que, según ellos, sin una alusión a los derechos reproductivos (término que los defensores del aborto utilizan como sinónimo de «aborto») el documento no podía contarse como una victoria para los derechos de la mujer o para la sostenibilidad. La principal agrupación de mujeres que representa a más de 200 organizaciones femeninas diferentes en las Naciones Unidas llegó al punto de reclamar que la ausencia de los derechos reproductivos significaba que «dos años de negociaciones terminaron en una conclusión de Río+20 que casi no realiza progresos para los derechos de la mujer y los derechos de las generaciones futuras sobre el desarrollo sostenible». En el transcurso de la conferencia que se extendió por dos semanas, la Federación Internacional de Planificación de la Familia y otras agrupaciones patrocinaron eventos que vincularon explícitamente los derechos reproductivos con el control demográfico, en especial en los países en desarrollo. Gro Harlem Brundtland, ex Primera Ministra de Noruega, fue una de las creadoras del concepto de desarrollo sostenible veinticinco años atrás, y no tuvo reparos en establecer este vínculo, advirtiendo que «la única forma de responder al creciente número de humanos y a los recursos en disminución es mediante el empoderamiento de las mujeres». Continuó diciendo: «es lamentable la omisión de los derechos reproductivos (lo cual constituye un retroceso respecto de acuerdos anteriores)», y llegó a la conclusión de que «la declaración de Río+20 no hace lo suficiente para poner a la humanidad en una senda sostenible». Muchas delegaciones, junto a la Santa Sede, dieron la alarma sobre la conexión entre estos términos y excluyeron exitosamente del documento final toda mención a ellos. Brundtland respondió con frustración: «ya no podemos permitirnos este descuido excesivo, impulsado por la tradición anticuada, la discriminación y la mera ignorancia», haciendo referencia directa a la intervención de la Santa Sede. También criticó la exclusión de los términos Mary Robinson, expresidente de Irlanda y directora del Global Leaders Council for Reproductive Health, que pertenece al instituto Aspen. Afirmó: «no hemos podido integrar el tema de la planificación familiar en esta conferencia de Río de Janeiro. Eso es un error. El crecimiento demográfico en los países pobres se ha convertido en un problema mundial, con consecuencias a largo plazo para la salud económica, ambiental y política de todo el mundo». Solo se menciona la salud materna de forma indirecta en el documento, y únicamente en un párrafo. Es evidente que la campaña por los derechos reproductivos en la conferencia no se trató tanto de la salud de las mujeres como de incluir el aborto y el control demográfico en el documento de Río+20 con el pretexto del desarrollo sostenible. Dado que la Santa Sede advirtió sobre este proyecto y varias naciones pudieron lograr el consenso necesario para mantener el polémico término fuera del documento, no es de extrañar que los defensores del aborto estén enfadados por su pérdida y continúen ridiculizando al Vaticano por desatar una guerra contra los derechos de la mujer. De lo que en realidad se lamentan es del desenmascaramiento de su agenda tendiente a ejercer presión para conseguir el aborto y el control demográfico y de haber sido sorprendidos con las manos en la masa. Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

El tratado sobre discapacidad pierde apoyo en la ONU ante la inquietud sobre el aborto



1 El tratado sobre discapacidad pierde apoyo en la ONU ante la inquietud sobre el aborto Cfr. C-FAM - Aug 17, 2012 Tratado sobre discapacidad pierde apoyo ante inquietud sobre el aborto Por Wendy Wright NUEVA YORK, 17 de agosto (C-FAM) La ratificación de un tratado de la ONU por parte de los Estados Unidos trastabilla debido a un problema que lo acosa desde el inicio: ¿la «salud sexual y reproductiva» incluye el aborto? La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad (CDPD) encuentra resistencia entre senadores, miembros del Congreso y grupos que temen que debilite la soberanía nacional, que su imprecisión perjudique a quienes debe proteger, como ser los bebés discapacitados antes de su nacimiento, y que se imponga a derechos consolidados, como los de los padres. Se espera que se envíe en los próximos días al Senado de Estados Unidos una carta de oposición que circula entre las principales agrupaciones estadounidenses provida. En ella se explica cómo los funcionarios de las Naciones Unidas y los defensores del aborto usan indebidamente los documentos de la ONU para ampliar derechos y presionar a los países respecto del aborto, a pesar del inequívoco registro de estados miembros de la Organización que lo rechazaron durante las negociaciones y la aprobación de estos documentos. Aunque el tratado sobre personas con discapacidad es el primer acuerdo vinculante que incluye el término «salud sexual y reproductiva», existen múltiples evidencias de que los redactores no consideraron el aborto como parte de su definición. En primer lugar, el término se emplea en el documento solo como categoría de no discriminación. Además, durante el proceso de negociación y adopción, se ofrecieron reiteradas garantías de que el tratado no incluye el derecho al aborto. El presidente de las negociaciones tildó de «inválido» el temor de que los comités de la ONU se aprovechen de la frase para referirse al aborto, porque los delegados no pretendieron crear ningún derecho humano nuevo. En otro momento, el presidente encuestó a los presentes y preguntó alguien creía que el tratado propuesto creaba algún derecho nuevo. Ningún país respondió afirmativamente. El presidente también enfatizó que los trabajos preparatorios orientarían futuras interpretaciones del tratado. Se añadió al texto una nota al pie que reza: «El Comité ad hoc observa que el uso de la frase “servicios de salud sexuales y reproductivos" no constituye el reconocimiento de ningún nuevo compromiso de derecho internacional o derecho humano». Cuando la Asamblea General de la ONU aprobó la CDPD en 2006, quince naciones hicieron constar que el aborto se excluye de la «salud sexual y reproductiva» y que el tratado no genera nuevos derechos. Ninguna nación contradijo esto. No obstante, permanecen las inquietudes. Ni los trabajos preliminares ni las notas al pie están de hecho en el documento y, por ende, pueden ser fácilmente ignorados. Es más, desde que el tratado entró en vigencia, los defensores del aborto sostienen que el término incluye el aborto y que el acuerdo creó un nuevo derecho. En 2010, Thoraya Obaid, del Fondo de Población, dijo al público que la «salud reproductiva» es un «derecho» consagrado últimamente en el tratado sobre la discapacidad, el cual incluye la frase «salud sexual y reproductiva». El Centro de Derechos Reproductivos (CDR) anuncia a los cuatro vientos que la «(Convención sobre los derechos de los discapacitados) es el primer instrumento internacional de derechos humanos que reconoce específicamente el derecho a la salud sexual y reproductiva como un derecho humano». El CDR considera que la salud y los derechos reproductivos comprenden el aborto. En sesiones informativas del Fondo de Población y del CDR con comités de tratados de la ONU, el orden del día incluyó «la negación de servicios de atención médica reproductiva, que incluyen el aborto» entre las «violaciones a los derechos reproductivos». Los intentos de «desarrollar» la definición motivaron que los diplomáticos rechazaran los «derechos reproductivos» en la cumbre de Río+20, porque el término llegó a convertirse en un «código de la ONU para el aborto». Este conflicto se vio reflejado en una audiencia del Senado estadounidense en julio que abordó el tratado sobre discapacidad. Los senadores proabortistas desmantelaron una enmienda que aclaraba que dicho acuerdo es neutral respecto del aborto, y manifestaron que era innecesaria. Se espera que el Senado de los Estados Unidos vote la ratificación en el transcurso del otoño. Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Aborto en Corea del Sur (agosto 20120). El gobierno, que durante años alentó a los médicos a practicar abortos como una forma de control demográfico para promover el crecimiento económico, por primera vez en su historia manifestó su apoyo oficial a una agrupación de médicos provida. Mientras que los medios coreanos pintaban el activismo provida como una «guerra entre médicos», las abundantes entrevistas del investigador Young-Gyung con ambas partes revelaron que estaba promovido por el desarrollo de tecnologías médicas neonatales, por una disminución en el interés por la investigación con células madre embrionarias, por el incremento del activismo a favor de los discapacitados, así como la preocupación por la despoblación.



1 Aborto en Corea del Sur (agosto 20120). El gobierno, que durante años alentó a los médicos a practicar abortos como una forma de control demográfico para promover el crecimiento económico, por primera vez en su historia manifestó su apoyo oficial a una agrupación de médicos provida. Mientras que los medios coreanos pintaban el activismo provida como una «guerra entre médicos», las abundantes entrevistas del investigador Young-Gyung con ambas partes revelaron que estaba promovido por el desarrollo de tecnologías médicas neonatales, por una disminución en el interés por la investigación con células madre embrionarias, por el incremento del activismo a favor de los discapacitados, así como la preocupación por la despoblación. Cfr. Movimiento de médicos provida y la prohibición del aborto en Corea del Sur Por Susan Yoshihara, Ph.D. – C-FAM Aug 31, 2012 NUEVA YORK, 31 de agosto (C-FAM) El tribunal supremo de Corea del Sur ratificó la semana pasada la prohibición del aborto en ese país, que rige desde hace 59 años, en medio de una oleada de activismo provida liderado por ex abortistas. El comunicado de la Prensa Asociada (AP, por sus siglas en inglés) sobre el fallo, que fue recogido por varios de los principales medios, no menciona la influencia provida en Corea del Sur. «Los activistas [a favor del aborto] dicen que las autoridades hicieron la vista gorda a los abortos durante décadas hasta que tomaron medidas severas en los últimos años a causa de la baja tasa de natalidad de Corea del Sur», informó la AP. Lo que cambió radicalmente la dinámica fue que el gobierno, que durante años alentó a los médicos a practicar abortos como una forma de control demográfico para promover el crecimiento económico, por primera vez en su historia manifestó su apoyo oficial a una agrupación de médicos provida. Gracias a ello, «el terreno político de la política abortista en Corea del Sur está cambiando drásticamente», afirmó el investigador Young-Gyung Paik. El trabajo de Young-Gyung realizado en 2012 demuestra que el activismo provida, que durante mucho tiempo fue marginado por considerarse «impulsado por la religión», adquirió importancia de forma repentina. «Fue únicamente tras la creación del grupo de médicos denominado "Médicos Provida" en 2009 que la cuestión polémica del aborto comenzó a captar la atención del público en Corea del Sur». «Según la opinión [de los médicos], la baja tasa de fecundidad de Corea del Sur procede del alto índice de aborto, que, a su vez, es consecuencia de las conductas inmorales y comerciales de médicos coreanos», observó Young-Gyung. Mientras que los medios coreanos pintaban el activismo provida como una «guerra entre médicos», las abundantes entrevistas de Young-Gyung con ambas partes revelaron que estaba promovido por el desarrollo de tecnologías médicas neonatales, por una disminución en el interés por la investigación con células madre embrionarias, por el incremento del activismo a favor de los discapacitados, así como la preocupación por la despoblación. Según un trabajo realizado por la Asociación de Médicos Provida, quienes ganan a partir la decisión de la corte son las mujeres coreanas. «La mayoría de los abortos solía practicarse fácilmente porque no se procesaba a los médicos o a las mujeres que se sometían a ellos, a pesar de que el aborto era ilegal», afirma el trabajo. Incluso después de que el país comenzó a ser exitoso económicamente, la «tendencia de fomentar el aborto predominaba en nuestra sociedad y, como consecuencia, la presión social solía forzar a las mujeres a someterse al aborto». 2 «Apoyé el argumento del gobierno de que estaba bien hacer esto», dijo Shim Sang-duk a Los Angeles Times en 2010. El profesional recibió amenazas de muerte y enfrentó un significativo recorte en su salario tras abandonar la práctica del aborto. «[Pensaba que] era bueno para el país. Fortalecía la economía», dijo Shim, quien fundó la Asociación Coreana de Médicos Ginecólogos para animar a otros colegas a que dejaran de practicar abortos y para reclamar al gobierno que hiciera cumplir las sanciones previstas por la ley. El panel compuesto por ocho jueces precisaba seis votos para declarar inconstitucional a la ley pero sólo obtuvo cuatro, informó AP. Según Radio Australia, una partera que fue procesada por complicidad en un aborto cuestionó la constitucionalidad de la norma en 2010. Presentó un recurso contra la condena máxima de dos años de prisión impuesta por ley para los médicos, parteros, profesionales de la medicina tradicional o farmacéuticos que realizan abortos ilegales. El tribunal constitucional desestimó la presentación aduciendo que un castigo más leve sólo haría que el aborto se disparara más, afirmó el servicio de noticias. El aborto es ilegal en Corea del Sur excepto en casos de violación, incesto o trastornos genéticos severos desde 1953, pero habitualmente se pasa por alto esta disposición. Kwak Seung-jun, director del Presidential Council for Future & Vision, dijo al periodismo en 2010: «Hay pocas personas que caen en la cuenta de que el aborto es ilegal. Debemos trabajar para crear una atmósfera en la que se lo desaliente». Traducido por Luciana María Palazzo de Castellano www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana

Aborto, demografía y salud de las madres. El estudio Ireland’s Gain ofrece un enfoque sobre el aborto poco común. Los defensores del aborto libre suelen basar sus argumentos en los casos extremos –peligro de muerte para la madre, incapacidad económica para hacerse cargo del hijo, violación– y los pro vida centran su discurso en la dignidad del embrión desde la concepción. En cambio, este estudio aborda su influencia en la demografía y en la salud de las madres.



1 Aborto, demografía y salud de las madres. El estudio Ireland’s Gain ofrece un enfoque sobre el aborto poco común. Los defensores del aborto libre suelen basar sus argumentos en los casos extremos –peligro de muerte para la madre, incapacidad económica para hacerse cargo del hijo, violación– y los pro vida centran su discurso en la dignidad del embrión desde la concepción. En cambio, este estudio aborda su influencia en la demografía y en la salud de las madres. Cfr. Las ganancias para Irlanda de no admitir el aborto Fernando Rodriguez-Borlado, Aceprensa 30 de enero de 2012 En Irlanda e Irlanda del Norte las bajas tasas de aborto coinciden con un índice de fecundidad que asegura el reemplazo generacional El estudio Ireland’s Gain ofrece un enfoque sobre el aborto poco común. Los defensores del aborto libre suelen basar sus argumentos en los casos extremos –peligro de muerte para la madre, incapacidad económica para hacerse cargo del hijo, violación– y los pro vida centran su discurso en la dignidad del embrión desde la concepción. En cambio, este estudio aborda su influencia en la demografía y en la salud de las madres. Ireland’s Gain ha sido elaborado por una institución radicada en Inglaterra: Pension and Population Research Institute (PAPRI). El informe estudia las cifras del aborto de algunos territorios del Reino Unido (Gales, Inglaterra, Escocia, Irlanda del Norte) y la República de Irlanda. Como explica el propio título (La ganancia de Irlanda), la conclusión a la que llegan los autores es que las políticas restrictivas de Irlanda e Irlanda del Norte se pueden asociar a la juventud de sus perfiles demográficos –al menos comparados con los de sus países vecinos– y a la mejor salud de las mujeres en aspectos relacionados con el nacimiento de los hijos. o Mayor natalidad En 1967 se aprobó la ley del aborto británica (Abortion Act) que se aplicó en Inglaterra, Escocia y Gales. En cambio, tanto Irlanda como Irlanda del Norte han seguido manteniendo durante todo este tiempo sus propias políticas, mucho más restrictivas. De hecho, el aborto legal en Irlanda del Norte es un fenómeno muy poco significativo (unos 75 casos al año desde el año 2000) mientras que en Irlanda el aborto sigue siendo ilegal. De ahí que las mujeres irlandesas y norirlandesas hayan salido del país, fundamentalmente a Inglaterra y Gales, para poder abortar. Son precisamente los datos de las mujeres residentes en Irlanda que han acudido a abortar a las clínicas de Inglaterra, Gales, Holanda y Escocia (por orden de prevalencia) los que se toman tradicionalmente como indicadores del aborto en la república irlandesa. La mortalidad materna y las complicaciones del parto son inferiores en Irlanda De todos modos, la tasa de abortos de las dos Irlandas se encuentra en un periodo de declive desde hace diez años, cuando alcanzó su punto álgido. El descenso es más acusado en Irlanda, aunque la tasa total sigue siendo más baja en Irlanda del Norte. En cuanto a la tasa de fertilidad, ambos territorios están cerca de alcanzar la tasa de sustitución generacional (2,07 hijos por mujer en edad fértil), y muy por encima de la media europea: 1,4. Aunque la tasa de abortos y la de nacimientos no tienen por qué estar directamente relacionadas, en el caso de Irlanda e Irlanda del Norte se aprecia cómo el momento más bajo en cuanto a la tasa de fertilidad coincide con el más alto en la tasa de abortos, en torno al año 2000. Con todo, también en la isla irlandesa se puede apreciar la tendencia general a que las familias sean cada vez menos numerosas: en 1970 la tasa de fertilidad rozaba el 4 en Irlanda, y pasaba del 3,5 en Irlanda del Norte, por lo que los últimos 40 años han significado un descenso de casi el 50%. También han llegado a Irlanda, y más aún a Irlanda del Norte, otras tendencias típicamente europeas: el descenso en la nupcialidad y el aumento de los hijos nacidos fuera del matrimonio. No obstante, en los dos aspectos los territorios irlandeses están aún lejos de las cifras de Inglaterra, Gales o Escocia. 2 o Cuatro veces más de abortos en Inglaterra El estudio interpreta que estas diferencias pueden explicar, si no completamente si en buena parte, la diferencia en la tasa de fertilidad y especialmente en la tasa total de abortos entre las dos Irlandas y el resto de territorios estudiados. En 2011 la tasa de abortos –número de abortos por cada 1.000 mujeres entre 15 y 45 años– en Inglaterra y Gales (17,5) cuadriplicaba la de Irlanda(4,4). No obstante, la tasa de nacimientos está experimentando una subida en todos los países estudiados en los últimos diez años. La mayor tasa de nacimientos de Irlanda con respecto a Inglaterra choca con la tendencia de los irlandeses –los del sur– a casarse más tarde: mientras que en 2006 algo más del 25% de las mujeres entre 25 y 29 años estaban casadas en Inglaterra, solo un 15% lo estaban en Irlanda. En cambio, las irlandesas tienen su primer hijo antes que las inglesas, y alargan más su periodo de maternidad. El estudio establece una relación entre la tasa de abortos (y la de fertilidad) y factores como el aumento de los hijos nacidos fuera del matrimonio o el aplazamiento del primer hijo. Sin embargo, también menciona otros condicionantes socioeconómicos que influyen en la natalidad. Por ejemplo, al hablar de Escocia, vincula su baja natalidad con el declive de las industrias tradicionales (que ha dejado a muchos jóvenes casaderos sin capacidad económica para afrontar el matrimonio o el cuidado de los hijos) y con el progresivo acceso de la mujer al mercado laboral, muy vinculado en el país con el auge del sector servicios. También se tienen en cuenta las ayudas fiscales que en cada territorio benefician más a un tipo de familia o a otro: en Inglaterra, Gales o Irlanda del Norte estas ayudas respaldan en gran medida a las madres solteras, mientras que en Irlanda benefician fundamentalmente a las familias casadas con varios hijos. o Menos mortalidad materna En Irlanda e Irlanda del Norte hay una menor incidencia de fenómenos asociados a secuelas del aborto: mortalidad infantil en el nacimiento, niños prematuros, con poco peso, con parálisis cerebral; en cuanto a las madres, hay menos casos de cáncer de pecho, mejor salud mental de las madres y una menor incidencia de ciertas enfermedades del sistema inmune asociadas al aborto. La mortalidad materna ha servido como argumento en boca de los partidarios de políticas liberalizadoras respecto del aborto. Sin embargo, si se comparan los datos de Irlanda desde 1968 (desde la Abortion Act) con los de Inglaterra, Gales y Escocia, se aprecia que mientras en la república irlandesa mueren menos de 3 madres por cada 100.000 nacimientos (partiendo de 26 muertes en 1968), en Inglaterra y Gales la cifra sobrepasa las 8 muertes y en Escocia las 10. Inglaterra, Gales y Escocia apenas han visto modificadas sus cifras desde 1984. Además de los efectos en la salud, la menor incidencia de estos problemas significa un ahorro económico nada desdeñable. Un ahorro que se ve acrecentado por el que supone disponer de un perfil demográfico con un sector joven más voluminoso, que tiene que sufragar proporcionalmente menos pensiones. Mientras que solo un 11,6% de la población irlandesa tiene más de 65 años, en Reino Unido, Alemania y Japón los porcentajes son de 16,5%, 20,6% y 22,9% respectivamente. Por eso en Reino Unido ya han subido la edad de la jubilación. Parece que el papel del aborto en el estado del bienestar es más complejo que la ecuación que equipara aborto libre a más derechos para la mujer. www.parroquiasantamonica.com Vida Cristiana
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